29 de enero de 2011

LOS SIETE DOMINGOS EN HONOR A SAN JOSÉ

Esta devoción se debe practicar los siete domingos antes de la festividad de San José (el 19 de marzo), sin embargo, como todas las oraciones, se pueden rezar cuando nos convenga más o tengamos más necesidad de ello.

PRIMER DOMINGO
El dolor: cuando estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa.
La alegría: cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación.

Oh castísimo esposo de María, glorioso San José, ¡qué aflicción y angustia la de vuestro corazón en la perplejidad en que estabais sin saber si debíais abandonar o no a vuestra esposa sin mancilla! Pero ¡cuál no fue también vuestra alegría cuando el ángel os reveló el gran misterio de la Encarnación!
Por este dolor y este gozo os pedimos consoléis nuestro corazón ahora y en nuestros últimos dolores, con la alegría de una vida justa y de una santa muerte semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y de María.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

SEGUNDO DOMINGO
El dolor: al ver nacer el niño Jesús en la pobreza.
La alegría: al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche.
Oh bienaventurado patriarca, glorioso San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.
Por este dolor y gozo alcanzadnos que después del camino de esta vida vayamos a escuchar las alabanzas de los ángeles y a gozar de los resplandores de la gloria celestial.
Padrenuestro, Ave y Gloria

TERCER DOMINGO
El dolor: cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión
La alegría: dada con el nombre de Jesús.
Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima que el Redentor Niño derramó en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el nombre de Jesús que entonces se le impuso, os confortó y llenó de alegría.
Por este dolor y este gozo alcanzadnos el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los labios.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

CUARTO DOMINGO
El dolor: la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María.
La alegría: la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas.
Oh Santo fidelísimo, que tuvisteis parte en los misterios de nuestra redención, glorioso San José; aunque la profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María os causó dolor mortal, sin embargo os llenó también de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.
Por este dolor y por este gozo conseguidnos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.
Padrenuestro, Ave y Gloria.
QUINTO DOMINGO
El dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en el viaje a Egipto.
La alegría: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto.
Oh custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de Dios hecho hombre, glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.
Por este dolor y este gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para ellos y muramos gozosos en su amor.
Padrenuestro, Ave y Gloria.
SEXTO DOMINGO
El dolor: a regresar a su Nazaret por el miedo a Arquelao.
La alegría: al regresar con Jesús de Egipto a Nazaret y la confianza establecida por el Ángel.
Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que pudisteis . admirar al Rey de los cielos, sometido a vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría al traerle de Egipto se turbó por temor a Arquelao, sin embargo, tranquilizado luego por el ángel, vivisteis dichoso en Nazaret con Jesús y María.
Por este dolor y este gozo, alcanzadnos la gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor nocivo, poseer la paz de conciencia, vivir seguros con Jesús y María y morir también asistidos por ellos.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

SÉPTIMO DOMINGO
El dolor: cuando sin culpa pierde a Jesús, y lo busca con angustia por tres días.
La alegría: al encontrarlo en medio de los doctores en el Templo.
Oh modelo de toda santidad, glorioso San José, que habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús, le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta que, lleno de gozo, le hallasteis en el templo, en medio de los doctores.
Por este dolor y este gozo, os suplicamos con palabras salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor para que jamás nos suceda perder a Jesús por algún pecado grave. Mas, si por desgracia le perdiéramos, haced que le busquemos con tal dolor que no hallemos sosiego hasta encontrarle benigno sobre todo en nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar eternamente con Vos sus divinas misericordias.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

24 de enero de 2011

SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE SAN ILDEFONSO, PADRE DE LA IGLESIA Y PATRÓN DE TOLEDO



olemnidad de San Ildefonso de Toledo

El Sancto arzobispo un leal coronado
Por entrar a la missa estaba aguisado,
En su preçiosa catedra sedie asentado,
Adusso la Gloriosa un present muy onrrado.

Apareçiol la madre del Rey de Magestat
Con un libro en mano de muy grant calidat,
El que él avie fecho de la virginidat,
Plógol a Ildefonso de toda voluntat.

Fízoli otra graçia qual nunca fue oida,
Dioli una casulla sin aguida cosida,
Obra era angelica, non de omne texida,
Fabloli poccos vierbos, razon buena complida.

Amigo, dissol, sepas que so de ti pagada,
Asme buscada onrra, non simple, ca doblada:
Feçist de mi buen libro, asme bien alabada,
Feçistme nueva festa que non era usada.

Gonzalo de Berceo . .

El domingo pasado, 23 de enero, se celebró en Toledo la solemnidad de San Ildefonso, patrono principal de la Archidiócesis. Los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina asistieron al Solemne Pontifical en Rito Hispano-Mozárabe celebrado por su Excia. D. Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo y primado de España.

A las 18:00 horas se celebro la Santa Misa Cantada en la Iglesia del Salvador en la forma extraordinaria del Rito Romano utilizando los textos propios concedidos a esta diócesis. El canto de las partes variables de la Misa fue tomado del "Cantoral 23.3 (A)" del siglo XVIII conservado en la Biblioteca Capitular de la Catedral de Toledo. Un gregoriano previo a la restauración de Solesmes que tuvo posiblemente su origen en la simplificación del canto que se hizo después del Concilio de Trento.




Primera página del Cantoral con el Introito "Benedictio Dei"


RITO DEL ASPERGES

El rito del “Asperges” consiste en rociar agua bendita sobre el altar, los ministros y el pueblo fiel mientras se entona dicha antífona. Tomado de la noche de Pascua, este rito nos recuerda nuestro bautismo y nuestra condición de estar en gracia de Dios y limpios de pecado para asistir con verdadero fruto a la Santa Misa. Este rito se hace los domingos en la Misa Mayor.



INTROITO

Introitus. Eccli. 11 Benedictio Dei in mercedem justi festinat, et erexit eum ab humilitate ipsius, et exaltavit caput ejus: et mirati sunt in illo multi, et honoraverunt Deum. Ps. 9. Confitebor tibi, Domine, in toto corde meo: narrabo Omnia mirabilia tua. V/. Gloria Patri. Benedictio.





GRADUAL Y ALELUYA

Graduale. Eccli. 14. Beatus vir, qui in sapientia morábitur, et qui in justitia sua meditabitur, et in sensu cogitabit circumspectionem Dei. ℣.Qui excogitat vias illius in corde suo, et in abs-conditis suis intelligens, et in viis illius existens.
Allelúia, alleluia.- ℣.Qui fecerit et docuerit mandata Domini, hic magnus vocábitur in regno caelorum. Allelúia.




CONSAGRACIÓN

En la forma extraordinaria, se permite cantar después de la consagración un motete eucarístico o la interpretación de una pieza musical para dar gracias a Dios por el inefable don de la Eucaristía. En la misa rezada, este motete puede ser en lengua vernácula; en la misa cantada sólo en lengua latina. Nosotros interpretamos el Ave Verum gregoriano: la Sagrada Eucaristía es Cristo, el Hijo de la Virgen María.

POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN MISERCIORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO


CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA

* Para rezarla se utiliza un rosario común de cinco decenas.
Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo.


Al comenzar cada decena (cuentas del Padre Nuestro) decir:
Padre Eterno, yo te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación por nuestros pecados y los del mundo entero.


En las 1o cuentas del Ave María decir:

Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

Al finalizar las cinco decenas de la coronilla decir:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero."

(repetir 3 veces)


Finalizar con el rezo de la Salve a María, Reina y Madre de misericordia

Quien la recite recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendaran a los pecadores como su último refugio de salvación. Aun si el pecador mas empedernido hubiese recitado esta Coronilla al menos una vez, recibirá la gracia de Mi infinita Misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a aquellos que confían en Mi Misericordia.". "Escribe que cuando digan esta Coronilla en presencia del moribundo, Yo me pondré entre mi Padre y el, no como Justo Juez sino como Misericordioso Salvador"

(Del Diario de Santa María Faustina Kowalska)

LA MADRE DE LA MISERICORDIA


Este es el Hijo de Dios que en su resurrección ha experimentado de manera radical en sí mismo la misericordia, es decir, el amor del Padre que es más fuerte que la muerte. Y es también el mismo Cristo, Hijo de Dios, quien al término —y en cierto sentido, más allá del término— de su misión mesiánica, se revela a sí mismo como fuente inagotable de la misericordia, del mismo amor que, en la perspectiva ulterior de la historia de la salvación en la Iglesia, debe confirmarse perennemente más fuerte que el pecado. El Cristo pascual es la encarnación definitiva de la misericordia, su signo viviente: histórico-salvífico y a la vez escatológico. En el mismo espíritu, la liturgia del tiempo pascual pone en nuestros labios las palabras del salmo: « Cantaré eternamente las misericordias del Señor ».
En estas palabras pascuales de la Iglesia resuenan en la plenitud de su contenido profético las ya pronunciadas por María durante la visita hecha a Isabel, mujer de Zacarías: « Su misericordia de generación en generación ». Ellas, ya desde el momento de la encarnación, abren una nueva perspectiva en la historia de la salvación. Después de la resurrección de Cristo, esta perspectiva se hace nueva en el aspecto histórico y, a la vez, lo es en sentido escatológico. Desde entonces se van sucediendo siempre nuevas generaciones de hombres dentro de la inmensa familia humana, en dimensiones crecientes; se van sucediendo además nuevas generaciones del Pueblo de Dios, marcadas por el estigma de la cruz y de la resurrección, « selladas » a su vez con el signo del misterio pascual de Cristo, revelación absoluta de la misericordia proclamada por María en el umbral de la casa de su pariente: « su misericordia de generación en generación ».
Además María es la que de manera singular y excepcional ha experimentado —como nadie— la misericordia y, también de manera excepcional, ha hecho posible con el sacrificio de su corazón la propia participación en la revelación de la misericordia divina. Tal sacrificio está estrechamente vinculado con la cruz de su Hijo, a cuyos pies ella se encontraría en el Calvario. Este sacrificio suyo es una participación singular en la revelación de la misericordia, es decir, en la absoluta fidelidad de Dios al propio amor, a la alianza querida por El desde la eternidad y concluida en el tiempo con el hombre, con el pueblo, con la humanidad; es la participación en la revelación definitivamente cumplida a través de la cruz. Nadie ha experimentado, como la Madre del Crucificado el misterio de la cruz, el pasmoso encuentro de la trascendente justicia divina con el amor: el « beso » dado por la misericordia a la justicia. Nadie como ella, María, ha acogido de corazón ese misterio: aquella dimensión verdaderamente divina de la redención, llevada a efecto en el Calvario mediante la muerte de su Hijo, junto con el sacrificio de su corazón de madre, junto con su « fiat » definitivo.
María pues es la que conoce más a fondo el misterio de la misericordia divina. Sabe su precio y sabe cuán alto es. En este sentido la llamamos también Madre de la misericordia: Virgen de la misericordia o Madre de la divina misericordia; en cada uno de estos títulos se encierra un profundo significado teológico, porque expresan la preparación particular de su alma, de toda su personalidad, sabiendo ver primeramente a través de los complicados acontecimientos de Israel, y de todo hombre y de la humanidad entera después, aquella misericordia de la que « por todas la generaciones » nos hacemos partícipes según el eterno designio de la Santísima Trinidad.
Los susodichos títulos que atribuimos a la Madre de Dios nos hablan no obstante de ella, por encima de todo, como Madre del Crucificado y del Resucitado; como de aquella que, habiendo experimentado la misericordia de modo excepcional, « merece » de igual manera tal misericordia a lo largo de toda su vida terrena, en particular a los pies de la cruz de su Hijo; finalmente, como de aquella que a través de la participación escondida y, al mismo tiempo, incomparable en la misión mesiánica de su Hijo ha sido llamada singularmente a acercar los hombres al amor que El había venido a revelar: amor que halla su expresión más concreta en aquellos que sufren, en los pobres, los prisioneros, los que no ven, los oprimidos y los pecadores, tal como habló de ellos Cristo, siguiendo la profecía de Isaías, primero en la sinagoga de Nazaret y más tarde en respuesta a la pregunta hecha por los enviados de Juan Bautista.
Precisamente, en este amor « misericordioso », manifestado ante todo en contacto con el mal moral y físico, participaba de manera singular y excepcional el corazón de la que fue Madre del Crucificado y del Resucitado —participaba María—. En ella y por ella, tal amor no cesa de revelarse en la historia de la Iglesia y de la humanidad. Tal revelación es especialmente fructuosa, porque se funda, por parte de la Madre de Dios, sobre el tacto singular de su corazón materno, sobre su sensibilidad particular, sobre su especial aptitud para llegar a todos aquellos que aceptan más fácilmente el amor misericordioso de parte de una madre. Es éste uno de los misterios más grandes y vivificantes del cristianismo, tan íntimamente vinculado con el misterio de la encarnación.
« Esta maternidad de María en la economía de la gracia —tal como se expresa el Concilio Vaticano II— perdura sin cesar desde el momento del asentimiento que prestó fielmente en la Anunciación, y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz hasta la consumación perpetua de todos los elegidos. Pues asunta a los cielos, no ha dejado esta misión salvadora, sino que con su múltiple intercesión continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna. Con su amor materno cuida a los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada ».

*Venerable Juan Pablo II. Encíclica Dives in Misericordia

22 de enero de 2011

SI DE VERAS QUIERES LA PERFECCIÓN...


Ten paciencia, hijita mía, al soportar tus imperfecciones, si de veras quieres la perfección.

