¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que hoy le pido. Amén.30 de septiembre de 2010
PIDIENDO A TERESITA SU LLUVIA DE ROSAS...
¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que hoy le pido. Amén.SANTA TERESITA: "MI CANTO DE HOY"

Mi vida es un instante, una efímera hora,
momento que se evade y que huye veloz.
Para amarte, Dios mío, en esta pobre tierra
no tengo más que un día:
¡sólo el día de hoy!
¡Oh, Jesús, yo te amo! A ti tiende mi alma.
Sé por un solo día mi dulce protección,
ven y reina en mi pecho, ábreme tu sonrisa
¡nada más que por hoy!
¿Qué me importa que en sombras esté envuelto el futuro?
Nada puedo pedirte, Señor, para mañana.
Conserva mi alma pura, cúbreme con tu sombra
¡nada más que por hoy!
Si pienso en el mañana, me asusta mi inconstancia,
siento nacer tristeza, tedio en mi corazón.
Pero acepto la prueba, acepto el sufrimiento
¡nada más que por hoy!
¡Oh Piloto divino, cuya mano me guía!,
en la ribera eterna pronto te veré yo.
Por el mar borrascoso gobierna en paz mi barca
¡nada más que por hoy!
¡Ah, deja que me esconda en tu faz adorable,
allí no oiré del mundo el inútil rumor.
Dame tu amor, Señor, consérvame en tu gracia
¡nada más que por hoy!
Cerca yo de tu pecho, olvidada de todo,
no temo ya, Dios mío, los miedos de la noche.
Hazme un sitio en tu pecho, un sitio, Jesús mío,
¡nada más que por hoy!
Pan vivo, Pan del cielo, divina Eucaristía,
¡conmovedor misterio que produjo el amor!
Ven y mora en mi pecho, Jesús, mi blanca hostia,
¡nada más que por hoy!
Úneme a ti, Dios mío, Viña santa y sagrada,
y mi débil sarmiento dará su fruto bueno,
y yo podré ofrecerte un racimo dorado,
¡oh Señor, desde hoy!
Es de amor el racimo, sus granos son las almas,
para formarlo un día tengo, que huye veloz.
¡Oh, dame, Jesús mío, el fuego de un apóstol
nada más que por hoy!
¡Virgen inmaculada, oh tú, la dulce Estrella
que irradias a Jesús y obras con él mi unión!,
deja que yo me esconda bajo tu velo, Madre,
¡nada más que por hoy!
¡Oh ángel de mi guarda, cúbreme con tus alas,
que iluminen tus fuegos mi peregrinación!
Ven y guía mis pasos, ayúdame, ángel mío,
¡nada más que por hoy!
A mi Jesús deseo ver sin velo, sin nubes.
Mientras tanto, aquí abajo muy cerca de él estoy.
Su adorable semblante se mantendrá escondido
¡nada más que por hoy!
Yo volaré muy pronto para ensalzar sus glorias,
cuando el día sin noche se abra a mi corazón.
Entonces, con la lira de los ángeles puros,
¡yo cantaré el eterno, interminable hoy!
29 de septiembre de 2010
LETANÍAS DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL
Kyrie, eleison.
(Señor, ten piedad)
Christe, eleison.
(Cristo, ten piedad)
Kyrie, eleison.
(Señor, ten piedad)
Christe, audi nos.
(Cristo, óyenos)
Christe, exaudi nos.
(Cristo, escúchanos)
Pater de caelis Deus, miserere nobis.
(Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros)
Fili Redemptor mundi, Deus, miserere nobis.
(Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros)
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis.
(Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros)
Sancta Trinitas, unus Deus, miserere nobis.
(Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros)
Sancta Maria, Regina Angelorum, ora pro nobis.
(Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros)
Sancte Michael Archangele, ora pro nobis.
(San Miguel Arcángel, ruega por nosotros)
Sancte Michael, sapientiae divinae fons abundans, ora pro nobis.
