"La verdad, es el alma de los honestos, la mentira, la de los cobardes, la traición la de los miserables" (Anónimo)"¿Necesidad? Palabra cómoda con que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición" (E. de Geibel)
"La traición supone una cobardía y una depravación detestable" (Barón de Holbach)
"La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura" (Vicente Espinel)
"La traicion inicia desde el momento en que tu mente te ordena dejar pasar por alto la palabra lealtad" (José Mazariegos)
"En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote" (Antonio Machado)
"Pájaro mal nacido es quien ensucia en su nido" (Refrán)
"Todo el mal que puede desplegarse en el mundo se esconde en un nido de traidores" (Francesco Petrarca)
"... y el traidor es traidor porque es cobarde." (Tirso de Molina)
“La traición es la forma más intensa del mal” (Arturo Fontaine)
Salmo 54
Dios mío, escucha mi oración, no te cierres a mi súplica; hazme caso y respóndeme, me agitan mis ansiedades.
Me turba la voz del enemigo, los gritos del malvado: descargan sobre mí calamidades y me atacan con furia.
Se me retuercen dentro las entrañas, me sobrecoge un pavor mortal, me asalta el temor y el terror, me cubre el espanto, y pienso: "¡Quién me diera alas de paloma para volar y posarme!
Emigraría lejos, habitaría en el desierto, me pondría en seguida a salvo de la tormenta, del huracán que devora, Señor; del torrente de sus lenguas".
Violencia y discordia veo en la ciudad: día y noche hacen la ronda sobre sus murallas; en su recinto, crimen e injusticia; dentro de ella, calamidades; no se apartan de su plaza la crueldad y el engaño.
Si mi enemigo me injuriase, lo aguantaría; si mi adversario se alzase contra mí, me escondería de él; pero eres tú, mi compañero, mi amigo y confidente, a quien me unía una dulce intimidad: Juntos íbamos entre el bullicio por la casa de Dios.
Dios escucha mi voz: su paz rescata mi alma de la guerra que me hacen, porque son muchos contra mí. Pero yo invoco a Dios, y el Señor me salva: por la tarde, en la mañana, al mediodía, me quejo gimiendo.
Levantan la mano contra su aliado, violando los pactos; su boca es más blanda que la manteca, pero desean la guerra; sus palabras son más suaves que el aceite, pero son puñales. Dios me escucha, los humilla el que reina desde siempre, porque no quieren enmendarse ni temen a Dios.
Los traidores y sanguinarios no cumplirán ni la mitad de sus años. Pero yo confío en ti. Encomienda a Dios tus afanes, que El te sustentará; no permitirá jamás que el justo caiga. Tú, Dios mío, los harás bajar a ellos a la fosa profunda.
"La traición supone una cobardía y una depravación detestable" (Barón de Holbach)
"La traición la emplean únicamente aquellos que no han llegado a comprender el gran tesoro que se posee siendo dueño de una conciencia honrada y pura" (Vicente Espinel)
"La traicion inicia desde el momento en que tu mente te ordena dejar pasar por alto la palabra lealtad" (José Mazariegos)
"En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote" (Antonio Machado)
"Pájaro mal nacido es quien ensucia en su nido" (Refrán)
"Todo el mal que puede desplegarse en el mundo se esconde en un nido de traidores" (Francesco Petrarca)
"... y el traidor es traidor porque es cobarde." (Tirso de Molina)
“La traición es la forma más intensa del mal” (Arturo Fontaine)
Salmo 54
Dios mío, escucha mi oración, no te cierres a mi súplica; hazme caso y respóndeme, me agitan mis ansiedades.
Me turba la voz del enemigo, los gritos del malvado: descargan sobre mí calamidades y me atacan con furia.
Se me retuercen dentro las entrañas, me sobrecoge un pavor mortal, me asalta el temor y el terror, me cubre el espanto, y pienso: "¡Quién me diera alas de paloma para volar y posarme!
Emigraría lejos, habitaría en el desierto, me pondría en seguida a salvo de la tormenta, del huracán que devora, Señor; del torrente de sus lenguas".
Violencia y discordia veo en la ciudad: día y noche hacen la ronda sobre sus murallas; en su recinto, crimen e injusticia; dentro de ella, calamidades; no se apartan de su plaza la crueldad y el engaño.
Si mi enemigo me injuriase, lo aguantaría; si mi adversario se alzase contra mí, me escondería de él; pero eres tú, mi compañero, mi amigo y confidente, a quien me unía una dulce intimidad: Juntos íbamos entre el bullicio por la casa de Dios.
Dios escucha mi voz: su paz rescata mi alma de la guerra que me hacen, porque son muchos contra mí. Pero yo invoco a Dios, y el Señor me salva: por la tarde, en la mañana, al mediodía, me quejo gimiendo.
Levantan la mano contra su aliado, violando los pactos; su boca es más blanda que la manteca, pero desean la guerra; sus palabras son más suaves que el aceite, pero son puñales. Dios me escucha, los humilla el que reina desde siempre, porque no quieren enmendarse ni temen a Dios.
Los traidores y sanguinarios no cumplirán ni la mitad de sus años. Pero yo confío en ti. Encomienda a Dios tus afanes, que El te sustentará; no permitirá jamás que el justo caiga. Tú, Dios mío, los harás bajar a ellos a la fosa profunda.