31 de marzo de 2010

IMPRESIONANTE CARTA DEL OBISPO DE SAN MARINO AL PAPA BENEDICTO XVI


Santidad,
el engaño y la violencia diabólica se lanzan todos los días, sobre Su Sagrada Persona. Usted vive frente a toda la Iglesia una singularísima contribución a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Frente a la iglesia y al mundo está recorriendo la "vía dolorosa". Siéntanos cercanos a usted, con infinito cariño y con la voluntad de confortar, cuanto podamos, su dolor. En su dolor, Santidad, vibra ya todo el poder de Dios, en este dolor y por este dolor, vence hoy el mal del mundo.
Un gran amigo común, el Presidente Marcello Pera, me escribió en estos días: ¿cómo es posible que mil millones de cristianos asistan en silencio e impotentes al intento de destruir al Papa, sin darse cuenta de que después de esto, no habrá más salvación para ninguno.
Santidad, es necesario que todos nosotros trabajemos bajo usted, en una gran reforma de la inteligencia y el corazón de la Iglesia, fundada sobre la adhesión incondicional a Su Magisterio.
Sólo esto puede profundizar el sentido de nuestra dignidad, frente a nosotros mismos y al mundo, y de la inderogable tarea de la misión, que se nos ha conferido en nuestro bautismo.
Demasiadas malas teologías, demasiadas exégesis vacías, muchas veces en polémica explícita con su Magisterio, degradan hoy la cultura de la Iglesia.
A esta gran reforma de la inteligencia y del corazón de la Iglesia seguirá necesariamente una verdadera reforma moral, premisa de un nuevo florecimiento de la santidad. Y así, volverá a florecer la misión de la Iglesia en este mundo, fuerte, alegre y sacrificada. En los momentos más graves de su historia, la Iglesia ha experimentado siempre todo esto. Hoy, como entonces, acogeremos la gracia de este sufrimiento para vivir también más profundamente nuestra responsabilidad.
Santidad, Usted conoce nuestros corazones, sabe que cerraremos filas en un abrazo a Su Persona, dispuestos a morir por Vos y por la Iglesia.

Santidad, perdone nuestro atrevimiento y bendíganos.

27 Marzo 2010

+ Mons. Luigi Negri
Obispo de San Marino-Montefeltro
* Fuente: Una Fides

PALABRAS QUE NOS HACEN PENSAR EN LA EXISTENCIA DE UN CISMA PATENTE EN EL SENO DE LA IGLESIA, AUNQUE NO OFICIALMENTE DECLARADO...

* Ofrecemos el durísimo aunque certero análisis realizado por Monseñor Giampaolo Crepaldi, Arzobispo de Trieste, sobre la situación que se vive actualmente en la Iglesia:
Nunca había sucedido que la Iglesia fuese atacada de esta manera. A las persecuciones de tantos cristianos, crucificados en sentido literal, en diversas partes del mundo, a los muchos intentos de erradicar el cristianismo en las sociedades en un tiempo cristianas con una violencia devastadora en el plano legislativo, educativo y de las costumbres que no pueden encontrar explicación en el sentido común, se añade desde hace mucho tiempo una furia en contra de este Papa, cuya grandeza es providencial ante los ojos de todos.