Acuérdate de que este es un punto importantísimo si queremos avanzar en los caminos que nos conducen a Él. Cuando no puedas caminar a grandes pasos por este camino, confórmate con pasos pequeños, esperando pacientemente a tener piernas para correr o, mejor, alas para volar; confórmate, mi buena hijita, con ser por el momento una pequeña abeja de la colmena, que bien pronto se convertirá en una abeja madura, capaz de fabricar miel.

Humíllate amorosamente ante Dios y los hombres, porque Dios habla a quien tiene las orejas bajas.

"Escucha -dice él a la esposa del Cantar de los Cantares-, medita y baja tus orejas, olvídate de tu pueblo y de la casa paterna". Hazlo como el hijito cariñoso que se postra rostro en tierra cuando habla al Padre del cielo; y espera la respuesta de su oráculo divino.

Dios llenará tu vaso de su bálsamo, cuando lo vea vacío de los perfumes del mundo; y, cuanto más te humilles, más te ensalzará.

*Santo Padre Pío

ALABANZA Y CONSAGRACIÓN A LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA


Amado, alabado y bendito sea en todos los lugares y por todos los hombres el Corazón Eucarístico de Jesús y el doloroso Inmaculado Corazón de María.

A Vosotros los Corazones de Jesús y de María, unidos y abrasados en amor, nos consagramos por el tiempo y la eternidad.

Poned en el lugar de nuestros débiles, pobres y fluctuantes corazones Vuestros Santísimos Corazones para vivir y morir, pensar, hablar y obrar en Ellos, a fin de que nuestro pensar y obrar sean santificados con Vosotros y en Vosotros.

Cada minuto, hora y día sean Vuestros. Haced con nosotros lo que os agrade. No nos separéis de Vuestro Amor y ayudádnos a evitar todos los pecados, para que seáis glorificados por nuestra vida. Amén

JUAN PABLO II, APÓSTOL DE LA DIVINA MISERCORDIA


Así como no fue una coincidencia que Juan Pablo II partiera a la eternidad en la Vigilia del Domingo de la Divina Misericordia, tampoco es una coincidencia que vaya a ser beatificado en esta misma fecha. Aquí hay una señal muy clara... una señal de Dios, que apunta hacia el mensaje de la Divina Misericordia

Recordemos que Juan Pablo II no beatificó ni canonizó a Santa Faustina, Secretaria y Apóstol de la Divina Misericordia, en cualquier fecha. La beatificó el Domingo de la Divina Misericordia, esto es, el II Domingo de Pascua, del año 1993, y, la canonizó el Domigo de la Divina Misericordia, del año Jubilar 2000, ocasión en la cual instituyó oficialmente esta Fiesta. ¿Entonces... qué estamos viendo detrás de esta fecha? ¡Qué Juan Pablo II es reconocido por el Cielo como otro Apóstol de la Divina Misericordia! Y, eso es exactamente lo que señaló y anticipó el Cardenal Estanislao Dziwisz, quien fuera el secretario personal del Papa durante 40 años, en el año 2009 en Argentina:
"Ciertamente, digo, son dos apóstoles de la Divina Misericordia: Sor Faustina, que ha recibido del Señor Jesucristo este mensaje, pero este mensaje y devoción ha sido difundido en todo el mundo por Juan Pablo II, segundo apóstol de la Divina Misericordia, que esperamos sean pronto dos santos: Faustina y Juan Pablo II, "Apóstoles de la Divina Misericordia", porque hoy el mundo necesita de la Misericordia, para reflexionar sobre la vida y también sobre la dirección de la vida"

Ahora bien, Benedicto XVI nos ha recordado aquél último día terrenal de Juan Pablo II. Veamos qué bello lo que nos relata el Cardenal Dziwisz con respecto a ese día:
"Respecto a la coronilla, no sé cuando comenzó a rezarla, lo hizo por muchos años, pero luego la recitaba cada día durante su pontificado y sobre todo en su último día. Y con el pensamiento en Jesús Misericordioso ha entrado en la vida eterna"
Ahora bien, por qué decimos que en todo esto hay una señal del cielo, bueno... porque ya Santa Faustina nos lo había anunciado, en forma profética, en el número 378 de su Diario, donde consigna con muchísimos años de anticipación lo que sucederá con el movimiento de la Divina Misericordia. La primera parte dice así:
"Llegará un momento en que esta obra que Dios recomienda tanto, parecerá ser completamente destruida".


¿De qué nos está hablando aquí Sor Faustina? Nos está hablando de que , en 1959, 20 años después de la partida al cielo de Santa Faustina, y, en consecuencia, 20 años después de estarse difundiendo la devoción, el Vaticano prohibió la devoción a la Divina Misericordia, ello debido a la confusión que se estaba creando con malas transcripciones y malas traducciones del Diario.
La segunda parte de este número dice así:
"Y de repente Dios intervendrá con gran fuerza que dará testimonio de la veracidad".

¿De qué nos está hablando aquí Santa Faustina? Definitivamente, nos está hablando de la acción de Dios a través de Juan Pablo II, ya que fue a través de él que:
1. Se ordenó, a un destacado teólogo, un estudio teológico del Diario de Santa Faustina, el cual tomó más de diez años en llevarse a cabo, y cuyos resultados fueron los que permitieron, en 1978, mediante solicitud del Cardenal Wojtyla, que el Vaticano levantara la prohibición a la devoción a la Divina Misericordia. Seis meses después de esto, el Cardenal Wojtyla sería electo como Papa Juan Pablo II. Así podemos afirmar que en 1978 el Vaticano abrió sus puertas a la Divina Misericordia y acogió a su apóstol en el Trono de San Pedro.

2. En 1980 se publicó su segunda encíclica papal, la cual llevó por título "Rico en Misericordia", la cual se nutrió del aporte de Santa Faustina, tal como él lo reconoció posteriormente, y con la cual llamó la atención del mundo al misterio de la Misericordia de Dios.

3. En 1993 y en el año jubilar 2000 se beatificó y canonizó a Santa Faustina, con lo cual se le dio aval oficial a su Diario, instituyendo oficialmente el Domingo de la Divina Misericordia para toda la Iglesia, acogiendo así el deseo manifestado por Nuestro Señor a Santa Faustina.

4. En el 2002 se enriqueció con la indulgencia plenaria el Domingo de la Divina Misericordia, haciendo así oficialmente eco de las promesas de Nuestro Señor a Santa Faustina.

5. En ese mismo año 2002, el Papa realizó su último viaje apostólico a su amada Poonia, el cual tuvo por lema "Rico en Misericordia", en el cual dedicó la nueva basílica del Santuario Mundial de la Divina Misericordia en Cracovia- Lagiewniki, y, consagró solemnemente el mundo entero a la Divina Misericordia.