(San Miguel, fuente abundante de la sabiduría divina, ruega por nosotros)
Sancte Michael, divini Verbi adorator perfectissime, ora pro nobis.
(San Miguel, adorador pefectísimo del Verbo Divino, ruega por nosotros)
Sancte Michael, quem gloria et honore Deus coronavit, ora pro nobis.
(San Miguel, a quien coronó Dios de gloria y honor, ruega por nosotros)
Sancte Michael, caelestis exercitus princeps potentissime, ora pro nobis.
(San Miguel, príncipe poderosísimo del ejército celestial, ruega por nosotros)
Sancte Michael, Trinitatis sanctissimae signifer, ora pro nobis.
(San Miguel, portaestandarte de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros)
Sancte Michael, paradisi custos, ora pro nobis.
(San Miguel, guardián del Paraíso, ruega por nosotros)
Sancte Michael, dux et consolator populi Dei, ora pro nobis.
(San Miguel, caudillo y consolador del pueblo de Dios)
Sancte Michael, splendor et fortitudo militantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, esplendor y fortaleza de la Iglesia militante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, confortator purgantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, confortador de la Iglesia purgante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, honor et gaudium triumphantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, honor y gozo de la Iglesia triunfante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, lumen Angelorum, ora pro nobis.
(San Miguel, lumbrera de los Ángeles, ruega por nosotros)
Sancte Michael, praesidium orthodoxi populi, ora pro nobis.
(San Miguel, asilo del pueblo ortodoxo, ruega por nosotros)
Sancte Michael, sub signo Crucis militantium fortitudo, ora pro nobis.
(San Miguel, fortaleza de los que militan bajo el signo de la Cruz, ruega por nosotros)
Sancte Michael, lux et spes animarum in agone mortis, ora pro nobis.
(San Miguel, luz y esperanza de las almas que están en agonía, ruega por nosotros)
Sancte Michael, auxilium tutissimum, ora pro nobis.
San Miguel, auxilio segurísimo, ruega por nosotros)
Sancte Michael, in adversitatibus nostris adiutorium, ora pro nobis.
(San Miguel, ayuda en nuestras adversidades, ruega por nosotros)
Sancte Michael, aeternarum sententiarum proclamator, ora pro nobis.
(San Miguel, proclamador de las sentencias eternas, ruega por nosotros)
Sancte Michael, consolator animarum in purgatorio languentium, ora pro nobis.
(San miguel, consolador de las almas del Purgatorio, ruega por nosotros)
Sancte Michael, animas electorum post mortem suscipiens, ora pro nobis.
(San Miguel, que recibes las almas de los elegidos cuando mueren, ruega por nosotros)
Sancte Michael, princeps noster, ora pro nobis.
(San Miguel, nuestro príncipe, ruega por nosotros)
Sancte Michael, defensor noster, ora pro nobis.
(San Miguel, defensor nuestro, ruega por nosotros)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, parce nobis, Domine.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, exaudi nos, Domine.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros)
V. Ora pro nobis, Sancte Michael Archangele.
(Ruega por nosotros, San Miguel Arcángel)
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
(Para que seamos dignos de las promesas de Cristo)
Oremus.
(Oremos. Señor Jesucristo, santifícanos con tu perpetua bendición y concédenos por intercesión de San Miguel aquella sabiduría que nos enseñe a acumular tesoros en el cielo y, en las cosas temporales, elegir los bienes eternos. Que vives y reinas por los siglos de los siglos, R. Amén.)
