30 de septiembre de 2010

PIDIENDO A TERESITA SU LLUVIA DE ROSAS...

¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que hoy le pido. Amén.

SANTA TERESITA: "MI CANTO DE HOY"


Mi vida es un instante, una efímera hora,
momento que se evade y que huye veloz.
Para amarte, Dios mío, en esta pobre tierra
no tengo más que un día:
¡sólo el día de hoy!

¡Oh, Jesús, yo te amo! A ti tiende mi alma.
Sé por un solo día mi dulce protección,
ven y reina en mi pecho, ábreme tu sonrisa
¡nada más que por hoy!

¿Qué me importa que en sombras esté envuelto el futuro?
Nada puedo pedirte, Señor, para mañana.
Conserva mi alma pura, cúbreme con tu sombra
¡nada más que por hoy!

Si pienso en el mañana, me asusta mi inconstancia,
siento nacer tristeza, tedio en mi corazón.
Pero acepto la prueba, acepto el sufrimiento
¡nada más que por hoy!

¡Oh Piloto divino, cuya mano me guía!,
en la ribera eterna pronto te veré yo.
Por el mar borrascoso gobierna en paz mi barca
¡nada más que por hoy!

¡Ah, deja que me esconda en tu faz adorable,
allí no oiré del mundo el inútil rumor.
Dame tu amor, Señor, consérvame en tu gracia
¡nada más que por hoy!

Cerca yo de tu pecho, olvidada de todo,
no temo ya, Dios mío, los miedos de la noche.
Hazme un sitio en tu pecho, un sitio, Jesús mío,
¡nada más que por hoy!

Pan vivo, Pan del cielo, divina Eucaristía,
¡conmovedor misterio que produjo el amor!
Ven y mora en mi pecho, Jesús, mi blanca hostia,
¡nada más que por hoy!

Úneme a ti, Dios mío, Viña santa y sagrada,
y mi débil sarmiento dará su fruto bueno,
y yo podré ofrecerte un racimo dorado,
¡oh Señor, desde hoy!

Es de amor el racimo, sus granos son las almas,
para formarlo un día tengo, que huye veloz.
¡Oh, dame, Jesús mío, el fuego de un apóstol
nada más que por hoy!

¡Virgen inmaculada, oh tú, la dulce Estrella
que irradias a Jesús y obras con él mi unión!,
deja que yo me esconda bajo tu velo, Madre,
¡nada más que por hoy!

¡Oh ángel de mi guarda, cúbreme con tus alas,
que iluminen tus fuegos mi peregrinación!
Ven y guía mis pasos, ayúdame, ángel mío,
¡nada más que por hoy!

A mi Jesús deseo ver sin velo, sin nubes.
Mientras tanto, aquí abajo muy cerca de él estoy.
Su adorable semblante se mantendrá escondido
¡nada más que por hoy!

Yo volaré muy pronto para ensalzar sus glorias,
cuando el día sin noche se abra a mi corazón.
Entonces, con la lira de los ángeles puros,
¡yo cantaré el eterno, interminable hoy!

29 de septiembre de 2010

LETANÍAS DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

* Recemos con fe y devoción, especialmente en este día, las Letanías de San Miguel Arcángel, tanto en los hogares como en las parroquias, en las comunidades religiosas o a título personal, unidos a toda la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

Kyrie, eleison.
(Señor, ten piedad)
Christe, eleison.
(Cristo, ten piedad)
Kyrie, eleison.
(Señor, ten piedad)
Christe, audi nos.
(Cristo, óyenos)
Christe, exaudi nos.
(Cristo, escúchanos)
Pater de caelis Deus, miserere nobis.
(Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros)
Fili Redemptor mundi, Deus, miserere nobis.
(Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros)
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis.
(Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros)
Sancta Trinitas, unus Deus, miserere nobis.
(Santa Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros)
Sancta Maria, Regina Angelorum, ora pro nobis.
(Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros)
Sancte Michael Archangele, ora pro nobis.
(San Miguel Arcángel, ruega por nosotros)
Sancte Michael, sapientiae divinae fons abundans, ora pro nobis.
(San Miguel, fuente abundante de la sabiduría divina, ruega por nosotros)
Sancte Michael, divini Verbi adorator perfectissime, ora pro nobis.
(San Miguel, adorador pefectísimo del Verbo Divino, ruega por nosotros)
Sancte Michael, quem gloria et honore Deus coronavit, ora pro nobis.
(San Miguel, a quien coronó Dios de gloria y honor, ruega por nosotros)
Sancte Michael, caelestis exercitus princeps potentissime, ora pro nobis.
(San Miguel, príncipe poderosísimo del ejército celestial, ruega por nosotros)
Sancte Michael, Trinitatis sanctissimae signifer, ora pro nobis.
(San Miguel, portaestandarte de la Santísima Trinidad, ruega por nosotros)
Sancte Michael, paradisi custos, ora pro nobis.
(San Miguel, guardián del Paraíso, ruega por nosotros)
Sancte Michael, dux et consolator populi Dei, ora pro nobis.
(San Miguel, caudillo y consolador del pueblo de Dios)
Sancte Michael, splendor et fortitudo militantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, esplendor y fortaleza de la Iglesia militante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, confortator purgantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, confortador de la Iglesia purgante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, honor et gaudium triumphantis Ecclesiae, ora pro nobis.
(San Miguel, honor y gozo de la Iglesia triunfante, ruega por nosotros)
Sancte Michael, lumen Angelorum, ora pro nobis.
(San Miguel, lumbrera de los Ángeles, ruega por nosotros)
Sancte Michael, praesidium orthodoxi populi, ora pro nobis.
(San Miguel, asilo del pueblo ortodoxo, ruega por nosotros)
Sancte Michael, sub signo Crucis militantium fortitudo, ora pro nobis.
(San Miguel, fortaleza de los que militan bajo el signo de la Cruz, ruega por nosotros)
Sancte Michael, lux et spes animarum in agone mortis, ora pro nobis.
(San Miguel, luz y esperanza de las almas que están en agonía, ruega por nosotros)
Sancte Michael, auxilium tutissimum, ora pro nobis.
San Miguel, auxilio segurísimo, ruega por nosotros)
Sancte Michael, in adversitatibus nostris adiutorium, ora pro nobis.
(San Miguel, ayuda en nuestras adversidades, ruega por nosotros)
Sancte Michael, aeternarum sententiarum proclamator, ora pro nobis.
(San Miguel, proclamador de las sentencias eternas, ruega por nosotros)
Sancte Michael, consolator animarum in purgatorio languentium, ora pro nobis.
(San miguel, consolador de las almas del Purgatorio, ruega por nosotros)
Sancte Michael, animas electorum post mortem suscipiens, ora pro nobis.
(San Miguel, que recibes las almas de los elegidos cuando mueren, ruega por nosotros)
Sancte Michael, princeps noster, ora pro nobis.
(San Miguel, nuestro príncipe, ruega por nosotros)
Sancte Michael, defensor noster, ora pro nobis.
(San Miguel, defensor nuestro, ruega por nosotros)

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, parce nobis, Domine.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, exaudi nos, Domine.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor)
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.
(Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros)

V. Ora pro nobis, Sancte Michael Archangele.
(Ruega por nosotros, San Miguel Arcángel)
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.
(Para que seamos dignos de las promesas de Cristo)

Oremus.