A estos ataques hacen tristemente eco quienes no escuchan al Papa, también entre los clérigos, profesores de teología en los seminarios, sacerdotes y laicos. Los que no acusan abiertamente al Papa, pero ponen sordina a sus enseñanzas, no leen los documentos de su magisterio, escriben y hablan sosteniendo exactamente lo contrario de cuanto él dice, dan vida a iniciativas pastorales y culturales, por ejemplo en el campo de la bioética o del diálogo ecuménico, en abierto desacuerdo con cuanto él enseña.
El fenómeno es muy grave e incluso está muy difundido.
Benedicto XVI ha impartido enseñanzas sobre el Vaticano II, que muchísimos católicos discuten abiertamente, promoviendo formas de “contraformación” y de un sistemático magisterio paralelo guiados por muchos "anti-papas"; ha impartido enseñanzas sobre "valores no negociables" que muchísimos católicos minimizan o reinterpretan y esto sucede también incluso por parte de teólogos y comentaristas de fama alojados tanto en la prensa católica como en la laica; ha impartido enseñanzas sobre el primado de la fe apostólica en la lectura sapiencial de los acontecimientos y muchos siguen hablando de la primacía de la situación, o de la praxis o de los datos de las ciencias humanas; ha impartido enseñanzas sobre la conciencia o sobre la dictadura del relativismo, pero muchos anteponen la democracia o la Constitución al Evangelio.
Para muchos, la Dominus Jesus, la Nota sobre los católicos en la política del 2002, el discurso de Ratisbona en 2006, la Caritas in veritate es como si nunca hubieran sido escritas.La situación es grave, porque esta divergencia entre los fieles que escuchan al Papa y aquellos que no lo escuchan se extiende por doquier, hasta a los semanarios diocesanos y a los Institutos de ciencias religiosas y anima dos pastorales muy diferentes entre sí, que no se comprenden más que como si fuesen expresión de dos Iglesias diversas y produciendo incertidumbre y confusión en muchos fieles.
*Fuente: Messainlatino.it

29 de marzo de 2010

PORTAE INFERI NON PRAEVALEBUNT

V. Oremus pro Beatísimo Papa nostro Benedicto
R. Dóminus conservet eum, et vivíficet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in ánima inimicorum eius.

Por su persona e intenciones:
Pater noster. Avemaría. Gloria...

SÚMATE A LA CAMPAÑA DE APOYO A BENEDICTO XVI ANTE LA AGRESIÓN MEDIÁTICA QUE SE HA ORGANIZADO CONTRA SU PERSONA
¡ENTRA EN LA SIGUIENTE PÁGINA Y FIRMA LA CARTA DE APOYO! :

http://www.soutienabenoitxvi.com/index.php?lang=sp

28 de marzo de 2010

VIERNES DE DOLORES EN EL PRIORATO DE LAS MISIONERAS DE LA FRATERNIDAD

Con especial solemnidad se celebró el pasado viernes la Conmemoración de los Siete Dolores de la Virgen en el Priorato de las Misioneras de la Fraternidad en Barro (Pontevedra)

Después del rezo del rosario de los Siete Dolores se celebró la Santa Misa conforme al Uso extraordinario. Al final de la misma los fieles pudieron acercarse a besar la medalla de la Virgen.
Imagen de María Corredentora, Reina y Madre de la Fraternidad, que se venera en la Capilla del Priorato de las Misioneras de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina.



Pidamos todos a Nuestra Reina y Madre el aumento de vocaciones en las comunidades de la Fraternidad, especialmente jóvenes que se consagren a Dios y a María como Misioneras de la Fraternidad.


En el Priorato de las Hermanas se celebra a diario la Santa Misa -Uso Extraordinario-

"DOMINICA IN PALMIS" EN LA IGLESIA DEL SALVADOR EN TOLEDO

Con la bendición de los ramos y la procesión dieron comienzo en la Iglesia del Salvador de Toledo las celebraciones de la Semana Santa.

Procesión de ramos alrededor de la Iglesia del Salvador


A continuación se celebró la Misa Cantada conforme al Uso extraordinario del Rito Romano






SU SANTIDAD EL PAPA ABRE LA SEMANA SANTA CON LA PROCESIÓN DEL DOMINGO DE RAMOS









El Vicario de Cristo ha inaugurado esta mañana las celebraciones litúrgicas de la Semana Santa con la bendición de los ramos. Por primera vez en su Pontificado ha realizado la procesión, no a pie como en años anteriores, sino subido al "papamóvil", con el fin de poder ser visto por los fieles que participaban de los actos litúrgicos en la Plaza de San Pedro.
* Fotografía: Daylife.com

27 de marzo de 2010

DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

"Te suplicamos, Señor Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, que te dignes bendecir y santificar esta oliva criatura tuya, que por tu voluntad brotó del tronco y que llevó la paloma en el pico al regresar al arca; para que todos cuantos reciban alguna parte de la misma alcancen la salud del alma y del cuerpo, y se convierta en nuestro remedio salutífero y en prenda de tu gracia.
Por nuestro Señor..."