APARICIÓN DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN EL MONTE GARGANO

El prelado dudaba y en esta sazón el pueblo se vio amenazado por la invasión de los bárbaros. San Miguel volvió a aparecerse al obispo y le aseguró que no había nada que temer si había fe sincera y firme, prometiendo conjurar el peligro, como así fue, pues los invasores se retiraron. Aun así continuó el obispo con sus vacilaciones y decidió acudir al Papa, yendo a Roma, donde le expuso el caso. El Sumo Pontífice le prescribió lo mismo que él había dispuesto la primera vez que oyó la historia: tres días de ayuno y de oración ante la cueva, lo cual fue puesto en práctica. El santo Arcángel se manifestó por tercera vez y en esta ocasión de manera inequívoca. Dijo al obispo que no era necesario ya que consagrase la cueva pues ya había quedado santificada con la presencia angélica. Al penetrar en su interior, vio con asombro un espléndido altar revestido de rojo mantel y con una cruz de cristal. A la entrada había impresa la huella milagrosa de un pie, como queriendo atestiguar la sobrenatural visita.
El Santuario de San Miguel en el Monte Gargano se convirtió en una importante meta de peregrinación y contribuyó a la difusión de la devoción al Arcángel y tuvo ecos en otros lugares de la Cristiandad. En Roma, por ejemplo, cien años después de la aparición en el Gargano, el papa San Gregorio I atajó la peste que se había declarado mediante la invocación de San Miguel, a quien había visto en lo alto del mausoleo de Adriano blandiendo una espada. En la Edad Media el lugar se convirtió en fortaleza: el famoso e inexpugnable Castel Sant’Angelo. En el siglo VIII, el obispo de Avranches en Normandía hizo construir un santuario después de tener también por tres veces la visita de San Miguel. También fue escogido un promontorio: el que se alza frente a la costa normando-bretona y se convierte en isla debido al fenómeno de la pleamar, llevando el célebre nombre de Mont Saint-Michel, que alberga aun hoy una magnífica abadía con su imponente castillo. El monte Gargano fue aún escenario de prodigios al aparecerse nuevamente el Arcángel para detener una terrible plaga desatada en 1656. Foco de gran espiritualidad, no es casual que en sus proximidades se erija el convento de San Giovanni Rotondo, donde se santificó el Padre Pío de Pietrelcina.
* Fuente: Costumbrario Católico
28 de septiembre de 2010
PROPUESTA LITÚRGICA EN CLAVE "MOTU PROPRIO"
Con motivo de la fiesta de San Miguel Árcangel, os invitamos a todos los sacerdotes y también a los fieles que despues de cada misa -ya sea en el uso extraordinario ya en el uso ordinario- se vuelvan a recitar las llamadas preces leoninas prescritas por S.S. León XIII. ¿Cuál es el origen de la oración a san Miguel Arcángel?
¿Qué vio León XIII? "Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que el podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo." También León XIII pudo comprender que si el demonio no lograba cumplir su propósito en el tiempo permitido, sufriría una derrota humillante. Vio a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con sus legiones en el abismo del infierno.
Después de media hora, llamó al Secretario para la Congregación de Ritos. Le entrego una hoja de papel y le ordenó que la enviara a todos los obispos del mundo indicando que bajo mandato tenia que ser recitada después de cada misa, la oración que ahí el había escrito, junto con las otras oraciones al pie del altar que se decían siempre despues de cada misa rezada.
Gozan también de una dignidad especial las prácticas religiosas de las Iglesias particulares que se celebran por mandato de los Obispos, a tenor de las costumbres o de los libros legítimamente aprobados.
Ahora bien, es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada Liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo, ya que la liturgia, por su naturaleza, está muy por encima de ellos.
P. Santa María, Madre de Dios…
Dios te salve, Reina y Madre …
S. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
S. Oremos: Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, mira propicio al pueblo que clama a Ti: y, por intercesión de la gloriosa e Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y del Bienaventurado San José, su esposo, y de tus Santos apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los santos, escucha misericordioso y benigno las preces que te dirigimos por la conversión de los pecadores y por la libertad y exaltación de nuestra Santa Madre la Iglesia. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
P. Amén
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Reprímalo, Dios, pedimos suplicantes y tú, Príncipe de las milicias celestiales, lanza al infierno, con el divino poder, a Satanás, y a los demás espíritus malignos, que vagan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén
(3 veces)