Domine Iesu Christe, benedictione perpetua sanctifica nos, et concede, per intercessionem sancti Michaelis illam sapientiam quae doceat nos thesaurizare thesaurum in caelis, et pro temporalibus, aeterna bona eligere. Qui vivis et regnas in saecula saeculorum. R. Amen

(Oremos. Señor Jesucristo, santifícanos con tu perpetua bendición y concédenos por intercesión de San Miguel aquella sabiduría que nos enseñe a acumular tesoros en el cielo y, en las cosas temporales, elegir los bienes eternos. Que vives y reinas por los siglos de los siglos, R. Amén.)

APARICIÓN DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL EN EL MONTE GARGANO


La aparición de San Miguel Arcángel tuvo lugar en el año 490 en el sur de Italia, en el monte Gargano situado en la región de Apulia a orillas del Mar Adriático . Un vecino de Siponte había perdido un preciado ejemplar de su rebaño de toros y al buscarlo reparó que el animal estaba en la entrada de una cueva. Disparó hacia él una flecha para espantarlo y que volviera, pero el dardo dio una vuelta y volvió hacia el ganadero, el cual, asombrado, fue a contar el episodio al obispo. Éste dispuso tres días de ayuno y plegarias y acudió a la cueva. Mientras rezaba fuera de ella se le apareció un espíritu que se presentó como el Arcángel San Miguel, “el que asiste permanentemente en la presencia de Dios”. Indicó al obispo que deseaba que se le edificase una iglesia en esa cueva.
El prelado dudaba y en esta sazón el pueblo se vio amenazado por la invasión de los bárbaros. San Miguel volvió a aparecerse al obispo y le aseguró que no había nada que temer si había fe sincera y firme, prometiendo conjurar el peligro, como así fue, pues los invasores se retiraron. Aun así continuó el obispo con sus vacilaciones y decidió acudir al Papa, yendo a Roma, donde le expuso el caso. El Sumo Pontífice le prescribió lo mismo que él había dispuesto la primera vez que oyó la historia: tres días de ayuno y de oración ante la cueva, lo cual fue puesto en práctica. El santo Arcángel se manifestó por tercera vez y en esta ocasión de manera inequívoca. Dijo al obispo que no era necesario ya que consagrase la cueva pues ya había quedado santificada con la presencia angélica. Al penetrar en su interior, vio con asombro un espléndido altar revestido de rojo mantel y con una cruz de cristal. A la entrada había impresa la huella milagrosa de un pie, como queriendo atestiguar la sobrenatural visita.
El Santuario de San Miguel en el Monte Gargano se convirtió en una importante meta de peregrinación y contribuyó a la difusión de la devoción al Arcángel y tuvo ecos en otros lugares de la Cristiandad. En Roma, por ejemplo, cien años después de la aparición en el Gargano, el papa San Gregorio I atajó la peste que se había declarado mediante la invocación de San Miguel, a quien había visto en lo alto del mausoleo de Adriano blandiendo una espada. En la Edad Media el lugar se convirtió en fortaleza: el famoso e inexpugnable Castel Sant’Angelo. En el siglo VIII, el obispo de Avranches en Normandía hizo construir un santuario después de tener también por tres veces la visita de San Miguel. También fue escogido un promontorio: el que se alza frente a la costa normando-bretona y se convierte en isla debido al fenómeno de la pleamar, llevando el célebre nombre de Mont Saint-Michel, que alberga aun hoy una magnífica abadía con su imponente castillo. El monte Gargano fue aún escenario de prodigios al aparecerse nuevamente el Arcángel para detener una terrible plaga desatada en 1656. Foco de gran espiritualidad, no es casual que en sus proximidades se erija el convento de San Giovanni Rotondo, donde se santificó el Padre Pío de Pietrelcina.
* Fuente: Costumbrario Católico

28 de septiembre de 2010

PROPUESTA LITÚRGICA EN CLAVE "MOTU PROPRIO"

Con motivo de la fiesta de San Miguel Árcangel, os invitamos a todos los sacerdotes y también a los fieles que despues de cada misa -ya sea en el uso extraordinario ya en el uso ordinario- se vuelvan a recitar las llamadas preces leoninas prescritas por S.S. León XIII.
¿Cuál es el origen de estas preces?
En 1859, el beato Pío IX dispuso que todos los sacerdotes en el territorio de los Estados Pontificios rezaran de rodillas, inmediatamente después de la misa y juntamente con el pueblo, tres avemarías y una salve seguidas de una oración pidiendo la intercesión de los santos para conjurar los graves peligros que amenazaban el poder temporal de la Iglesia por obra de los sectarios. Éstos, no se olvide, llevaban a cabo una campaña de desprestigio y de odio contra el papa Mastai, semejante a la que hoy se desarrolla contra Benedicto XVI (el nivel de inquina contra el beato Pío IX era tal que durante sus funerales se llegó a pretender lanzar al Tíber el féretro con sus restos mortales, lo cual fue evitado a duras penas). Las preces ordenadas por aquél continuaron rezándose aún después de la caída de Roma y la expoliación sardo-piamontesa, pues el nuevo régimen emprendió una política anticlerical (con desamortización incluida). En 1884, León XIII renovó el mandato de rezar las oraciones de su predecesor y las extendió a todo el mundo para obtener la libertad de la Iglesia en Alemania, perseguida por Bismarck y su Kulturkampf. Después de la pacificación con el Reich, el mismo papa ordenó tres años más tarde que las preces pianas se rezaran por la conversión de los pecadores, pero modificó la oración después de la salve y añadió otra en forma de exorcismo dirigida a San Miguel Arcángel. Desde entonces pasaron a llamarse preces leoninas. En 1904, san Pío X añadió la triple invocación al Sagrado Corazón de Jesús. Finalmente, Pío XI -que había presenciado de cerca los horrores del comunismo cuando, antes de ser papa, fue nuncio en Polonia- estableció que las preces leoninas se ofrecieran por la conversión de Rusia.


¿Cuál es el origen de la oración a san Miguel Arcángel?