Toda la vida de Karol Wojtila estuvo marcada por la Divina Misericordia. El fue un valiente e incansable apóstol de la Divina Misericordia. Él fue, en las manos de Dios, el instrumento anunciado en la segunda parte de esta profecía, el instrumento para dar veracidad de la obra iniciada por Nuestro Señor a través de Santa Faustina. Toda la obra de la Divina Misericordia es obra de Dios. No es iniciativa de sus apóstoles, quienes están llamados a ser dóciles instrumentos en las misericordiosas manos de Dios.



Recordemos que, muy jovencito, siendo Karol Wojtyla un obrero insdustrial durante la II Guerra Mundial, soñando algún día con dedicarse al teatro o a la literatura el día que terminara la Guerra, se detenía en el camino de regreso de su trabajo a su casa para orar en la capillita del convento en el cual muy pocos años atrás había vivido y fallecido Santa Faustina. Ahí en ese convento, Dios fue haciendo un canje, le fue cambiando sus planes personales por los planes Divinos, para que, en lugar de actor o escritor, se ordenara sacerdote, y, llevara oficialmente al mundo entero, desde el Trono de San Pedro, la Devoción a la Divina Misericordia, ¡Bendito y alabado sea el Señor!
Y continúa diciendo la tercera parte de esta profecía:
"Ella -la obra- será un nuevo esplendor para la Iglesia, a pesar de estar en ella desde hace mucho tiempo. Nadie puede negar que Dios es infinitamente misericordioso; Él desea que todos lo sepan; antes de volver como Juez, desea que las almas lo conozcan como Rey de Misericordia".

Este año 2011, el Domingo de la Divina Misericordia cae en mes de mayo... mes mariano... en ese día se conjuntan las dos grandes devociones del Papa Juan Pablo II, quien partió a la eternidad en un día que también conjuntaba la devoción mariana -primer sábado de mes- y, Domingo de la Divina Misericordia.
Para sarnos una idea de lo especial y poco frecuente que esto sucede, les comentaré que en todo el siglo XX únicamente hubo un II Domingo de Pascua que cayó en el mes de mayo: fue en el año 1943, cayó 2 de mayo. Y en todo el siglo XXI, habrá únicamente tres Domingos de la Divina Misericordia en meses marianos:
-Este año 2011, primero de mayo
-2038, 2 de mayo, curiosamente centenario de la partida al cielo de Sor Faustina

-2095, que volverá a ser un primero de mayo.

Es también un día dedicado a San José Obrero, a quienes el Papa Juan Pablo II tenía un inmenso cariño, y, con quienes se identificaba, por haber sido uno de ellos durante su juventud y, Nuestro Señor encomendó la obra de la Divina Misericordia a San José, según Él se lo afirmó a Santa Faustina.
* Fuente: Radio Fides

19 de enero de 2011

PILAR BENDITO, TRONO DE GLORIA, TÚ A LA VICTORIA NOS LLEVARÁS


Virgen Santa - Madre mía
luz hermosa - claro día
que la tierra - aragonesa
te dignaste visitar.
Este pueblo que te adora,
de tu amor favor implora
y te aclama y te bendice
abrazado a tu Pilar.
Pilar sagrado, faro esplendente,
rico presente de caridad.
Pilar bendito, trono de gloria,
tú a la victoria nos llevarás.
Cantad, cantad
himnos de honor y de alabanza
a la Virgen del Pilar.

EL ARZOBISPO DE ZARAGOZA -ESPAÑA- CELEBRA LA SANTA MISA TRADICIONAL


Con la presencia de unos 1.200 fieles, el Arzobispo de Zaragoza, Monseñor Manuel Ureña Pastor, celebró en la parroquia de Santa María la Mayor de Épila (Zaragoza) la Santa Misa Pontifical de Requiem, con la Forma Extraordinaria del Rito Romano.

Entre los asistentes, el Subdelegado del gobierno en Aragón, los Consejeros de Presidencia y Obras Públicas del Gobierno de Aragón, el Presidente de la Diputación Provincial y el Alcalde de Épila, junto a otras autoridades, eclesiásticas, civiles y militares.

El Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica del Reino de Aragón interpretaron la Misa de Requiem del compostor Mariano Rodríguez de Ledesma.


Ejercieron los ministerios de Diácono y Subdiácono don Miguel Ángel Barco, Párroco de Épila, y Don Norvey Artunduaga, Vicario parroquial

¡ES EL PRIMER OBISPO QUE CELEBRA LA SANTA MISA TRADICIONAL EN ESPAÑA DESPUÉS DE LA ENTRADA EN VIGOR DEL MOTU PROPRIO SUMMORUM PONTIFICUM!


¡GRACIAS A MONSEÑOR UREÑA POR ESTE EJEMPLO DE AMOR A LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA Y DE COMUNIÓN EFECTIVA CON EL VICARIO DE CRISTO!





*Fuente: UNA VOCE MÁLAGA

JESÚS TOMÓ SOBRE SÍ TODO EL SUFRIMIENTO HUMANO

Con sus sufrimientos y su muerte, Jesús tomó sobre sí todo el sufrimiento humano, confiriéndole un valor nuevo. De hecho, Él llama a todo enfermo, a toda persona que sufre, para colaborar con Él en la salvación del mundo. Por esto, el dolor y el sufrimiento no se soportan a solas ni en vano. Aunque resulte difícil comprender el sufrimiento, Jesús ha aclarado que este valor está vinculado a su mismo sufrimiento y muerte, a su mismo sacrificio. En otras palabras, con vuestros sufrimientos, vosotros ayudáis a Jesús en su obra de salvación. Es difícil expresar con precisión esta gran verdad, pero San Pablo, la explica así: "Suplo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo por su Cuerpo, que es la Iglesia" (Col 1, 24).

*Venerable Juan Pablo II

18 de enero de 2011

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL POR LOS SAGRADOS PASTORES

Glorioso San Miguel Arcángel, confiadamente acudimos a ti que eres Protector de la Santa Iglesia, Guardián del Vicario de Cristo y de todos los Sacerdotes.
Te encomendamos a todos los sacerdotes del mundo y te pedimos que permanezcas al lado de cada uno de ellos en todos sus caminos y empresas espirituales.
Que bajo tu protección e intercesión, todos los ministros del Altísimo cumplan con su ministerio sacerdotal como se lo enseñó Jesús Sumo y Eterno Sacerdote.
Que no se aparten de las enseñanzas del santo evangelio, sean fieles y perseverantes en la oración, practiquen la justicia y el derecho con el rebaño que les ha sido confiado, custodien la Divina Eucaristía como el mayor de los tesoros, estén siempre disponibles para el Sacramento de la Confesión y tengan verdadera caridad y humildad con las ovejas del rebaño.
Que se sientan discípulos muy amados por Dios y por nuestra Señora y Reina María.
Líbralos de todos los ataques y lazos que les tienden el mundo y los espíritus infernales.
Y que así, bajo tu protección y la de todos los Santos Ángeles reúnan el rebaño que Cristo les ha confiado y lo lleven seguro al redil eterno.
Glorioso San Miguel Arcángel, ¿Quién como Dios? ¿Quién como Dios? ¿Quién como Dios?
¡Gloria a Dios! ¡Gloria a María, Reina y Madre de Confianza y Misericordia!
*¡Fomenten esta oración entre todos los fieles!