S. Corazón Sacratísimo de Jesús
P. Ten piedad de nosotros.
S. Ave María…
P. Sancta María, Mater Dei…
Salve Regina…
S. Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix
R. Ut digni efficiámur promissionibus Chrsiti.
P. Amén
Sancte Michael Archángelo, defénde nos in praelio, contra nequítiam et insídias diáboli esto praesidium. Imperet illi Deus, súplicces deprécamur: tuque, Princeps milítiae caélestis, Sátanam aliósque spíritus málignos, qui ad perditiónem animárum pervagántur in mundo, divína virtúte, in inférnum detrude. Amén
(3 veces)
S. Cor Jesu Sacratíssimum
P. Misérere nobis.
ORACIÓN DE CONFIANZA A LA VIRGEN MARÍA
Acordaos y recordad, oh dulce Virgen María, que vos sois mi Madre y que yo soy vuestro hijo... que sois muy poderosa y que yo soy un pobre ser pequeño miserable y débil; os pido, querida dulce María, que me gobernéis y defendáis en todos mis caminos y acciones.23 de septiembre de 2010
TRIDUO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO (III)
"Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante. " Oración
Benditìsimo Padre San Pio de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación. Amén.
21 de septiembre de 2010
TRIDUO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO (II)
"María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba ". ORACIÓN
Virtuosísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Canà de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida. Amén.
20 de septiembre de 2010
TRIUDO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO
"Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu" ORACIÓN
Amadísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna. Amén
Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
19 de septiembre de 2010
BEATO CARDENAL NEWMAN: "ESPERAR A CRISTO JESÚS"
18 de septiembre de 2010
CARTA DE SOR LUCÍA, LA VIDENTE DE FÁTIMA, SOBRE EL REZO DEL ROSARIO

EL OBISPO DE CORIA-CÁCERES ESCRIBE SOBRE SUMMORUM PONTIFICUM: "LA TRADICIÓN NO ES UNA SENSIBILIDAD O UN CARISMA PARTICULAR"

17 de septiembre de 2010
Participación de los Hermanos de la Fraternidad en el Workshop "Sancta Missa"
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Santa Misa Solemne en el primer día celebrada por el R. P. Philipps C.R. fundador de los Canónigos Regulares de San Juan Cantius
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Santa Misa Cantada según el Rito Bracarense celebrada por el Padre José Santos, de la Archidiócesis Primada de BragaEl magnífico sitio portugués Missa Gregoriana em Portugal nos ofrece un excelente reportaje de la misa en la Basílica.
14 de septiembre de 2010
MEDITACIÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Meditación en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz[1]
“Él ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. Él soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido curados” (Isaías 53, 5).
“Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia; sus heridas nos han curado”(1P 2, 24).
“Levántate, Amada mía, hermosa mía y ven…Porque mira ha pasado ya el invierno, han cesado las lluvias y se han ido. Aparecen las flores sobre la tierra, el tiempo de las canciones ha llegado, se oye el arrullo de la tórtola en nuestra tierra…Paloma mía que anidas en los agujeros de la peña, en escarpados escondrijos, muéstrate tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce y gracioso tu semblante” (Ct 2, 10-14).
Queremos en este día desentrañar ese súplica tan bella, atribuida a San Ignacio de Loyola, en su Anima Christi, oración preciosa que abre el libro de los ejercicios: “Intra tua vulnera abscondeme…” “Dentro de tus Llagas escóndeme…”
La Cruz, en donde está nuestra Vida y Resurrección, nos está revelando el Cuerpo llagado del Hijo de Dios, ése Cuerpo tan terriblemente herido y ultrajado que no parecía un hombre sino un gusano[2], un leproso. Esas Llagas nos están proclamando nuestra obra, la obra de nuestros pecados que han llegado a matar al Amor…Debemos contemplar con toda seriedad esas Llagas que son nuestra obra…¡cuánto hemos herido y herimos al Hijo de Dios! Esas Llagas Benditas nos regalarán la santa compunción, el dolor sincero de nuestros pecados. Esas Llagas nos están diciendo silenciosamente: ¡Yo no te he amado en broma, Yo te he amado seriamente![3] Por ello al contemplar la Cruz contemplamos la seriedad, la fidelidad absoluta, el peso del Amor de Jesús que se entrega a esos abismos de dolor, de soledad, de humillación para “curarnos” con sus heridas.