En Octubre 13, 1884, el Papa León XIII, experimento una visión horrible. Después de celebrar la Santa Misa, estaba consultando sobre ciertos temas con sus cardenales en la capilla privada del Vaticano cuando de pronto se detuvo al pie del altar y quedo sumido en una realidad que solo el veía. Su rostro tenía expresión de horror y de impacto. Se fue palideciendo. Algo muy duro había visto. De repente, se incorporo, levanto su mano como saludando y se fue a su estudio privado. Lo siguieron y le preguntaron: ¿Que le sucede su Santidad? ¿Se siente mal? El respondió: "¡Oh, que imágenes tan terribles se me han permitido ver y escuchar!", y se encerró en su oficina.
¿Qué vio León XIII? "Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que el podía destruir la Iglesia y llevar todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás pidió permiso a Dios de tener 100 años para poder influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo." También León XIII pudo comprender que si el demonio no lograba cumplir su propósito en el tiempo permitido, sufriría una derrota humillante. Vio a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con sus legiones en el abismo del infierno.
Después de media hora, llamó al Secretario para la Congregación de Ritos. Le entrego una hoja de papel y le ordenó que la enviara a todos los obispos del mundo indicando que bajo mandato tenia que ser recitada después de cada misa, la oración que ahí el había escrito, junto con las otras oraciones al pie del altar que se decían siempre despues de cada misa rezada.
¿Cómo se rezan esas oraciones en la Forma Extraordinaria?
El sacerdote, después del último evangelio desciende al plano del altar y se arrodilla para recitar tres avemarías, una salve con versículo y oración, el exorcismo corto de San Miguel y tres jaculatorias al Sagrado Corazón de Jesús. Tras lo cual se levanta, sube a la predela del altar para tomar el cáliz y retirarse hacia la sacristía.
De forma similar podría rezarse en la forma ordinaria despues de despedir al pueblo diciendo "Podéis ir en paz" o incluso diciendo: "Bendigamos al Señor".
¿Cuándo han de decirse en la forma extraordinaria?
Siempre, pero pueden omitirse por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos de 1960:
1.- Cuando se celebra la Misa de Desposorios, o con ocasión de primera Comunión, Comunión general, sagrada Confirmación, Ordenación sagrada o Profesión religiosa.
2.- Cuando se siga inmediata y legítimamente alguna otra función o ejercicio piadoso.
3.- Cuando se tenga homilía en medio de la Misa.
4.- Cuando se celebra Misa dialogada, pero sólo en los domingos y días de fiesta.
5.- Además, los Ordinarios de lugar pueden permitir que dichas preces se digan en lengua vernácula, según texto aprobado por ellos.
¿Cómo comenzar a decirlas en la misa según la forma ordinaria?
Sería conveniente, explicar brevemente a los fieles el origen de estas oraciones y la conveniencia de volver a recitarlas al final de la misa como acción de gracias y petición al Señor, a la Santísima Virgen y a los santos.
¿Cómo argumentar este acto de piedad ante los liturgistas 'extremos'?
Sería suficiente citar la Constitución Sacrosanctum Concilium en sus números 12 y 13:
"La participación en la sagrada Liturgia no abarca toda la vida espiritual. En efecto, el cristiano, llamado a orar en común, debe, no obstante, entrar también en su cuarto para orar al Padre en secreto; más aún, debe orar sin tregua, según enseña el Apóstol. Y el mismo Apóstol nos exhorta a llevar siempre la mortificación de Jesús en nuestro cuerpo, para que también su vida se manifieste en nuestra carne mortal. Por esta causa pedimos al Señor en el sacrificio de la Misa que, "recibida la ofrenda de la víctima espiritual", haga de nosotros mismos una "ofrenda eterna" para Sí.
Se recomiendan encarecidamente los ejercicios piadosos del pueblo cristiano, con tal que sean conformes a las leyes y a las normas de la Iglesia, en particular si se hacen por mandato de la Sede Apostólica.
Gozan también de una dignidad especial las prácticas religiosas de las Iglesias particulares que se celebran por mandato de los Obispos, a tenor de las costumbres o de los libros legítimamente aprobados.
Ahora bien, es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada Liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo, ya que la liturgia, por su naturaleza, está muy por encima de ellos.
TEXTO DE LAS ORACIONES LEONINAS
S. Dios te salve, María, llena eres de gracia…
P. Santa María, Madre de Dios…

Dios te salve, Reina y Madre …
S. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
S. Oremos: Oh Dios, refugio y fortaleza nuestra, mira propicio al pueblo que clama a Ti: y, por intercesión de la gloriosa e Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y del Bienaventurado San José, su esposo, y de tus Santos apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los santos, escucha misericordioso y benigno las preces que te dirigimos por la conversión de los pecadores y por la libertad y exaltación de nuestra Santa Madre la Iglesia. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
P. Amén
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla, sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. Reprímalo, Dios, pedimos suplicantes y tú, Príncipe de las milicias celestiales, lanza al infierno, con el divino poder, a Satanás, y a los demás espíritus malignos, que vagan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén
(3 veces)
S. Corazón Sacratísimo de Jesús
P. Ten piedad de nosotros.
***
(3 veces)
S. Ave María…
P. Sancta María, Mater Dei…

Salve Regina…

S. Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix
R. Ut digni efficiámur promissionibus Chrsiti.
S. Oremus : Deus, refúgium nostrum et virtus, pópulum ad te clamántem propítius réspice; et intercedénte gloriósa et inmaculata Vírgine Dei Genitríce María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, ac baátis Apósotlis tuis Petro et Paulo, et ómnibus SAnctis, quas pro conversione peccatórum, pro libertáte et effúndimus, miséricors et benignus exáudi. Per eundem Christum Dóminum nostrum.
P. Amén
Sancte Michael Archángelo, defénde nos in praelio, contra nequítiam et insídias diáboli esto praesidium. Imperet illi Deus, súplicces deprécamur: tuque, Princeps milítiae caélestis, Sátanam aliósque spíritus málignos, qui ad perditiónem animárum pervagántur in mundo, divína virtúte, in inférnum detrude. Amén
(3 veces)
S. Cor Jesu Sacratíssimum
P. Misérere nobis.

ORACIÓN DE CONFIANZA A LA VIRGEN MARÍA

Acordaos y recordad, oh dulce Virgen María, que vos sois mi Madre y que yo soy vuestro hijo... que sois muy poderosa y que yo soy un pobre ser pequeño miserable y débil; os pido, querida dulce María, que me gobernéis y defendáis en todos mis caminos y acciones.
No me digáis, Virgen afable, que no podéis, ya que vuestro querido Hijo os ha dado toda potestad...
No me digáis que no debéis, ya que sois la Madre común para todos los humanos y particularmente la mía...
Si no pudierais os perdonaría diciendo: es verdad que es mi Madre y que me quiere como a un hijo: pero la pobrecita le falta el tener y el poder...
Si no fuerais mi Madre, esperaría con paciencia diciendo: es muy rica para poder asistirme, pero por desgracia como no es mi Madre, no me quiere...
Entonces, querida Virgen mía, pues sois mi Madre y sois poderosa, ¿cómo podría disculparos si no me aliviáis y no me prestáis vuestro socorro y auxilio?
Ved Madre mía, que estáis apremiada a aceptar todas mis peticiones. Por el honor y la gloria de vuestro Hijo, aceptadme como hijo vuestro, sin mirar mis miserias y mis pecados...
Liberad mi alma y mi cuerpo de todo mal y dadme todas vuestras virtudes, sobre todo la de la humildad.
Por fin, ofrecedme todos vuestros dones, bienes y gracias que placen a la santa Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
¡Así sea!
* San Francisco de Sales

23 de septiembre de 2010

TRIDUO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO (III)

"Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante. "
Padre Pio

Oración

Benditìsimo Padre San Pio de Pietrelcina. Tú que has realizado el proyecto de salvación de Dios y has ofrecido tus sufrimientos para desatar a los pecadores de las riendas de Satanás. Ruega a Dios para que los hombres, que no creen, tengan una gran y verdadera fe y se conviertan; arrepintiéndose en lo profundo de su corazón; y que las personas con poca fe mejoren su vida cristiana; y que los hombres justos continúen sobre el camino de la salvación. Amén.

21 de septiembre de 2010

TRIDUO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO (II)

"María sea la estrella que os alumbre el camino, os enseñe la calle segura para ir al Padre Celestial; Ella sea el asidero firme que tengáis, para que os conservéis cada vez más unidos estrechamente en el tiempo de la prueba ".
Padre Pio

ORACIÓN

Virtuosísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has querido muchísimo a Nuestra Señora; y que cada día te concedió gracias y consuelos solamente por ELLA alcanzables. A la Virgen Santa, te suplicamos ruegues y pongas en Sus manos nuestros pecados y nuestras frías oraciones, para que como en Canà de Galilea, el Hijo le conceda a la Madre; y ya nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida. Amén.