LETANÍAS DE LA HUMILDAD


Jesús manso y humilde de Corazón, -Óyeme.
(Después de cada frase decir: Líbrame Jesús)
Del deseo de ser lisonjeado,
Del deseo de ser alabado,
Del deseo de ser honrado,
Del deseo de ser aplaudido,
Del deseo de ser preferido a otros,
Del deseo de ser consultado,
Del deseo de ser aceptado,
Del temor de ser humillado,
Del temor de ser despreciado,
Del temor de ser reprendido,
Del temor de ser calumniado,
Del temor de ser olvidado,
Del temor de ser puesto en ridículo,
Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser juzgado con malicia
(Después de cada frase decir: Jesús dame la gracia de desearlo)
Que otros sean más amados que yo,
Que otros sean más estimados que yo,
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse,
Que otros sean alabados y de mí no se haga caso,
Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil,
Que otros sean preferidos a mí en todo,
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,

Oración:
Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta gozar eternamente de ti en el cielo.
Amén.
*Compuestas por el Cardenal Merry del Val

EL YO ES LO QUE PIERDE AL MUNDO

El yo es lo que pierde al mundo. Los egoístas llevan consigo tristeza y angustia. No es posible tener a la vez a Dios y al mundo, al yo. Tú no tienes dos corazones. Sólo tenemos uno. Todo resulta bien a quien se ha despojado del yo. Todo le contenta...
Donde está el yo no hay humildad, ni virtud alguna. Lloran y suplican, pero su oración no llega hasta Dios. Al que está desembarazado del yo todas las virtudes son paz y alegría.
*Beata María de Jesús Crucificado -La Arabita-

EL MENSAJE DE AMOR QUE TRAE CRISTO

"El mensaje de amor que trae Cristo es siempre importante, siempre interesante. No es difícil ver cómo el mundo de hoy, a pesar de su belleza y grandeza, a pesar de las conquistas de la ciencia y de la tecnología, a pesar de los refinados y abundantes bienes materiales que ofrece, está ávido de más verdad, de más amor, de más alegría. Y todo esto se encuentra en Cristo y en su modelo de vida".
* Venerable Juan Pablo II

17 de enero de 2011

LOS SACRAMENTALES


I. QUÉ SON LOS SACRAMENTALES.- "Los Sacramentales - dice el Derecho Canónico- son cosas o acciones, de las cuales suele usar la Iglesia, a semejanza en cierto modo de los Sacramentos, para obtener, con la eficacia de su impetración, algunos efectos, principalmente espirituales".

Entre las cosas que son sacramentales, se cuentan los cirios benditos, las palmas, las medallas, los escapularios, la sal, el pan, etc; y entre las acciones: la señal de la cruz, la recitación de "Confietor", etc.

Su eficacia le viene de la dignidad y mérito de la Iglesia, que ha sido quien los ha instituído en virtud de la autoridad recibida de Jesucristo.

Aunque también son Sacramentales, en el verdadero sentido de la palabra, los ritos que se usan en la administración de los Sacramentos, hoy suele reservarse esa denominación para los ritos ajenos a los Sacramentos.

Los Sacramentales no son de institución divina, sino eclesiástica, y solamente a la Sede Apostólica le compete crear otros nuevos, abolir los existentes, cambiarlos y darles la interpretación auténtica.


II. SUS EFECTOS.- Según los teólogos los Sacramentales tienen la virtud especial:


De dedicar las personas y las cosas al culto divino, y esto lo producen infaliblemente como "ex ópere operato", por el solo hecho de usar un rito establecido por la Iglesia a ese objeto.

Así, por ejemplo, un abad, un cementerio, una imagen, etc; por el mero hecho de ser bendecidos son el rito establecido por la Iglesia, infaliblemente quedan dedicados a Dios.


De arrojar o reprimir los demonios, y esto por via de impetración, ya que las oraciones de la Iglesia son dignas de ser atendidas.

Es cierto que alguna influencia ejercen siempre los Sacramentales sobre los demonios, si bien, cuando se trata v. gr. de la verdadera obsesión , no siempre logran expulsarlos de hecho.


De alcanzar algún beneficio temporal, como la salud o la mejoría de alguna enfermedad, pero no infaliblemente, sino en cuanto puede convenir a la salvaión del alma.

A eso tienden, entre otras, las bendiciones de los enfermos, tanto de personas como de animales. Este efecto se produce de diverso modo: o bien preservando al hombre o a sus bienes, por especial providencia de Dios, de males futuros; o bien librándoles de males presentes, v. gr. de la enfermedad; o bien otorgándoles un bienestar temporal.


De comunicar gracias actuales, en virtud de la impetración de la Iglesia.

Se entiende de las gracias necesarias para desempeñar dignamente el oficio recibido en virtud de algún Sacramento, como sucede por ejemplo en la bendición d eun abad, en las Ordens menores, etc.


De perdonar el pecado venial, y esto, según la opinión más común de los teólogos, excitando píos movimientos con los cuales se alcanza la remisión de la culpa.

Así, uno que reza el "Confíteor" o el "Padrenuestro", o se da golpes de pecho, o se persigna con agua bendita, etc; con algún arrepentimiento, puede alcanzar el perón de algún pecado venial; y asimismo puede alcanzarlo, quien recibe v. gr. la bendición episcopal, la aspersión, etc; en espíritu de reverencia para con Dios o las cosas divinas.


De remitir la pena temporal, si bien esto es muy discutible.

Dice Santo Tomás que "el reato de la pena se perdona solamente en la medida del fervor que uno tiene para con Dios, fervor que se excita por los Sacramentales, unas veces más, otras menos"


Adviértase que no todos los Sacramentales producen todos los efectos señalados, sino que cada uno produce aquellos para los cuales ha sido instituído por la Iglesia. Los efectos propios de cada Sacramental se deducen ora de su institución, ora del tenor de las fórmulas de oración que usa la liturgia al administrarlos.


*Fuente: La flor de la Liturgia. R.P. Andrés Azcárate.