Dios se complace en humillar la soberbia de Satanás valiéndose, para impedirle que haga daño a los cristianos, de los sacramentales que las más de las veces consisten en insignificantes objetos de piedad, bendecidos por el sacerdote y conservados devotamente por los fieles. Tal es la clase de sacramentales a que pertenecen las palmas.


La siguiente oración contiene una perfecta explicación del simbolismo de la ceremonia de hoy. A semejanza de lo que hicieron la sturbas que con palmas salieron al encuentro al triunfador de la muerte y del infierno, Dios nos hace hoy una entrega anticipada de la palma para estimularnos a luchar con denuedo por conseguir, al encontrarnos en los umbrales de la eternidad, otra palma que nunca se marchite, sino que permanezca por siempre fresca y lozana.

"Oh Dios que ordenando todas las cosas de un modo admirable, quisiste darnos a conocer, hasta por las criatura sinsensibles, la salvación que de tu liberalidad nos proviene: te imploramos la gracia de que los corazones de tus fieles se compenetren del significado místico del acto realizado en este día por aquellas turbas que, ilustradas por la luz de lo alto, salieron al encuentro al Redentor alfombrándole el paso con ramos de palma y de olivo; puesto que los ramos de palma previenen a los triunfos que han de seguirse sobre el príncipe de la muerte, y los retoños de olivo anuncian como a gritos que ya ha llegado una especie de unción espiritual. Ya entonces aquella turba dichosa en ella prefiguraba cómo nuestro Redentor, compadeciéndose de las miserias humanas, había de luchar con el príncipe de la muerte del cual triunfaría muriendo; por eso le obsequió con tales símbolos para significar a la vez los triunfos de su victoria y la abundancia de su misericordia. Así pues, conservando con fe viva también nosotros aquel hecho y su significado, te rogamos, oh Señor Santo, Padre todopoderoso, eterno Dios, por el mismo nuestro Señor Jesucristo, nos concedas la gracia de merecer que algún día participemos de su gloriosa resurrección, después de haber obtenido la victoria sobre el imperio de la muerte en aquel y por aquel de quien te has dignado hacernos miembros. Que contigo vive y reina por los siglos de los siglos"
* Beato Cardenal Ildefonso Schuster

26 de marzo de 2010

DEVOCIÓN DE LOS SIETE DOLORES


Primer dolor: LA PROFECÍA DE SIMEÓN
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, la cruz de cada día, uniéndome a Ti, Siervo Sufriente, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por tu Cuerpo Místico que es la Iglesia y por el Vicario de Cristo.


Segundo dolor: LA HUIDA A EGIPTO
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, todos mis esfuerzos y luchas contra el pecado con el fin de permanecer fiel a tu gracia, uniéndome a Ti refugiado en la tierra de Egipto, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por la conversión de los pobres pecadores.

Tercer dolor: LA PÉRDIDA DE JESÚS EN EL TEMPLO
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, las humillaciones y afrentas sufridas a lo largo de mi vida, uniéndome a Ti perdido en el Templo, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por la santidad de los sacerdotes y el aumento de las vocaciones.


Cuarto dolor: EL ENCUENTRO DE MARÍA CON JESÚS EN LA VÍA DOLOROSA
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, mis sufrimientos físicos y enfermedades, uniéndome a Ti camino del Calvario, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por la santidad de las familias, por los pobres y por los enfermos.


Quinto dolor: LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María el dolor experimentado por la pérdida de mis seres queridos y amigos, uniéndome a Ti sufriente y abandonado en la Cruz, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por todos los moribundos y por todas las almas que se purifican en el Purgatorio, especialmente las de mis familiares y amigos.


Sexto dolor: LA LANZADA Y EL DESCENDIMIENTO DE JESÚS DE LA CRUZ
Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, todas mis tristezas y angustias, uniéndome a Ti atravesado por la lanza, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por los misioneros y la extensión de tu reino.

Séptimo dolor: LA SEPULTURA DE JESÚS

Te ofrezco, oh Jesús, por medio de las manos maternales de María, mis deseos de amarte, y el mismo amor con que Tú y María me amásteis en el Calvario, uniéndome a Ti sepultado en el sepulcro, y a tu Madre Dolorosa, en oblación por el perdón de mis pecados y mi salvación eterna.