20 de septiembre de 2010

TRIUDO EN HONOR DEL SANTO PADRE PÍO

"Conviene acostumbrarse a los sufrimientos que Jesús os manda. Jesús que no puede soportar veros sufrir, vendrá a solicitaros y a confortaros, infundiendo nuevo ánimo en vuestro espíritu"
Santo Padre Pio

ORACIÓN
Amadísimo Padre San Pío de Pietrelcina, tú que has llevado sobre tu cuerpo los estigmas de Nuestro Dios Jesucristo. Tú que también has llevado la Cruz por todos nosotros, soportando los sufrimientos físicos y morales que te flagelaron continuamente el alma y el cuerpo, en un doloroso martirio. Te rogamos, intercedas ante Dios Todopoderoso para que cada uno de nosotros sepa aceptar las pequeñas y grandes Cruces de la vida, transformando cada individual sufrimiento en un seguro vínculo que nos ata a la Vida Eterna. Amén
Padrenuestro, Avemaría y Gloria...

19 de septiembre de 2010

BEATO CARDENAL NEWMAN: "ESPERAR A CRISTO JESÚS"

"¿Sabéis lo que sentimos en las cosas de este mundo, lo que sentimos cuando esperamos a un amigo, esperamos su llegada y él tarda?
¿Sabéis lo que es estar entre un grupo que nada le dice a uno?
¿Sabéis cómo se espera que pase el tiempo y suene la hora que le ponga a uno de nuevo en libertad?
¿Sabéis lo que es tener angustia de si ocurrirá aquello que puede ocurrir o no?
¿Sabéis qué es la incertidumbre sobre un suceso importante, que hace que vuestro corazón golpee y que es el primer pensamiento de la mañana?
¿Sabéis lo que es tener un amigo en un país extraño y esperar noticias de él y preguntarse día a día qué hace y si le va bien?
¿Sabéis lo que es convivir la vida de un hombre de forma que vuestros ojos sigan sus miradas, que podáis leer en su alma, que veáis sus mínimas transformaciones, que os adelantéis a sus deseos, que riáis cuando él ríe y estéis tristes con su tristeza, que os sintáis deprimidos cuando él sufre y gocéis con sus éxitos?
Esperar a Cristo es un sentimiento igual que todos esos, si es que los sentimientos de este mundo pueden ser imagen de los del otro. Espera al Señor quien tiende hacia Él con anhelo angustiado, inflamado, intranquilo; quien está despierto y vigilante, está animado, con los ojos abiertos, incansablemente dispuesto a buscarle, a servirle, a verle en todo lo que ocurre"
Beato Cardenal Newman

18 de septiembre de 2010

CARTA DE SOR LUCÍA, LA VIDENTE DE FÁTIMA, SOBRE EL REZO DEL ROSARIO


Querida M. Martíns:


Pax Christi
Lo que me dice del rezo del Rosario es una gran pena, porque la oración del Rosario es, después de la Sagrada Liturgia Eucarística, la que más nos une a Dios por la riqueza de las oraciones de que se compone, todas ellas venidas del Cielo, dictadas por el Padre, por el Hijo, y por el Espíritu Santo.

El "Gloria" que rezamos en todos los misterios, fue dictado por el Padre a los Angeles, cuando les envió a cantar junto a su Hijo recién nacido, y es un himno a la Trinidad.

El "Padre nuestro" nos fue dictado por el Hijo y es una oración dirigida al Padre.

El "Ave María" está toda ella impregnada de entido trinitario y eucarístico: las primeras palabras fueron dictadas por el Padre al Angel, cuando le envió a anunciar el misterio de la Encarnación del Verbo: Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Estás llena de gracia porque en ti reside la fuente de la misma gracia; es por tu unión con la Santísima Trinidad por lo que tú estás llena de gracia.

Movida por el Espíritu Santo dijo Santa Isabel: Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Si sois bendita, es porque es bendito el fruto de tu vientre, Jesús.

La Iglesia, también movida por el Espíritu Santo, añadió: Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Esta es también una orción dirigida a Dios, a través de María. Porque eres Madre de Dios, ruega por nosotros. Es oración trinitaria, sí, porque María fue el primer templo vivo de la Santísima Trinidad: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti, el Padre te cubrirá con su sombra, y el Hijo que de ti ha de nacer será llamado el Hijo del Altísimo".

María es el primer sagrario vivo, donde el Padre encerró su Verbo. Su Corazón Inmaculado es la primera custodia que lo guardó, su regazo y sus brazos fueron el primer altar y el primer trono en el que el Hijo de Dios hecho hombre fue adorado; ahí le adoraron los Angeles, los pastores, los sabios de la tierra. María es el primer sacerdote que tomó en sus manos puras e inmaculadas al Hijo de Dios, y lo condujo al Templo para ofrecérselo al Padre con víctima por la Salvación del Mundo.

Así la oración del Rosario es, después de la Sagrada Liturgia Eucarística, la que más acerca a los misterios de la Fe, de la Esperanza y de la Caridad. Es el pan espiritual de las almas; el que no reza desfallece y muere. En la oración nos encontramos con Dios, y es en ese encuentro en el que nos comunica la Fe, la Esperanza y la Caridad, virtudes sin las cuales no nos salvaremos.

El Rosario es una oración de los pobres, de los ricos, de los sabios y de los ignorantes; apartar a las almas de esta devoción, es apartarlas del pan espiritual de cda día. Esa oración es la que sustenta la pequeña llama de fe que no se ha apagado del todo en muchoas conciencias. Incluso para aquellas almas que rezan sin meditarlo, el simple hecho de coger el Rosario les sirve para acordarse de Dios, de lo sobrenatural. El simple recuerdo de los misterios en cada decena es un rayo de luz más, que sustenta en las almas la mecha que todavía humea.

Por eso el demonio le tiene declarada la guerra. Y lo peor es que ha conseguido desorientar y engañar almas llenas de responsabilidad por el lugar que ocupan... Son ciegos que guían a otros ciegos.., y quieren apoyarse en el Concilio y no ven que el Sagrado Concilio ordenó que se conserven todas las devociones que, a través de los años, se han practicado en honor de la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y uqe la oración del Santo Rosario es una de las principales a la que, al hacer lo ordenado por el Sagrado Concilio y por Sumo Pontífice, estamos obligados, esto es, debemos conservar.

Yo tengo una gran esperanza de que no esté lejos el día en el que la oración del Santo Rosario sea declarada oración litúrgica, porque toda ella participa de la Sagrada Liturgia Eucarística. Recemos, trabajemos, sacrifiquémonos y confiemos porque : "Al fin, mi Inmaculado Corazón triunfará".

