La fiesta de la Epifanía tiene su origen en las Iglesias orientales. En esta fiesta se celebraba la manifestación (epifanía) de Dios a los hombres en su Hijo Jesucristo, verdadero Dios desde la eternidad y verdadero hombre nacido de la Virgen Santísima. En la fiesta de la Epifanía, se recojen tres momentos capitales de esta manifestación de Cristo al mundo:
- la adoración de los magos de Oriente: representantes del mundo pagano que adoran al Niño al que consideran Dios -incienso-, Rey -oro- y Redentor -mirra-.
Los Magos siguen la estrella que les guía, por medio de una luz buscan a la Luz y con sus presentes reconocen y confiesan que están a los pies del Señor. (del Himno "Crudelis Herodes")
- el bautismo del Señor: Dios Padre y el Espíritu Santo dan testimonio de su Hijo.
El Cordero celestial toca y santifica las aguas del Jordán, él nos lava en su persona sagrada de los pecados del que es inocente. (del Himno "Crudelis Herodes")
- las bodas de Caná: primer signo-milagro que Jesús realiza en su vida pública mostrando al mundo su poder sobre la naturaleza.
¡Milagro nuevo del poder de Jesucristo! El agua se enrojece en las vasijas y cambiando de naturaleza a la voz del Salvador se transforma en vino. (del Himno "Crudelis Herodes")