* Por el P. Manuel María de Jesús

VIERNES DE DOLORES EN LA SEMANA DE PASIÓN

Aunque la Fiesta litúrgica de los Siete Dolores de la Santísima Virgen la celebra la Iglesia el día 15 de septiembre, sin embargo tradicionalmente también en este Viernes de Pasión la Iglesia hace Conmemoración de los Siete Dolores. Muchos podréis ver como así aparece en el Misal diario de los fieles que se usa para la forma extraordinaria del Rito Romano.
Esta Conmemoración es una muestra del profundo amor y agradecimiento que la Iglesia profesa a la Virgen Santísima, pues Ella es la Madre de Nuestro Señor Jesucristo, Madre de la Iglesia, Madre de todos los redimidos y Madre de todos los hombres.
A las puertas de la Semana Santa, en este Viernes de Pasión, podemos entender que la Iglesia nos invita a volver nuestros ojos hacia Aquella que vivió siempre unida y asociada a nuestro Redentor. La Virgen compartió enteramente la suerte de su Hijo y todo cuanto Él sufrió y padeció para llevar a cabo nuestra redención.
Podemos decir con toda verdad que los sufrimientos de Jesús fueron también sufrimientos de su Madre. Todo cuanto el Hijo padeció por nosotros tuvo repercusión en lo más íntimo del corazón y en lo más profundo del alma de la Virgen Madre.
Y si Jesús aceptó y ofreció al Padre todos los trabajos, sufrimientos y penalidades para salvarnos, así también la Madre ofreció para nuestra salvación esos mismos sufrimientos de su Hijo unidos a los suyos propios.
Nuestra Señora hizo de su vida un ofrecimiento continuo por la redención de los hombres. Quiso y supo ofrecer cada uno de los actos y avatares de su vida, ofreció al Padre a su propio Hijo en el altar de la cruz y se ofreció Ella misma juntamente con Él “por nosotros los hombres y por nuestra salvación”.
Se comprende así que la Iglesia nos invite a ser agradecidos con esta Madre amantísima, a volvernos hacia Ella pidiéndole que nos infunda verdadera devoción a la Pasión de su Hijo, profundo dolor de nuestros pecados, que fueron la causa de la Pasión y Muerte del Hijo y de los Dolores de la Madre, y el sincero propósito de no malograr en nosotros los frutos de la Pasión salvadora, detestando el pecado y llevando una vida honrada, piadosa y santa.
P. Manuel María

25 de marzo de 2010

VED, SEÑORA, QUE SE PONE EN VUESTRAS MANOS EL PRECIO DE NUESTRA SALUD

"Y dijo María al ángel: ¿cómo puede ser esto, sino conozco varón? Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo y por eso lo santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. Y he aquí que Isabel, tu parienta, también ha concebido un hijo en su vejez, porque no hay cosa alguna imposible para Dios. Y dijo María: he aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra."
"Y dijo María al ángel: ¿cómo puede ser esto, si no conozco varón?"
Primero, sin duda, María calló como prudente, cuando todavía dudosa pensaba entre sí, qué salutación sería ésta, queriendo más por su humildad no responder que temerariamente hablar lo que no. sabía. Pero ya confortada, y habiéndolo premeditado bien, hablándole en lo exterior el ángel, pero persuadiéndola interiormente Dios -que estaba con ella según lo que dice el ángel: "El Señor es contigo"-, expeliendo sin duda la fe al temor, la alegría al empacho, dijo al ángel: "¿cómo puede ser esto, si no conozco varón?"
No duda del hecho, sino que pregunta acerca del modo y del orden, no pregunta si se hará esto, sino cómo se hará. Al modo que si dijera: sabiendo mi Señor que su esclava tiene hecho voto de virginidad, ¿con qué disposición, con qué orden le agradará que se haga esto? Si Su Majestad ordena otra cosa, si dispensa este voto para tener tal Hijo, alégrome del Hijo que me da, pero me duele la dispensa del voto; sin embargo, hágase su voluntad en todo; pero si he de concebir virgen y virgen también he de alumbrar, lo cual ciertamente no es imposible, entonces ciertamente conoceré que miró la humildad de su esclava.