LUCÍA

EL OBISPO DE CORIA-CÁCERES ESCRIBE SOBRE SUMMORUM PONTIFICUM: "LA TRADICIÓN NO ES UNA SENSIBILIDAD O UN CARISMA PARTICULAR"


*Monseñor Francisco Cerro Chaves es Obispo de la diócesis española de Coria-Cáceres
«Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Nuestra Señora de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes» El 7 de julio de 2007 Benedicto XVI hizo público el Motu Proprio Summorum Pontificum. Motu proprio es una expresión latina que significa “por propia iniciativa” y se utiliza para referirse a aquellos documentos que responden a una particular iniciativa y autoridad del Romano Pontífice. Generalmente son breves y afectan a cuestiones concretas. En dicho documento se establece que el Misal Romano reformado según las normas de los decretos del Concilio Vaticano II y promulgado por Pablo VI y el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII en 1962, “son, de hecho, dos usos del único rito romano”. Éste último “no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia”. A continuación se determinan las condiciones para el uso de dicha forma extraordinaria tanto en lo que se refiere a los sacerdotes como a las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, a las parroquias y a los grupos de fieles. Sabemos que, desde el inicio de su Pontificado, el Santo Padre ha manifestado su preocupación por dar a conocer el misterio de la Liturgia que es, sobre todo, acción de Dios y también tradición, lo que hemos recibido, lo que se nos ha dado de una vez para siempre (“Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido”, 1 Co 11, 23). El Motu Proprio Summorum Pontificum se ha de entender dentro del conjunto de las enseñanzas y acciones del Papa, nunca como algo aislado, debido sólo al interés de unos cuantos o utilizado como alternativa ante unos problemas específicos. La tradición no es una sensibilidad o un carisma particular sino un río vivo con el que ha de confrontarse toda la vida de la Iglesia. Favorecer el acceso a la forma litúrgica oficial para el Rito Romano hasta la reforma efectuada en 1970 es un paso para favorecer la comunión en la Iglesia y una ayuda para comprender mejor la actual “forma ordinaria” de celebrar la Liturgia romana. Desde hace unos meses la forma extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa es una realidad en nuestra diócesis y se ha comenzado a celebrar con regularidad en la Casa Diocesana de Espiritualidad “Ntra. Sra. de la Montaña” todos los últimos domingos de cada mes. Este hecho y el interés que la “forma extraordinaria” del Rito Romano suscita, especialmente entre jóvenes que nunca la vivieron con anterioridad, invita a que la decisión promovida por el Motu Proprio del Santo Padre y acogida con tanta ilusión entre nosotros vaya acompañada de una intensa actividad formativa que profundice en el tesoro de la Liturgia Católica desde las más diversas perspectivas y en las enseñanzas de la Iglesia a lo largo de los siglos. Por eso, dicha celebración irá acompañada de retiros espirituales, charlas formativas y otras actividades. Terminamos evocando lo que decía Benedicto XVI en la carta que nos escribió a los obispos acompañando al Motu Proprio Summorum Pontificum para facilitarnos su aplicación: «Recordemos siempre las palabras que el Apóstol Pablo dirigió a los presbíteros de Éfeso: "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que Él se adquirió con la sangre de su propio Hijo" (Hch 20, 28). Confío a la potente intercesión de María, Madre de la Iglesia, estas nuevas normas».

17 de septiembre de 2010

Participación de los Hermanos de la Fraternidad en el Workshop "Sancta Missa"

_____________________________________
WORKSHOP SOBRE EL USO EXTRAORDINARIO

_________________________________________

Durante los pasados días 8, 9, 10 y 11 de septiembre han tenido lugar en las proximidades del Santuario de Nuestra Señora de Fátima un ciclo de conferencias sobre el Uso Extraordinario del Rito Romano organizadas por los Canónigos Regulares de San Juan Cantius de Chicago (EEUU).
Con este motivo algunos Hermanos de la Fraternidad han viajado hasta Fátima para participar en las conferencias y enriquecer de este modo su formación litúrgica. Han sido unos hermosos días caracterizados por la belleza del culto en la forma extraordinaria y de la riqueza espiritual que supone el descubrimiento de su simbolismo, ritos y ceremonias que nos comunican la transcendencia de las acciones sagradas y su vinculación con la Historia de la Salvación.
El momento culmen de estas jornadas tuvo lugar en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima con la celebración de la Santa Misa Solemne por primera vez después de más de cuarenta años.
A continuación ofrecemos algunas fotografías de los actos que son gentileza del fotógrafo S. Smith que acompañaba a la organización del workshop.
Fachada de la Iglesia del Monasterio de Santa Cruz (Canónigos Regulares de Santa Cruz)
Santa Misa Solemne en el primer día celebrada por el R. P. Philipps C.R. fundador de los Canónigos Regulares de San Juan Cantius


* ** ** * ** * ** *


Santa Misa Cantada según el Rito Bracarense celebrada por el Padre José Santos, de la Archidiócesis Primada de Braga





* ** ** * ** * ** *


Canónigos Regulares de San Juan Cantius en la explanada del Santuario



* ** ** * ** * ** *

Santa Misa Solemne en la Basílica de Fátima





El magnífico sitio portugués Missa Gregoriana em Portugal nos ofrece un excelente reportaje de la misa en la Basílica.

14 de septiembre de 2010

MEDITACIÓN EN LA FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ


“Paloma mía que habitas en los agujeros de la peña”


Meditación en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz
[1]

“Él ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. Él soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido curados” (Isaías 53, 5).

“Cristo llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia; sus heridas nos han curado”(1P 2, 24).

“Levántate, Amada mía, hermosa mía y ven…Porque mira ha pasado ya el invierno, han cesado las lluvias y se han ido. Aparecen las flores sobre la tierra, el tiempo de las canciones ha llegado, se oye el arrullo de la tórtola en nuestra tierra…Paloma mía que anidas en los agujeros de la peña, en escarpados escondrijos, muéstrate tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce y gracioso tu semblante” (Ct 2, 10-14).

Queremos en este día desentrañar ese súplica tan bella, atribuida a San Ignacio de Loyola, en su Anima Christi, oración preciosa que abre el libro de los ejercicios: “Intra tua vulnera abscondeme…” “Dentro de tus Llagas escóndeme…”

La Cruz, en donde está nuestra Vida y Resurrección, nos está revelando el Cuerpo llagado del Hijo de Dios, ése Cuerpo tan terriblemente herido y ultrajado que no parecía un hombre sino un gusano[2], un leproso. Esas Llagas nos están proclamando nuestra obra, la obra de nuestros pecados que han llegado a matar al Amor…Debemos contemplar con toda seriedad esas Llagas que son nuestra obra…¡cuánto hemos herido y herimos al Hijo de Dios! Esas Llagas Benditas nos regalarán la santa compunción, el dolor sincero de nuestros pecados. Esas Llagas nos están diciendo silenciosamente: ¡Yo no te he amado en broma, Yo te he amado seriamente![3] Por ello al contemplar la Cruz contemplamos la seriedad, la fidelidad absoluta, el peso del Amor de Jesús que se entrega a esos abismos de dolor, de soledad, de humillación para “curarnos” con sus heridas.

Sus Llagas me están revelando mis pecados pero sus Llagas me están cantando Su loco Amor por mí.