Sus Llagas me están revelando mis pecados pero sus Llagas me están cantando Su loco Amor por mí.
Sus Llagas son también el nido en donde debemos cobijarnos ante las tempestades. Se levantan los vientos de las tentaciones, sopla el hielo del desamor, las tempestades azotan el alma, el granizo intenta perder la cosecha paciente y laboriosa de las virtudes y de la vida de oración. Tenemos un refugio cálido y seguro: Cristo es la Roca inamovible, la Roca de nuestra Salvación. Dentro de esa Roca hay hendiduras…sus manos y piés taladrados por los clavos, su pecho y su Corazón sagrado están abiertos por el duro hierro de la lanza. La Roca, Jesucristo, está brindándose como refugio de salvación en sus Llagas: ¿cómo no me voy a esconder y refugiar en ellas? ¿Seré tan presuntuoso y vanidoso para confiar en mi propia fortaleza ante las tempestades y no refugiarme en las hendiduras de la Roca?
Si miro a Jesús Crucificado, si miro sus Llagas benditas, si miro aquellos rubíes sangrantes de Vida y de Luz, nacerá en mi alma la súplica del salmista… ¡si quiero ser un humilde pajarillo que coloque su nido en esas cárdenas Llagas! “Hasta el gorrión ha encontrado una casa, la golondrina un nido donde colocar sus polluelos, tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío”. (Sal 83) Esas Llagas afianzarán mi fe, como la roca, morando en ellas, tocándolas en la fe, como el apóstol Tomás puedo curar mi incredulidad y exclamar: ¡Señor mío y Dios mío! (Jn 20, 28).
En las Llagas del Salvador puedo encontrar un refugio seguro, en la Roca que es Cristo me puedo afianzar, me siento seguro…allí en los agujeros de la Roca encuentra nuestra debilidad un descanso seguro y tranquilo…A través de esos agujeros de la Roca, de sus Benditas Llagas, puedo gustar la miel silvestre, la miel de la Roca, puedo proclamar: ¡cuán bueno es el Señor! “¡Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichosos los que se refugian en Él!” (Sal 33). Escuchemos al Melifluo Bernardo, el gran cantor de las Llagas del Salvador:
“En las Llagas del Salvador habito con plena seguridad, porqué sé que Él puede salvarme. Grita el mundo, me oprime el cuerpo, el diablo me tiende asechanzas; pero yo no caigo, porque estoy cimentado sobre Roca firme. Si cometo un gran pecado, me remorderá la conciencia pero no perderé la paz y la confianza, porque herido me acordaré de las Heridas de mi Salvador. Si me acuerdo de este remedio tan poderoso y eficaz que destilan sus Llagas, ya no me atemoriza ninguna dolencia por mortífera que sea. Sus Llagas rebosan de misericordia” (In Cantica Canticorum n 27).
Las Llagas de Jesús no sólo son refugio, roca segura, remedio infalible ante las heridas del pecado sino que también son un Sagrario, un Santuario en dónde él nos comunica las delicias de su amistad, en donde revela los secretos de su Corazón. Por las heridas de su Cuerpo aparecen los secretos de su Corazón. Esas Llagas nos permiten conocer las “entrañas de misericordia de nuestro Dios”. San Bernardo sigue diciendo:
“¿Dónde resplandece con más claridad que en tus Llagas que Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con aquellos que te invocan? Porque no hay mayor amor que dar la vida por los amigos”.