NUESTRA SEÑORA DE LA CONFIANZA

El 25 de junio de 1697, un hogar católico en la Ciudad Eterna celebraba el nacimiento de una hija. No imaginaban los felices padres que la Divina Providencia había destinado a esa pequeña niña para ser el noble instrumento de sus manos con el fin de introducir en la Iglesia una de las más hermosas advocaciones de la Santísima Virgen: "Madonna della Confianza" (Nuestra Señora de la Confianza).
Siendo aún joven, Clara Isabella Fornari se hizo religiosa y llegó a ser la venerable abadesa del convento de las Pobres Clarisas de San Francisco en la ciudad de Todi, Italia.
Ella adoptó desde el principio una severa vida de penitencia y soportó valientemente pruebas indecibles durante muchos años.
La hermana Clara también nutrió una muy especial devoción a la Virgen María, que dejó representada en cuadros sagrados que la talentosa sierva de Dios pintó con sus propias manos.
Muchos de los cuadros de la "Madonna" de la hermana Clara -ya sean las copias o los originales- circularon ampliamente debido a que su confesor los entregó a amigos y conocidos. Los que recibieron los cuadros encontraron siempre auxilio en sus necesidades.
Hasta su muerte en olor de santidad en 1744, la hermana Clara siempre mantuvo consigo un cuadro oval que retrataba la maternal figura de la Virgen María con el Niño Jesús en sus brazos. Muchas gracias extraordinarias se han atribuido a este cuadro, que permanece en la ciudad de Todi. Especialmente beneficiados fueron los enfermos que recurrieron a la intercesión de la Madre Santísima delante del cuadro.

Madre mía, Confianza mía
Una copia de este cuadro se venera actualmente en el Seminario Mayor de Roma, cerca de la Basílica de San Juan de Letrán. La imagen dio origen a una devoción de la Santísima Virgen, bajo el título de Madre de la Confianza. Esta conocidísima reproducción de Nuestra Señora de la Confianza llegó a la capital de la Cristiandad acompañada por la copia de un documento escrito por la Sierva de Dios con una promesa para todo aquel que venerara la imagen.
El seminario ha mantenido siempre a la imagen en gran estima. Los estudiantes que recurrieron a ella en sus necesidades más apremiantes, fueron siempre atendidos por Nuestra Señora.
Durante la Primera Guerra Mundial, la Santísima Virgen protegió a más de 100 seminaristas que habían recurrido a Ella con redoblada confianza. Muchos seminaristas fueron enviados a la guerra y hay numerosas cartas escritas desde el campo de batalla reconociendo las maravillas realizadas por la "Madonna" en aquellos que habían pedido su intercesión.

La Promesa
Las más grandes gracias reservadas para todos aquellos que tienen esta devoción, están contenidas en la promesa de la Santísima Virgen a la venerable hermana Clara Isabella:

"La divina Señora se dignó revelarme que cada alma que con confianza se presente delante de este cuadro -teniendo verdadero dolor y arrepentimiento- experimentará la contrición por sus pecados y obtendrá de su Divino Hijo el perdón. Más aún, mi Divina Señora me aseguró, con el amor de una verdadera madre, que garantizaría una especial devoción hacia Ella, a todos los que contemplaran esta imagen".

La devoción a la “Madonna della Fiducia” se muestra particularmente benéfica cuando se reza la jaculatoria “¡Madre mía, confianza mía!” Muchos son aquellos que se fortalecen en la confianza, o la recuperan, apenas por contemplar esa bella pintura, sintiéndose inundados por la mirada materna, serena, cariñosa y alentadora de la Reina del Cielo.
Y el Divino Niño, también observando al fiel, apunta su índice a la Santísima Virgen, como diciendo: “Colóquese bajo su protección, recurra a Ella, sea enteramente de Ella, y Ud. conseguirá llegar hasta Mí”.

SAN LUIS MARÍA GRIGNIÓN DE MONTFORT: "HAY QUE CONOCER MEJOR A MARÍA"


María en el designio de Dios

1. Por medio de la Santísima Virgen vino Jesucristo al mundo y por medio de Ella debe también reinar en el mundo.

MARIA ES UN MISTERIO:

a. a causa de su humildad.

2. La vida de María fue oculta. Por ello, el Espíritu Santo y la Iglesia la llaman alma mater. Madre oculta y escondida. Su humildad fue tan grande que no hubo para Ella anhelo más firme y constante que el de ocultarse a sí misma y a todas las creaturas, para ser conocida solamente de Dios.

3. Ella pidió pobreza y humildad. Y Dios, escuchándola, tuvo a bien ocultarla en su concepción, nacimiento, vida, misterios, resurrección y asunción, a casi todos los hombres. Sus propios padres no la conocían. Y los ángeles se preguntaban con frecuencia uno a otros ¿Quién es ésta?. Porque el Altísimo se la ocultaba. O, si algo les manifestaba de Ella, era infinitamente más lo que les encubría.

b. por disposición divina.

4. Dios Padre a pesar de haberle comunicado su poder, consintió en que no hiciera ningún milagro al menos portentoso durante su vida.
Dios Hijo a pesar de haberle comunicado su sabiduría consintió en que Ella casi no hablara.

Dios Espíritu Santo a pesar de ser Ella su fiel Esposa consintió en que los Apóstoles y Evangelistas hablaran de Ella muy poco y sólo cuanto era necesario para dar a conocer a Jesucristo.

c. por su grandeza excepcional.

5. María es la excelente obra maestra del Altísimo.

Quien se ha reservado a sí mismo el conocimiento y posesión de Ella.
María es la Madre admirable del Hijo. Quien tuvo a bien humillarla y ocultarla durante su vida, para fomentar su humildad, llamándola mujer, como si se tratara de una extraña, aunque en su corazón la apreciaba y amaba más que a todos los ángeles y hombres.

María es la fuente sellada, en la que sólo puede entrar el Espíritu Santo, cuya Esposa fiel es Ella.

María es el santuario y tabernáculo de la Santísima Trinidad, donde Dios mora más magnífica y maravillosamente que en ningún otro lugar del universo sin exceptuar los querubines y serafines: a ninguna creatura, por pura que sea, se le permite entrar allí sin privilegio especial.

6. Digo con los santos, que la excelsa María es el paraíso terrestre del nuevo Adán, quien se encarnó en él por obra del Espíritu Santo para realizar allí maravillas incomprensibles. Ella es el sublime y divino mundo de Dios, lleno de bellezas y tesoros inefables. Es la magnificencia del Altísimo, quien ocultó allí, como en su seno, a su Unigénito y con El todo lo más excelente y precioso.
¡Oh qué portentos y misterios ha ocultado Dios en esta admirable creatura, como Ella misma se ve obligada a confesarlo no obstante su profunda humildad ¡El Poderoso ha hecho obras grandes por mí! El mundo los desconoce porque es incapaz e indigno de conocerlo.

7. Los santos han dicho cosas admirables de esta ciudad Santa de Dios. Y, según ellos mismo testifican, nunca han estado tan elocuentes ni se han sentido tan felices como al hablar de Ella. Todos a una proclaman que:

· la altura de sus méritos, elevados por Ella hasta el trono de la Divinidad, es inaccesible;
· la grandeza de su poder, que se extiende hasta sobre el mismo dios, es incomprensible.
· Y, en fin, la profundidad de su humildad y de todas sus virtudes y gracias es un abismo insondable.
· ¡Oh altura incomprensible! ¡Oh anchura inefable! ¡Oh grandeza sin medida! ¡Oh abismo impenetrable!