Sus Llagas son también el nido en donde debemos cobijarnos ante las tempestades. Se levantan los vientos de las tentaciones, sopla el hielo del desamor, las tempestades azotan el alma, el granizo intenta perder la cosecha paciente y laboriosa de las virtudes y de la vida de oración. Tenemos un refugio cálido y seguro: Cristo es la Roca inamovible, la Roca de nuestra Salvación. Dentro de esa Roca hay hendiduras…sus manos y piés taladrados por los clavos, su pecho y su Corazón sagrado están abiertos por el duro hierro de la lanza. La Roca, Jesucristo, está brindándose como refugio de salvación en sus Llagas: ¿cómo no me voy a esconder y refugiar en ellas? ¿Seré tan presuntuoso y vanidoso para confiar en mi propia fortaleza ante las tempestades y no refugiarme en las hendiduras de la Roca?

Si miro a Jesús Crucificado, si miro sus Llagas benditas, si miro aquellos rubíes sangrantes de Vida y de Luz, nacerá en mi alma la súplica del salmista… ¡si quiero ser un humilde pajarillo que coloque su nido en esas cárdenas Llagas! “Hasta el gorrión ha encontrado una casa, la golondrina un nido donde colocar sus polluelos, tus altares, Señor de los ejércitos, Rey mío y Dios mío”. (Sal 83) Esas Llagas afianzarán mi fe, como la roca, morando en ellas, tocándolas en la fe, como el apóstol Tomás puedo curar mi incredulidad y exclamar: ¡Señor mío y Dios mío! (Jn 20, 28).

En las Llagas del Salvador puedo encontrar un refugio seguro, en la Roca que es Cristo me puedo afianzar, me siento seguro…allí en los agujeros de la Roca encuentra nuestra debilidad un descanso seguro y tranquilo…A través de esos agujeros de la Roca, de sus Benditas Llagas, puedo gustar la miel silvestre, la miel de la Roca, puedo proclamar: ¡cuán bueno es el Señor! “¡Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichosos los que se refugian en Él!” (Sal 33). Escuchemos al Melifluo Bernardo, el gran cantor de las Llagas del Salvador:

“En las Llagas del Salvador habito con plena seguridad, porqué sé que Él puede salvarme. Grita el mundo, me oprime el cuerpo, el diablo me tiende asechanzas; pero yo no caigo, porque estoy cimentado sobre Roca firme. Si cometo un gran pecado, me remorderá la conciencia pero no perderé la paz y la confianza, porque herido me acordaré de las Heridas de mi Salvador. Si me acuerdo de este remedio tan poderoso y eficaz que destilan sus Llagas, ya no me atemoriza ninguna dolencia por mortífera que sea. Sus Llagas rebosan de misericordia” (In Cantica Canticorum n 27).

Las Llagas de Jesús no sólo son refugio, roca segura, remedio infalible ante las heridas del pecado sino que también son un Sagrario, un Santuario en dónde él nos comunica las delicias de su amistad, en donde revela los secretos de su Corazón. Por las heridas de su Cuerpo aparecen los secretos de su Corazón. Esas Llagas nos permiten conocer las “entrañas de misericordia de nuestro Dios”. San Bernardo sigue diciendo:

“¿Dónde resplandece con más claridad que en tus Llagas que Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con aquellos que te invocan? Porque no hay mayor amor que dar la vida por los amigos”.

Contemplando ese Bendita Llaga del costado abierto de Jesús el discípulo amado pudo llegar al secreto del Corazón de Jesús. Mirando el Corazón traspasado y herido de su Maestro, el Corazón roto del Redentor, Juan –con su mirada de águila- pudo penetrar en el arcano de Dios. Mirando la herida del Corazón puede exclamar la Verdad más grande de la revelación cristiana:

“Nosotros hemos conocido el Amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él. Dios es Amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios permanece en él” (1 Jn 4, 16).

Santuario son esas benditas Llagas en donde se nos revela que Dios es Amor Misericordioso. Altares son esas Llagas en donde debemos hacer oblación de nuestras vidas unidas a la Oblación de esas Llagas. Esas Llagas son ahora las del Cuerpo Vivificante de Cristo Resucitado; Él las ha querido conservar en su Cuerpo resucitado como memorial perpetuo de su amor por nosotros y como altar del Sacrificio celestial que no deja de ofrecerse al Padre. Jesús le dice al Padre: ¡Mira Padre mis Llagas…! No mires sus pecados…mira mis Llagas!

Por último las Llagas de Jesús son un nido de amor. Allí encontramos la intimidad y la ternura de los verdaderos amantes de Dios. Ese nido nos habla de sacrificio y del dolor de nuestro Divino Redentor por nosotros. Nos recuerdan esos nidos de los pájaros tejidos de duras espinas para protegerlos de los invasores. Ese nido de las Llagas de Jesús está tejido por sus dolores… ¡su dolor nos habla de la hondura de su amor entregado! Un nido tejido por los dolores de la Pasión de Jesús que es también un Cielo…en ése Cielo de las Llagas de Jesús se saborean las delicias de la Divina Unión, el alma se conforma totalmente a la Voluntad Divina, al Amor Divino; el alma se transforma en Cristo “el Crucificado por amor” (Sor Isabel de la Trinidad). Todos estamos llamados a vivir en ese nido, allí encontraremos refugio, descanso, fortaleza, luz y calor de vida:
“Levántate, pues, alma, amiga de Cristo, y sé la paloma que labra su nido en los agujeros de la peña; sé el pájaro que encuentra su casa y no deja de guardarla; sé la tórtola que esconde los polluelos de su casto amor en aquella abertura sacratísima. Aplica a ellas tus labios resecos para que bebas el agua de las fuentes del Salvador. Porque esta es la fuente que mana de en medio del Paraíso y, dividida en cuatro ríos que se derraman sobre los corazones amantes, riega y fecunda toda la tierra” (San Buenaventura, De lignum vitae).

La Puerta por excelencia para entrar a ese nido es la hendidura del Corazón de Jesús. Por allí hemos de entrar, como entraron los Santos…entrar y permanecer allí. Entrar y quedarse para siempre allí. ¡No permitas que me separe de Ti!

“Si entramos por esa puerta lo encontraremos todo. Cuando nuestra alma esté combatida; encontrará allí la paz; cuando esté fría, se inflamará de amor; cuando se encuentre en tinieblas hallará aquí su luz; cuando se sienta perpleja, encontrará aquí la Verdad; cuando le asalte la desconfianza aprenderá a confiar sin límites; cuando resuenen en sus oídos las seducciones engañadoras de las cosas criadas, encontrará el santo desengaño, y cuando se vea amenazada encontrará allí su escudo” (P. Alfonso Torres S. J.)

Nuestro afán debe ser penetrar en el Corazón de Jesús hasta llegar a tener envidia de la lanza de Longinos –como hermosamente dice San Buenaventura- aquella lanza que penetró ese Corazón y lo hirió. San Buenaventura dice que nuestro amor debe ser esa lanza que hiera el Corazón de Jesús pero un amor que quiera morar eternamente allí, en ese Arca Santa, en ese Jardín del Paraíso que es el Corazón del Hijo amado.