Contemplando ese Bendita Llaga del costado abierto de Jesús el discípulo amado pudo llegar al secreto del Corazón de Jesús. Mirando el Corazón traspasado y herido de su Maestro, el Corazón roto del Redentor, Juan –con su mirada de águila- pudo penetrar en el arcano de Dios. Mirando la herida del Corazón puede exclamar la Verdad más grande de la revelación cristiana:
“Nosotros hemos conocido el Amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él. Dios es Amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él” (1 Jn 4, 16).
Santuario son esas benditas Llagas en donde se nos revela que Dios es Amor Misericordioso. Altares son esas Llagas en donde debemos hacer oblación de nuestras vidas unidas a la Oblación de esas Llagas. Esas Llagas son ahora las del Cuerpo Vivificante de Cristo Resucitado; Él las ha querido conservar en su Cuerpo resucitado como memorial perpetuo de su amor por nosotros y como altar del Sacrificio celestial que no deja de ofrecerse al Padre. Jesús le dice al Padre: ¡Mira Padre mis Llagas…! No mires sus pecados…mira mis Llagas!
Por último las Llagas de Jesús son un nido de amor. Allí encontramos la intimidad y la ternura de los verdaderos amantes de Dios. Ese nido nos habla de sacrificio y del dolor de nuestro Divino Redentor por nosotros. Nos recuerdan esos nidos de los pájaros tejidos de duras espinas para protegerlos de los invasores. Ese nido de las Llagas de Jesús está tejido por sus dolores… ¡su dolor nos habla de la hondura de su amor entregado! Un nido tejido por los dolores de la Pasión de Jesús que es también un Cielo…en ése Cielo de las Llagas de Jesús se saborean las delicias de la Divina Unión, el alma se conforma totalmente a la Voluntad Divina, al Amor Divino; el alma se transforma en Cristo “el Crucificado por amor” (Sor Isabel de la Trinidad). Todos estamos llamados a vivir en ese nido, allí encontraremos refugio, descanso, fortaleza, luz y calor de vida:
“Levántate, pues, alma, amiga de Cristo, y sé la paloma que labra su nido en los agujeros de la peña; sé el pájaro que encuentra su casa y no deja de guardarla; sé la tórtola que esconde los polluelos de su casto amor en aquella abertura sacratísima. Aplica a ellas tus labios resecos para que bebas el agua de las fuentes del Salvador. Porque esta es la fuente que mana de en medio del Paraíso y, dividida en cuatro ríos que se derraman sobre los corazones amantes, riega y fecunda toda la tierra” (San Buenaventura, De lignum vitae).
La Puerta por excelencia para entrar a ese nido es la hendidura del Corazón de Jesús. Por allí hemos de entrar, como entraron los Santos…entrar y permanecer allí. Entrar y quedarse para siempre allí. ¡No permitas que me separe de Ti!
“Si entramos por esa puerta lo encontraremos todo. Cuando nuestra alma esté combatida; encontrará allí la paz; cuando esté fría, se inflamará de amor; cuando se encuentre en tinieblas hallará aquí su luz; cuando se sienta perpleja, encontrará aquí la Verdad; cuando le asalte la desconfianza aprenderá a confiar sin límites; cuando resuenen en sus oídos las seducciones engañadoras de las cosas criadas, encontrará el santo desengaño, y cuando se vea amenazada encontrará allí su escudo” (P. Alfonso Torres S. J.)
Nuestro afán debe ser penetrar en el Corazón de Jesús hasta llegar a tener envidia de la lanza de Longinos –como hermosamente dice San Buenaventura- aquella lanza que penetró ese Corazón y lo hirió. San Buenaventura dice que nuestro amor debe ser esa lanza que hiera el Corazón de Jesús pero un amor que quiera morar eternamente allí, en ese Arca Santa, en ese Jardín del Paraíso que es el Corazón del Hijo amado.