8. Todos los días, del uno al otro confín de la tierra, en lo más alto del cielo y en lo más profundo de los abismos, todo pregona y exalta a la admirable María. Los nueve coros angélicos, los hombres de todo sexo, edad y condición, religión, buenos y malos, y hasta los mismo demonios, de grado o por fuerza, se ven obligados por la evidencia de la verdad a proclamarla bienaventurada.

Todos los ángeles en el cielo dice San Buenaventura le repiten continuamente: "¡Santa, santa, santa María! ¡Virgen y Madre de Dios!" y le ofrecen todos los días millones y millones de veces la salutación angélica: "Dios te salve, María...", prosternándose ante Ella y suplicándole que, por favor, los honre con alguno de sus mandatos. "San Miguel llega a decir San Agustín aún siendo el príncipe de toda la milicia celestial, es el más celoso en rendirle y hacer que otros le rindan toda clase de honores, esperando siempre sus órdenes para volar en socorro de alguno de sus servidores".

9. Toda la tierra está llena de su gloria, particularmente entre los cristianos que la han escogido por tutela y patrona de varias naciones, provincias, diócesis y ciudades. ¡Cuántas catedrales no se hallan consagradas a Dios bajo su advocación! ¡No hay iglesia sin un altar en su honor, ni comarca ni religión donde no se dé culto a alguna de sus imágenes milagrosas, donde se cura toda suerte de enfermedades y se obtiene toda clase de bienes! ¡Cuántas cofradías y congregaciones en su honor! ¡Cuántos institutos religiosos colocados bajo su nombre y protección! ¡Cuántos congregantes en las asociaciones piadosas, cuántos religiosos en todas las Ordenes! ¡Todos publican sus alabanzas y proclaman sus misericordias!

No hay siquiera un pequeñuelo que, al balbucir el Avemaría, no la alabe. Ni apenas un pecador que, aunque obstinado, no conserve alguna chispa de confianza en Ella. Ni siquiera un solo demonio en el infierno que, temiéndola, no la respete.


MARÍA NO ES SUFICIENTEMENTE CONOCIDA

10. Es, por tanto, justo y necesario repetir con los santos: DE MARIA NUNQUAM SATIS. María no ha sido aún alabada, ensalzada, honrada y servida como se debe. Merece aún mejores alabanzas, respeto, amor y servicio.

11. Debemos decir también con el Espíritu Santo: "Toda la gloria de la Hija del rey está en su interior". Como si toda la gloria exterior que el cielo y la tierra le rinden a porfía, fuera nada en comparación con la que recibe interiormente de su Creador y que es desconocida a creaturas insignificantes, incapaces de penetrar el secreto de los secretos del Rey.

12. Debemos también exclamar con el Apóstol: "El ojo no ha visto, el oído no ha oído, a nadie se le ocurrió pensar..." las bellezas, grandezas y excelencias de María, milagro de los milagros de la gracia, de la naturaleza y de la gloria. "Si quieres comprender a la Madre dice un santo trata de comprender al Hijo. Pues Ella es digna Madre de Dios"

¡Enmudezca aquí toda lengua!

HAY QUE CONOCER MEJOR A MARIA.

13. El corazón me ha dictado cuanto acabo de escribir con alegría particular para demostrar que la excelsa María ha permanecido hasta ahora desconocida y que ésta es una de las razones de que Jesucristo no sea todavía conocido como debe serlo. De suerte que si el conocimiento y reinado de Jesucristo han de dilatarse en el mundo como ciertamente sucederá esto acontecerá como consecuencia necesaria del conocimiento y reinado de la Santísima. Virgen, quien lo trajo al mundo la primera vez y lo hará resplandecer, la segunda.
*Tratado de la Verdadera Devoción. San Luis María Grignión de Montfort

HAMBRE DE DIOS

"La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar -es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios-"
*Venerable Juan Pablo II

BENEDICTO XVI: ¡ESTAMOS FELICES!


Queridos hermanos y hermanas: como sabéis, el 1 de mayo próximo, tendré la alegría de proclamar beato al venerable papa Juan Pablo II, mi amado predecesor. La fecha escogida es muy significativa: de hecho, será el segundo domingo de Pascua, que él mismo dedicó a la Divina Misericordia, y en cuya vigilia concluyó su vida terrena. Quienes le conocieron, quienes le estimaron y amaron, se alegrarán con la Iglesia por este acontecimiento. ¡Estamos felices!
Deseo asegurar mi particular recuerdo en la oración a las poblaciones de Australia, Brasil, Filipinas y Sri Lanka, recientemente golpeadas por devastadoras inundaciones. Que el Señor acoja las almas de los difuntos, dé fuerza a los evacuados, y apoye el compromiso de quienes se están entregando para aliviar sufrimientos y dificultades.
*Durante la oración del Ángelus de ayer domingo

16 de enero de 2011

EL AMOR MUTUO, DISTINTIVO DEL CRISTIANO

El amor mutuo debe ser el distintivo de vuestras vidas. Jesucristo nos dice en el Evangelio: "Amarás al prójimo como a ti mismo" (Mt 22,39). Este mandato del Señor debe ser lo que os inspire en la formación de unas verdaderas relaciones humanas entre vosotros, de modo que nunca se sienta nadie solo o no aceptado, y mucho menos rechazado, despreciado u odiado.
*Venerable Juan Pablo II

EL ORGULLO Y LA HUMILDAD


Has visto que el orgullo es fuente de todo pecado. La humildad es la base de toda virtud. Por el orgullo se perdió el ángel más bello. Por su orgullo cayó. Si se hubiese humillado, si hubiese hecho ofrenda a Dios de todo cuanto era, sería ahora incluso más bello. El demonio se perdió por su orgullo. Si Adán v Eva, después de haber pecado, se hubie­sen humillado. Dios les habría perdonado. Si el mismo Judas se hubiese humillado, habría alcanzado su perdón.
El orgullo a todos nos pierde. Por el orgullo la voluntad del hombre se rebela contra Dios.
El alma se hace luz, vive en la verdad, se acerca a Dios y Dios baja hasta ella. La humildad abre camino para alcanzar otras virtudes.
He dicho muchas cosas que no sería yo capaz de repetir. He visto que el orgullo me acompañaba siempre. He pedido a Je­sús que me dé humildad. Tomé la resolución de practicar esta virtud en todas las cosas. ¡Oh cuánto deseo ser humilde y que las criaturas todas me desprecien! Dios está dispuesto a per­donar al pecador que se humilla. Mira con más amor al alma que vuelve a él por humildad que al alma fiel que se compla­ce en las propias virtudes. Esta corre el riesgo de perderse por el orgullo, mientras que el pecador alcanza misericordia humillándose.
* Beata María de Jesús Crucificado -La Arabita-

15 de enero de 2011

ORACIÓN PARA PEDIR LA INTERCESIÓN DEL PRÓXIMO BEATO JUAN PABLO II


¡Oh Trinidad Santa!
Te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al Papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de tu amor.
El, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad,alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo.
Concédenos, por su intercesión, si es tu voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de tus santos. Amén.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Con aprobación eclesiástica.
+ Camilo Cardenal RUINI Obispo auxiliar de Roma
y Vicario de S.S. Benedicto XVI para la diócesis de Roma.