¡Dulce Lignum, Dulces clavos! Canta la liturgia del Viernes Santo…¡Oh Dulces Clavos de la Cruz! Vosotros nos abristeis esos huecos de la peña en donde nos podemos refugiar, nos permitisteis la entrada a ese Santuario del Cuerpo de Cristo en donde podemos adorar en espíritu y verdad y en donde gustamos la Sabiduría escondida y celestial, la Sabiduría de Cristo Crucificado. ¡Oh Dulces Clavos…vosotros nos abristeis la puertecita del Nido en donde podemos morar y gustar las delicias del casto amor divino! Nuestra alma como paloma sencilla y pura, como la esposa del Cantar de los cantares, sólo encuentra inmundicias en esta tierra…sólo quiere morar en esa roca, en ése santuario, en ese nido…Oh Crucificado, Esposo de la Iglesia, llámala a ti y será atraída por la dulzura de tu Voz…llámala a la peña, llámala a tus Llagas:

“Paloma mía, que anidas en las grietas de la peña…levántate y ven a Mí”

P. Marco Antonio Foschiatti op.

[1] Este crucifijo tan bello, tan sereno fue testigo de los amorosos coloquios de Jesús con Gemma Galgani, la enamorada de la Pasión de Jesús. Se conserva en la casa de la familia Marcussi que por tantos años acogió a Gemmita en su orfandad. Este crucifijo le habló repetidas veces a la Santa.
[2] Sal 21.
[3] Palabras de Jesús a Santa Ángela de Foligno.

13 de septiembre de 2010

TIENES DERECHOS Y DEBERES...


Tienes derecho a enfadarte, pero no debes pisotear la dignidad del otro.

Tienes derecho a sentir celos del triunfo de los demás, pero no debes desearles el mal.

Tienes derecho a caer, pero no debes quedarte tirado.

Tienes dercho a fracasar, pero no debes sentirte derrotado.

Tienes derecho a equivocarte, pero no debes sentir lástima de ti mismo.

Tienes derecho a regañar a tus hijos, pero no debes romper sus ilusiones.

Tienes derecho a tener un mal día, pero no debes permitir que se convierta en costumbre.

Tienes derecho a tomar una mala decisión, pero no debes quedarte estacionado en ese momento.

Tienes derecho a ser feliz, pero no debes olvidar ser agradecido.

Tienes derecho a pensar en el futuro, pero no debes olvidar el presente.

Tienes derecho a buscar tu superación, pero no debes olvidar tus valores.

Tienes derecho a triunfar, pero no debe ser a costa de otros.

Tienes derecho a inventar, pero no debes olvidar a Dios.

Tienes derecho a vivir en paz, pero no debes confundir ese derecho con ser mediocre o conformista.

Tienes derecho a vivir en la opulencia, pero no debes olvidar compartir con los menos afortunados.

Tienes derecho a desanimarte, pero no debes perder la esperanza.

Tienes derecho a la justicia, pero no debes confundirla con la venganza.

Tienes derecho a un mañana mejor, pero no debes cimentarlo en un hoy fraudulento.

Tienes derecho a ser positivo, pero no debes ser arrogante.

Tienes derecho a vivir derecho y deberes que son tu deber.

*Beata Madre Teresa de Calcuta

10 de septiembre de 2010

Misa Pontifical en video

Ponemos a continuación el video de la misa solemne celebrada por el Arzpobispo de Belem do Pará (Brasil), Mons Dom Alberto Taveira Corrêa el pasado 21 de agosto. Un ejemplo de obispo que en la línea del Nuevo Movimiento liturgico iniciado por su S.S. Benedicto XVI celebra sin prejuicios en la forma extraordinaria considerándolo como una riqueza para su diocesis y para toda la Iglesia.

Fuente: Gloria TV

9 de septiembre de 2010

Una recensión de nuestro libro por Eleuterio Fernández

Nos informa que en la sección de Infocatolica "Lo que nuestro blogger leen", D. Eleuterio Fernández ha publicado una recensión del libro Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza?
Agradecemos el eco que hace del contenido del libro, colaborando él mismo a que la liturgia romana en su forma extraordinaria se entienda como una riqueza para todos.
Para leerlo, pinchar aquí.

8 de septiembre de 2010

EL CANTO ORIENTAL EN LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN

Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna
de ser pura eternamente:
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

DIFERENTES IMÁGENES DE LA VIRGEN NIÑA

AVE MARIA

NATIVIDAD DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA


ORACIÓN DE LA NATIVIDAD
DE NUESTRA SEÑORA
¡Que grande gozo e incomparable alegría debe tener todo el mundo el día de vuestro sagrado nacimiento, ¡oh niña benditísima! pues con la luz que vos, como alba divina, le trajisteis, se bañó de nueva claridad y comenzó a respirar! A toda la Santísima Trinidad alegrasteis con vuestro nacimiento; al Padre por haber nacido su dulce esposa, al Hijo porque habías de ser su Madre, y al Espíritu Santo porque erais su templo, y por su virtud habíais de concebir en vuestro vientre virginal al Verbo Eterno. Los santos patriarcas vieron en este día cumplidos sus deseos; los profetas acabadas aquellas sombras y figuras debajo de las cuales tantas veces os dibujaron y pintaron, los ángeles su Reina y Señora, y los hombres de honra, ornamento y gloria de todo el linaje humano; y finalmente, todos los judíos y gentiles, justos y pecadores tienen hoy causa de particular regocijo, por haber salido a luz la que había de darnos al que es luz y vida del mundo.
Vos, niña gloriosa, nacisteis hoy la más linda, la más bella y hermosa y más adornada de gracias que ninguna pura criatura. Porque así como vuestro precioso Hijo os fue muy parecido en el ser natural como hijo a su madre, así vos fuisteis muy semejante a vuestro Hijo en el ser de gracia, en la cual él era vuestro Padre; y así convino que en el alma y en el cuerpo no hubiese cosa criada que con vos se pueda comparar. Vos sois la segunda Eva y madre de los vivientes que vivirán para siempre, vos más dichosa que Sara, más prudente que Rebeca, más hermosa que Raquel, más fecunda que Lia, más excelente que María hermana de Moisés y Aaron, más sabia que Débora, más fuerte que Judíth, más graciosa que Ester, más humilde que Abigail, más casta que Susana. Porque sois aquella mujer vestida de sol y coronada de estrellas, que tiene la luna debajo de sus pies, y aquel santuario que Dios hizo para habitar en él, y aquel arca fabricada de madera de Setin, y forrada por dentro de oro purísimo, que son todas las virtudes con que Dios os adornó.
Dios os salve, María suavísima, hija sois de Eva, mas para reparar las miserias de Eva; hija sois de hombre, mas madre de Dios; virgen sois, mas no sin fruto; fecunda sois, mas sin detrimento de vuestra pureza virginal. Dios os salve, Virgen sacratísima, tálamo del Esposo celestial, templo de la sapiencia increada, sagrario del Espíritu Santo, huerto de delicias, paraíso de deleites, vena de aguas vivas, y depositaria de todas las gracias y dones de Dios, y singular entre todas las criaturas; pues no hay cosa que os iguale, y todo lo que tiene ser está sobre vos o debajo de vos, porque Dios solamente es sobre vos, y todo lo que no es Dios está debajo de vos. Desde este punto y desde esta hora en que salisteis al mundo para bien del mundo yo os reconozco y tomo por Señora mía, y os doy el parabién y vasallaje como a Reina soberana del cielo y de la tierra, y madre de mi Señor Jesucristo. Vos, Virgen purísima y niña sacratísima, tomadme por esclavo perpetuo y de vuestro Hijo benditísimo, para que yo con verdadero y santo gozo me goce hoy de vuestro glorioso nacimiento. Amén.

4 de septiembre de 2010

Opiniones sobre el libro 'Summorum Pontificum, ¿un problema o una riqueza?'