¡Dulce Lignum, Dulces clavos! Canta la liturgia del Viernes Santo…¡Oh Dulces Clavos de la Cruz! Vosotros nos abristeis esos huecos de la peña en donde nos podemos refugiar, nos permitisteis la entrada a ese Santuario del Cuerpo de Cristo en donde podemos adorar en espíritu y verdad y en donde gustamos la Sabiduría escondida y celestial, la Sabiduría de Cristo Crucificado. ¡Oh Dulces Clavos…vosotros nos abristeis la puertecita del Nido en donde podemos morar y gustar las delicias del casto amor divino! Nuestra alma como paloma sencilla y pura, como la esposa del Cantar de los cantares, sólo encuentra inmundicias en esta tierra…sólo quiere morar en esa roca, en ése santuario, en ese nido…Oh Crucificado, Esposo de la Iglesia, llámala a ti y será atraída por la dulzura de tu Voz…llámala a la peña, llámala a tus Llagas:
“Paloma mía, que anidas en las grietas de la peña…levántate y ven a Mí”
P. Marco Antonio Foschiatti op.
[1] Este crucifijo tan bello, tan sereno fue testigo de los amorosos coloquios de Jesús con Gemma Galgani, la enamorada de la Pasión de Jesús. Se conserva en la casa de la familia Marcussi que por tantos años acogió a Gemmita en su orfandad. Este crucifijo le habló repetidas veces a la Santa.
[2] Sal 21.
[3] Palabras de Jesús a Santa Ángela de Foligno.
13 de septiembre de 2010
TIENES DERECHOS Y DEBERES...

10 de septiembre de 2010
Misa Pontifical en video
Ponemos a continuación el video de la misa solemne celebrada por el Arzpobispo de Belem do Pará (Brasil), Mons Dom Alberto Taveira Corrêa el pasado 21 de agosto. Un ejemplo de obispo que en la línea del Nuevo Movimiento liturgico iniciado por su S.S. Benedicto XVI celebra sin prejuicios en la forma extraordinaria considerándolo como una riqueza para su diocesis y para toda la Iglesia.
Fuente: Gloria TV
9 de septiembre de 2010
Una recensión de nuestro libro por Eleuterio Fernández
Nos informa que en la sección de Infocatolica "Lo que nuestro blogger leen", D. Eleuterio Fernández ha publicado una recensión del libro Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza?8 de septiembre de 2010
EL CANTO ORIENTAL EN LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN
DIFERENTES IMÁGENES DE LA VIRGEN NIÑA
NATIVIDAD DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
Vos, niña gloriosa, nacisteis hoy la más linda, la más bella y hermosa y más adornada de gracias que ninguna pura criatura. Porque así como vuestro precioso Hijo os fue muy parecido en el ser natural como hijo a su madre, así vos fuisteis muy semejante a vuestro Hijo en el ser de gracia, en la cual él era vuestro Padre; y así convino que en el alma y en el cuerpo no hubiese cosa criada que con vos se pueda comparar. Vos sois la segunda Eva y madre de los vivientes que vivirán para siempre, vos más dichosa que Sara, más prudente que Rebeca, más hermosa que Raquel, más fecunda que Lia, más excelente que María hermana de Moisés y Aaron, más sabia que Débora, más fuerte que Judíth, más graciosa que Ester, más humilde que Abigail, más casta que Susana. Porque sois aquella mujer vestida de sol y coronada de estrellas, que tiene la luna debajo de sus pies, y aquel santuario que Dios hizo para habitar en él, y aquel arca fabricada de madera de Setin, y forrada por dentro de oro purísimo, que son todas las virtudes con que Dios os adornó.
