Omnipotente y Eterno Dios, que perdonásteis misericordiosamente a los habitantes de Nínive, que hicieron penitencia; concedednos propicio que de tal manera los imitemos exteriormente, que como ellos, consigamos el perdón. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.(De las oraciones de Bendición de la ceniza. Liturgia Tradicional)