Comentário à obra Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza?

Respondendo ao seu pedido de escrever um comentário ao livro que me enviou intitulado Summorum Pontificum ¿Un problema o una riqueza?, da sua autoria, venho cumpri-lo. Peço desculpa por escrever em português apesar da obra ter sido escrita e lida em espanhol, mas é mais fácil para mim assim me exprimir. Peço um esforço a que me compreenda.
A referida obra, a meu ver, constitui-se uma magnífica introdução à questão da Missa Tradicional pois aborda, citando alguns nomes sonantes da actualidade litúrgica, os principais temas, ou problemáticas, que se põem à mente de qualquer fiel que se aventure na descoberta desta imensa riqueza aberta por Sua Santidade o Papa Bento XVI.
Referindo-me estritamente à obra, penso que o seu maior defeito é o tamanho. A questão merecia um estudo mais aprofundado, mais desenvolvido, e não tanto um passar rápido sobre algumas questões que seriam de todo o interesse aprofundadas, como, por exemplo, o capítulo “Sobre el concepto de grupo estable”. Deste modo constitui-se uma boa introdução, que em boa hora viu a luz do dia, mas apenas como introdução, faltando o passo seguinte. Quem sabe, se Deus permitir ao autor desta singela obra anos suficientes de vida, venha a ver a luz do dia uma obra mais exaustiva, quem sabe um Tratado sobre a Missa Tradicional. Uma introdução já tem nesta obra.
Entre as grandes qualidades deste livrinho, está a objectividade, que é o reverso do defeito. O autor não se perde em questiúnculas, antes é directo e objectivo abordando com clareza os pontos fulcrais, que são, exactamente, o que tem interesse para quem se introduz nesta questão. Outra virtude é o fulgor na defesa da Comunhão com o Vigário de Cristo, tema sempre retomado, e sempre bem defendido. Tenho algumas reticências nas referências à Missa de Paulo VI; contudo, bem entendidas e bem introduzidas no todo da questão litúrgica actual, pode constituir-se uma mais-valia, para um exame crítico daquilo que é praticado nas várias paróquias.
Em suma, a meu ver este livro é um bom primeiro passo para arrumar ideias quanto ao motu próprio Summorum Pontificum, que em boa hora foi entregue às mãos dos fiéis para que cessem as confusões e as intolerâncias. Na minha encomenda, entreguei a outras pessoas amigas a mesma obra, e algumas das impressões com que concordei estão acima expressas. Peço a Deus que esta obra seja traduzida em várias línguas, incluindo a portuguesa, para que esteja cada vez mais acessível aos fiéis católicos para que não se conformem com certos pensamentos pouco claros e que têm como objectivo destruir quer a Fé Católica, quer o Vigário de Cristo.
Assim Deus nos ajude!
Esperando ter realizado da melhor forma aquilo que me pediu,
Apresento os meus cumprimentos,
Filipe Oliveira

2 de septiembre de 2010

Calendario litúrgico del Uso extraordinario del Rito Romano


SEPTIEMBRE


MIERCOLES 1. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo XIV sin gloria ni credo, prefacio común. Conmemoración de San Gil y de los 12 Hermanos mártires. Se permite cualquier misa votiva como también la de Réquiem.
JUEVES 2. San Esteban, rei de Hungría, confesor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común.
Primer Jueves de mes: se permite la misa de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.
VIERNES 3. San Pio X, Papa y Confesor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común. Primer viernes de mes: se permite misa votiva del Sagrado Corazón
SÁBADO 4. Santa María en Sábado (IV clase, blanco) Gloria y prefacio de la Virgen "et in veneratione".
Primer sabado de mes: se permite la misa votiva del Inmaculado Corazón de Maria (III clase)

DOMINGO 5. DOMINGO XV DESPUES DE PENTECOSTÉS -1º de septiembre-(II clase, verde) Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad.
LUNES 6. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo sin gloria ni credo, prefacio común. Se permite cualquier misa votiva como también la de Requiem.
MARTES 7. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo sin gloria ni credo, prefacio común. Se permite cualquier misa votiva como también la de Réquiem
MIERCOLES 8. Natividad de la Virgen (II clase, blanco) Gloria, Credo y prefacio de la Virgen "Et te in nativitate". Conmemoración de san Adriano.
JUEVES 9. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo sin gloria ni credo, prefacio común. Conmemoración de san Gorgonio, mártir. Se permite cualquier misa votiva como también la de Réquiem.
VIERNES 10. San Nicolás de Tolentino, confesor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común.
SABADO 11. Santa María en sábado (IV clase, blanco) Gloria y prefacio de la Virgen "et in veneratione". Conmemoración de san Proto y Jacinto, mártires.
DOMINGO 12. DOMINGO XVI DESPUES DE PENTECOSTÉS -II de septiembre- (II clase, verde) Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad. No se hace nada de la Fiesta del Dulce nombre de María.
LUNES 13. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo anterior, sin gloria, ni credo. Prefacio común.
MARTES 14. Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (II clase, rojo) Gloria, Credo y Prefacio de de la Santa Cruz.
MIERCOLES 15. Nuestra Señora de los Dolores (II clase, blanco) Gloria, Secuencia, Credo y prefacio de la Virgen "Et te in trasfixione". Conmemoración de san Nicomedes.
JUEVES 16. San Cornelio, papa y mártir (III clase, rojo) Gloria y prefacio común. Conmemoración de Santa Eufemia, Lucía y Germiniano, mártires.
VIERNES 17. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo sin gloria ni credo, prefacio común. Conmemoración de la Impresión de las llagas de san Francisco de Asís. Se permite cualquier misa votiva como también la de Réquiem
SABADO 18. San José de Cupertino, confesor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común.

DOMINGO 19. Domingo XVI despues de Pentecostés -III de septiembre- (II clase, verde) Gloria, Credo y prefacio de la Santísima Trinidad
LUNES 20. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo anterior, sin gloria ni credo. Prefacio común. Conmemoración de San Eustaquio y compañeros martires.
MARTES 21. San MAteo, Apóstol y Evangelista (II clase, rojo) Gloria, Credo y Prefacio de los apóstoles.
MIERCOLES 22. Miércoles de Temporas (II clase, morado). Sin gloria ni credo. Conmemoracion de Santo Tomás de Villanueva,
JUEVES 23. San Lino, papa y mártir (III clase, rojo) Conmemoración de Santa Tecla.
En algunos lugares, San Pio de Pietrelcina.
VIERNES 24. Viernes de Temporas (II clase, morado) Sin gloria ni Credo. Conmemoración de Nuestra Señora de la Merced.
SABADO 25. Sabado de Témporas. (II clase, morado) Sin Gloria, ni Credo. En Segovia, Nuestra Señora de la Fuencisla.

DOMINGO 26. Domingo XVII despues de Pentecostés -IV de spetiembre-(II clase, verde) Gloria, Credo y Prefacio de la Santísima Trinidad.
LUNES 27. San Cosme y Damián, martires. (III clase, rojo) Gloria y prefacio común.
MARTES 28. San Wenceslao (III clase, rojo) Gloria y prefacio común.
MIERCOLES 29. Dedicación de San Miguel Arcángel (I clase, blanco) Gloria, Credo y prefacio común.
JUEVES 30. San Jerónimo, confesor y doctor (III clase, blanco) Gloria y prefacio común.