PRÓXIMA BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II


El papa Juan Pablo II será beatificado el próximo 1 de mayo, que este año coincide con la fiesta de la Divina Misericordia, segundo domingo de Pascua.
Lo anunció este viernes el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, tras hacerse pública la aprobación del decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión de Karol Wojtyla.
Una nota informativa de la Congregación para las Causas de los Santos publicada este viernes por la Oficina de Información de la Santa Sede detalla el Iter de la causa de beatificación de Juan Pablo II.
La fecha de la beatificación del papa polaco se hace pública después de que el pasado 11 de enero, los cardenales y obispos de esta Congregación consideraran “milagrosa” la curación de la religiosa Marie Pierre Simon por intercesión de Juan Pablo II.
La causa de beatificación de Juan Pablo II “por Dispensa Pontificia empezó antes de que transcurrieran los cinco años de la muerte del Siervo de Dios, requeridos por la normativa vigente”, recuerda la nota publicada hoy.
“Ese procedimiento fue solicitado por la imponente fama de santidad” de Juan Pablo II “en vida, en muerte y después de la muerte”, continúa el texto.
“Por lo demás, fueron observadas íntegramente las comunes disposiciones canónicas referentes a las Causas de beatificación y de canonización”, aclara la Congregación.
La nota continúa explicando el proceso seguido para la beatificación del antecesor de Benedicto XVI: entre junio de 2005 y abril de 2007 tuvo lugar la investigación diocesana principal romana y las rogatorias en diversas diócesis sobre la vida y las virtudes, y sobre la fama de santidad y de milagros de Juan Pablo II.
“La validez jurídica de los procesos canónicos fue reconocida por la Congregación para las Causas de los Santos con el Decreto del 4 de mayo de 2007”, explica la nota.
“En junio de 2009, examinada la respectiva Positio, nueve consultores teólogos del dicasterio dieron su parecer positivo sobre la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios”, señala el texto.
“En el noviembre siguiente, siguiendo el usual procedimiento, la misma Positio fue después sometida al juicio de los padres cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que se expresaron con sentencia afirmativa”.
“El 19 de diciembre de 2009 el Sumo Pontífice Benedicto XVI autorizó la promulgación del Decreto sobre la heroicidad de las virtudes”, recuerda la nota.
“De cara a la Beatificación del Venerable Siervo de Dios, la Postulación de la Causa presentó al examen de la Congregación de las Causas de los Santos la curación de la 'enfermedad de Parkinson' de la hermana Marie Simon Pierre Normand, religiosa del Institut des Petites Soeurs des Maternités Catholiques”.
“Como es habitual, las abundantes Actas de la Investigación canónica, y regularmente instruida, junto a los detallados exámenes médico-legales, fueron sometidos al examen científico de la Consulta Médica del Dicasterio de las Causas de los Santos el 21 de octubre de 2010”.
“Sus peritos, tras haber estudiado con la habitual escrupulosidad los testimonios del proceso y toda la documentación, se expresaron a favor del carácter científicamente inexplicable de la curación”.
“Los consultores teólogos, tras haber examinado las conclusiones médicas, el 14 de diciembre de 2010 procedieron a la valoración teológica del caso y, por unanimidad, reconocieron la singularidad, antecedencia y la coralidad de la invocación dirigida al Siervo de Dios Juan Pablo II, cuya intercesión había sido eficaz para los fines de la prodigiosa curación”.
“Finalmente, el 11 de enero de 2001, se celebró la sesión ordinaria de los cardenales y de los obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que emitieron una unánime sentencia afirmativa”.
Esa sentencia, concluye la nota, considera “milagrosa la curación de la Hna. Marie Pierre Simon, en cuanto realizada por Dios de manera científicamente inexplicable, tras la intercesión del Sumo Pontífice Juan Pablo II, invocado con confianza tanto por la misma sanada como por muchos otros fieles”.





13 de enero de 2011

EL BAUTISMO DEL SEÑOR, OCTAVA DE LA EPIFANÍA

Y Juan dio testimonio diciendo:
Yo he visto al Espíritu que descendía del cielo
en forma de paloma y reposó sobre él"
Los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina celebramos hoy la Santa Misa Cantada con motivo de la conmemoración del Bautismo del Señor a las 8:15 de la mañana en la Iglesia del Salvador de Toledo.
La Iglesia celebra hoy en la forma extraordinaria del Rito Romano la Conmemoración del Bautismo del Señor a los ocho día de la Epifanía.
La fiesta del Bautismo del Señor tiene su origen en el siglo II por el grupo de los ebionitas -grupo judeo cristiano heterodoxo- que seguía ligado a las tradiciones judías. Su cristología era "baja", es decir, afirmaban que Jesús era el Mesías ("Cristo"), pero rechazaban su preexistencia, que tuviera naturaleza divina y también negaban su nacimiento virginal. Que Cristo se bautizase indicaba que era un pecador más. Por otro lado, otros grupos heterodoxos adopcionistas afirmaban que el hombre Jesús habría sido adoptado (poseído) por el Logos en el momento del Bautimo.
La Iglesia unió esta fiesta del Bautismo del Señor con la Epifanía y también con las Bodas de Caná -como expresa la antífona del Magnificat del día 6 de enero y otros elementos como el Himno y los responsorios...
"Veneramos este día santo, honrado con tres prodigios: hoy la estrella condujo a los magos al pesebre; hoy el agua se convirtió en vino en las bodas de Caná; hoy Cristo fue bautizado por Juan en el Jordán, para salvarnos. Aleluya."
¿Cuál puede ser la razón de que estos tres momentos diferentes de la vida de Cristo se celebren en un solo día?
La razón puede ser la defensa de la divinidad de Cristo. El Niño nacido de la Virgen en Belén es adorado por los Magos de Oriente que le reconocen Dios (incienso), Rey (oro) y Redentor (mirra). Este mismo niño es el que treinta años más tarde, se introduce en el Jordán para recibir el Bautimo y Dios y su profeta dan testimonio de él:
Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.» Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo." Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»

Ese Niño nacido de la Virgen, adorado por los magos, bautizado en el Jordán es el mismo que en las Bodas de Caná realiza el primer signo-milagro como muestra de su divinidad y de su misión redentora.
Reconozcamos a Cristo como nuestro Dios, Rey y Redentor y pidámosle que "merezcamos ser reformados interiormente por Aquel que en el exterior conocimos ser semajante a nosotoros" -como pide la oración colecta de este día.