Con el domingo de ramos comienza la semana grande del cristiano: la semana santa. En todo el mundo las iglesias se visten de gala para festejar y conmemorar el misterio pascual de nuestro Señor Jesucristo. En la liturgia de este domingo se distinguen dos partes:
- La procesión solemne conmemorativa de la entrada de Jesús en el templo.
- La santa misa con el canto de la Pasión del Señor.
El altar dispuesto para la santa misa
LA PROCESIÓN SOLEMNE *** Esta celebración proviene de Jerusalén donde en el siglo IV en el mismo lugar en que aconteció la escena que nos narra el Evangelio de la Procesión (Mt 21, 1-9), el obispo montado en un asn, iba desde la cima del monte de los Olivos hasla Iglesia de la Resurrección, rodeado del clero y del pueblo, que llevaban ramos de olivo cantando himnos a Cristo Rey. En el siglo IX esta procesión pasó al rito latino.
“En aquél tiempo, acercándose Jesús a Jerusalén, llegando a Betfagé, ante el monte Olivete entonces envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: Id a esa aldea que está enfrente de vosotros, y muy pronto encontraréis una asna atada y su pollino con ella: desatadla y traédmelos acá. Y si alguno os dijere algo, le habéis de responder que lo ha menester el Señor, y al punto os lo dejará. Todo esto sucedió en cumplimiento de lo que dijo el Profeta: Decid a la hija de Sión: Mira que viene a ti tu Rey lleno de mansedumbre, sentado sobre una asna y su pollino, hijo de la que está acostumbrada al yugo. Habiendo ido los discípulos y hecho según se lo había mandado Jesús, trajeron el asna y su pollino, y los aparejaron con sus vestidos, y le hicieron sentar encima. Y una gran muchedumbre de gentes tendía por el camino sus vestidos, y otros cortaban ramas de los árboles y las esparcían por el camino. Y la muchedumbre que iba delante y la que seguía detrás clamaban diciendo: Hosamna al Hijo de David, bendito el que viene en el nombre del Señor” (Mt 21, 1-9).
El Señor siguió un recorrido triunfal, del cual solamente Él conocía su verdadero significado, ignorado totalmente por quienes le acompañaban y por aquellos mismos que le aclamaban: Ibas como va el sol a un ocaso de gloria; cantaban ya tu muerte al cantar tu victoria. Pero, tú eres el Rey, el Señor, el Dios Fuerte, la Vida que renace del fondo de la muerte (Himno a Cristo Rey). Extracto de la homilía
Los hijos de los hebreos, llevando ramos de olivo, salieron al encuentro del Señor, clamando y diciendo. “Gloria en las alturas” Antífona 1ª
Los hijos de los hebreos tendían sus vestidos en el camino y clamaban: “Gloria al Hijo de David: bendito el que viene en el nombre del Señor”
Antífona 2ª
LA SANTA MISA Terminada la procesión, el sacerdote se despoja de los ornamentos rojos y toma la casulla morada para la celebración de la Santa Misa. Los cantos, las oraciones, las lecturas de la Sagrada Escritura giran en torno a la pasión y muerte del Señor. Después de que el sacerdote dice en la lectura-canto de la Pasión: "Entonces Jesús clamando de nuevo con gran voz entregó su espíritu"; todos nos postramos. El Hijo de Dios ha muerto en la cruz.
El camino que Jesús emprende desde lo alto del Monte de los Olivos no es nuevo, pues confirma su trayectoria vital, pero es irreversible. Es camino de humillación que culminará en exaltación, camino de derrota que le llevará al triunfo, camino de oscuridad que estallará en luz, camino de cruz que amanecerá en resurrección. Su camino es camino de entrega y muerte que nos traerá a todos la Vida.
El camino que Jesús emprende desde lo alto del Monte de los Olivos no es nuevo, pues confirma su trayectoria vital, pero es irreversible. Es camino de humillación que culminará en exaltación, camino de derrota que le llevará al triunfo, camino de oscuridad que estallará en luz, camino de cruz que amanecerá en resurrección. Su camino es camino de entrega y muerte que nos traerá a todos la Vida. Extracto de la homilía
