"Un obstáculo en vuestra obra de evangelización es el corazón de los bautizados, todavía dividido entre el cristianismo y las religiones tradicionales africanas. Afligidos por los problemas de la vida, no dudan en recurrir a prácticas incompatibles con el seguimiento de Cristo. Efecto abominable de ello es la marginación e inclusive el asesinato de niños y ancianos, quienes son condenados por falsos veredicto de brujería. Al recordar que la vida humana es sagrada en todas sus fases y situaciones, continúen, queridos obispos, elevando vuestra voz a favor de sus víctimas. Pero al tratarse de un problema regional, es oportuno un esfuerzo conjunto de las comunidades eclesiales puestas a prueba por esta calamidad, buscando determinar el significado profundo de tales prácticas, identificar los riesgos pastorales y sociales vehiculizados a través de ellas y alcanzar un método que conduzca a su definitiva erradicación, con la colaboración de los gobiernos y de la sociedad civil".*Benedicto XVI los obispos de Angola en visita "ad limina"