
Nada temas, pequeño rebaño. El día del Señor vendrá como el sol en pleno día. Marcha bajo tierra... Nada temas, rebañito, el Señor del trueno será tu defensa, mi rebaño, no temas. Sé pequeño, nada temas. Ni el tormento, ni el trueno, ni la lluvia, ni las montañas podrán tocar a los elegidos del Señor...
Si quieres ser grande, hazte pequeño. No busques la grandeza de las criaturas. Quien hoy te alaba, mañana te vitupera.
Permaneced pequeños, pollitos. Sed y permaneced pequeños. Que la madre pueda cobijaros con sus alas, como la gallina a sus pequeños. Y cuando son grandes los echa a picotazos. Sed pequeñitos.
Sed pequeños, pequeños. Jesús os cobijará; Él os dará de comer. Cuando los pollos son grandes, la gallina, en vez de nutrirlos, a picotazos los echa fuera. Si son pequeños y viene el enemigo, la gallina los junta, los cubre con sus alas y se endereza furiosa contra el enemigo. Cuando ya son grandes, la gallina no se ocupa mas de ellos. ¡Allá se las vean y si no que los acaben!.
* Beata María de Jesús Crucificado -La Arabita-