Dios os salve, María suavísima, hija sois de Eva, mas para reparar las miserias de Eva; hija sois de hombre, mas madre de Dios; virgen sois, mas no sin fruto; fecunda sois, mas sin detrimento de vuestra pureza virginal. Dios os salve, Virgen sacratísima, tálamo del Esposo celestial, templo de la sapiencia increada, sagrario del Espíritu Santo, huerto de delicias, paraíso de deleites, vena de aguas vivas, y depositaria de todas las gracias y dones de Dios, y singular entre todas las criaturas; pues no hay cosa que os iguale, y todo lo que tiene ser está sobre vos o debajo de vos, porque Dios solamente es sobre vos, y todo lo que no es Dios está debajo de vos. Desde este punto y desde esta hora en que salisteis al mundo para bien del mundo yo os reconozco y tomo por Señora mía, y os doy el parabién y vasallaje como a Reina soberana del cielo y de la tierra, y madre de mi Señor Jesucristo. Vos, Virgen purísima y niña sacratísima, tomadme por esclavo perpetuo y de vuestro Hijo benditísimo, para que yo con verdadero y santo gozo me goce hoy de vuestro glorioso nacimiento. Amén.
4 de septiembre de 2010
Opiniones sobre el libro 'Summorum Pontificum, ¿un problema o una riqueza?'
Comentário à obra Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza? Respondendo ao seu pedido de escrever um comentário ao livro que me enviou intitulado Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza?, da sua autoria, venho cumpri-lo. Peço desculpa por escrever em português apesar da obra ter sido escrita e lida em espanhol, mas é mais fácil para mim assim me exprimir. Peço um esforço a que me compreenda.
A referida obra, a meu ver, constitui-se uma magnífica introdução à questão da Missa Tradicional pois aborda, citando alguns nomes sonantes da actualidade litúrgica, os principais temas, ou problemáticas, que se põem à mente de qualquer fiel que se aventure na descoberta desta imensa riqueza aberta por Sua Santidade o Papa Bento XVI.
Referindo-me estritamente à obra, penso que o seu maior defeito é o tamanho. A questão merecia um estudo mais aprofundado, mais desenvolvido, e não tanto um passar rápido sobre algumas questões que seriam de todo o interesse aprofundadas, como, por exemplo, o capítulo “Sobre el concepto de grupo estable”. Deste modo constitui-se uma boa introdução, que em boa hora viu a luz do dia, mas apenas como introdução, faltando o passo seguinte. Quem sabe, se Deus permitir ao autor desta singela obra anos suficientes de vida, venha a ver a luz do dia uma obra mais exaustiva, quem sabe um Tratado sobre a Missa Tradicional. Uma introdução já tem nesta obra.
Entre as grandes qualidades deste livrinho, está a objectividade, que é o reverso do defeito. O autor não se perde em questiúnculas, antes é directo e objectivo abordando com clareza os pontos fulcrais, que são, exactamente, o que tem interesse para quem se introduz nesta questão. Outra virtude é o fulgor na defesa da Comunhão com o Vigário de Cristo, tema sempre retomado, e sempre bem defendido. Tenho algumas reticências nas referências à Missa de Paulo VI; contudo, bem entendidas e bem introduzidas no todo da questão litúrgica actual, pode constituir-se uma mais-valia, para um exame crítico daquilo que é praticado nas várias paróquias.
Em suma, a meu ver este livro é um bom primeiro passo para arrumar ideias quanto ao motu próprio Summorum Pontificum, que em boa hora foi entregue às mãos dos fiéis para que cessem as confusões e as intolerâncias. Na minha encomenda, entreguei a outras pessoas amigas a mesma obra, e algumas das impressões com que concordei estão acima expressas. Peço a Deus que esta obra seja traduzida em várias línguas, incluindo a portuguesa, para que esteja cada vez mais acessível aos fiéis católicos para que não se conformem com certos pensamentos pouco claros e que têm como objectivo destruir quer a Fé Católica, quer o Vigário de Cristo.
Assim Deus nos ajude!
Esperando ter realizado da melhor forma aquilo que me pediu,
Apresento os meus cumprimentos,
Filipe Oliveira
2 de septiembre de 2010
Calendario litúrgico del Uso extraordinario del Rito Romano

VIERNES 10. San Nicolás de Tolentino, confesor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común.










