

"Gozaos siempre en el Señor; otra vez digo, gozaos. Vuestra modestia sea patente a todos los hombres. El Señor está cerca. No tengáis solicitud de cosa alguna; mas en toda circunstancia, por la oración, manifestad vuestras peticiones a Dios." (Fil 4, 4-6)
Toda la liturgia de adviento tiene un carácter de espera gozosa de Aquel que viene a salvarnos. Entre los cuatro domingos de adviento, el tercero destaca por marcarlo en sus textos y en su signos y, de ahí, su nombre de Domingo Gaudete, tomado de la primera palabra del Introito. "Por fin el Señor está cerca, y esta noticia inunda de gozo los corazones , gozo que nada tiene de parecido con el mundano, por ser fruto de la paz interior que el Espíritu Santo comunica al alma cuando esta permanece fiel a la voluntad de Dios. A esa fidelidad, es decir, al exacto cumplimiento de los deberes del propio estado, llama San Pablo, modestia, como si dijera modo y exacta medida de todas las virtudes. Cierto que los dolores e inquietudes externos pueden ser un obstáculo a la paz interior, pero san Pablo nos aconseja que desterremos de nuestro corazón la demasiada solicitud. Recurramos a Dios en la oración con humilde confianza y representemos nuestras necesidades al Padre de las misericordias y Dios de toda consolación."
Beato Card. Schuster OSB, Liber Sacramentorum II.
