2 de febrero de 2011

SED Y PERMANECED PEQUEÑOS...


Nada temas, pequeño rebaño. El día del Señor vendrá como el sol en pleno día. Marcha bajo tie­rra... Nada temas, rebañito, el Señor del trueno será tu defen­sa, mi rebaño, no temas. Sé pequeño, nada temas. Ni el tor­mento, ni el trueno, ni la lluvia, ni las montañas podrán tocar a los elegidos del Señor...


Si quieres ser grande, hazte pe­queño. No busques la grandeza de las criaturas. Quien hoy te alaba, mañana te vitupera.


Permaneced pequeños, pollitos. Sed y permane­ced pequeños. Que la madre pueda cobijaros con sus alas, como la gallina a sus pequeños. Y cuando son grandes los echa a picotazos. Sed pequeñitos.


Sed pequeños, pequeños. Jesús os cobijará; Él os dará de co­mer. Cuando los pollos son grandes, la gallina, en vez de nu­trirlos, a picotazos los echa fuera. Si son pequeños y viene el enemigo, la gallina los junta, los cubre con sus alas y se endereza furiosa contra el enemigo. Cuando ya son grandes, la gallina no se ocupa mas de ellos. ¡Allá se las vean y si no que los acaben!.
* Beata María de Jesús Crucificado -La Arabita-