"¿Cómo pues se hará esto, ángel del Señor, si no conozco varón?"
Y respondiendo el ángel le dijo: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo". Había dicho antes que estaba llena de gracia; pues ¿cómo dice ahora "el Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo?" ¿Por ventura podría estar llena de gracia y no tener todavía al Espíritu Santo, siendo Él el dador de todas las gracias? Y si el Espíritu Santo estaba en ella, ¿cómo se le vuelve a prometer que vendrá sobre ella nuevamente? Por esto sin duda no se dijo vendrá "a ti", sino que vendrá "sobre ti", porque aunque a la verdad primero estuvo con María por su copiosa gracia, ahora se le anuncia que vendrá sobre ella por la más abundante plenitud de la gracia que en ella ha de derramar.
Pero estando ya llena, ¿cómo podria caber en ella algo más? Y si todavía puede caber más en ella, ¿cómo se ha de entender que antes estaba ya llena de gracia? La primera gracia había llenado solamente su alma y la siguiente había de llenar también su seno a fin de que la plenitud de la Divinidad, que ya habitaba en ella antes espiritualmente como en muchos de los Santos, comenzase también a habitar corporalmente corno en ninguno de los mismos.

Dice "el Espíritu Santo vendrá sobre ti y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo". Y ¿qué quiere decir "y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo?" El que pueda entender, que entienda. Porque exceptuada acaso la que sola mereció experimentar en sí esto felicísimamente, ¿quién podrá percibir con el entendimiento y discernir con la razón de qué modo aquel esplendor inaccesible del Verbo eterno se infundió en las virginales entrañas, y para que pudiese sostener que el inaccesible se acercase a ella, de la partecia del mismo cuerpo a la cual se unió Él mismo, hiciera sombra a todo lo demás? Quizá por esto principalmente se dijo: "Te cubrirá con su sombra", pues sin duda este hecho era un misterio, y lo que la Trinidad sola por sí misma en sola y con sola la Virgen quiso obrar, sólo se concedió saberlo a quien sólo se concedió experimentarlo. Dígase "el Espíritu Santo vendrá sobre ti", el cual con su poder te hará fecunda, "y te cubrirá con su sombra la virtud del Altísimo", esto es, aquel modo con que concebirás del Espíritu Santo a Cristo, virtud y sabiduría de Dios, lo encubrirá y ocultará en su secretísimo consejo haciendo sombra, de suerte que sólo será conocido de Él y de ti.
Como si el ángel respondiera a la Virgen: ¿por qué me preguntas a mí lo que experimentarás en ti dentro de poco? Lo sabrás, lo sabrás y felicísimamente lo sabrás, siendo tu Doctor el mismo que es el Autor. Yo he sido enviado a anunciar la concepción virginal, no a crearla. Ni puede ser enseñada sino por quien la da, ni puede ser aprendida sino por quien la recibe. "Y por eso también lo santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios", esto es, no sólo el que viniendo del seno del Padre a ti te cubrirá con su sombra, sino también lo que de tu sustancia unirá en sí, desde aquel instante, se llamará Hijo de Dios, y el que es engendrado por el Padre antes de todos los siglos, se reputará desde ahora Hijo tuyo. De tal suerte lo que nació del mismo Padre será tuyo y lo que nacerá de ti será suyo, que no serán dos hijos, sino uno solo. Y aunque ciertamente una cosa es de ti y otra cosa es de Él, sin embargo, ya no será de cada uno lo suyo, sino que un solo Hijo será de los dos.

"Por eso también lo santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios". Atiende, oh hombre, con cuánta reverencia dijo el ángel: "lo santo que nacerá de ti". Dice lo santo absolutamente sin añadir otra cosa, y esto sin duda porque no encontraba palabras con que nombrar propia y dignamente aquello tan singular, aquello tan magnífico, aquello tan venerable, que formado de la purísima carne de la Virgen, se había de unir con su alma al único del Padre. Si dijera carne santa u hombre santo, o cualquiera cosa semejante, le parecería poco. Por eso dijo "santo" indefinidamente, porque cualquiera cosa que sea lo que la Virgen engendró, es santo sin duda y singularmente santo, así por la santificación del Espíritu como por la asunción del Verbo.

"Y he aquí que Isabel, tu parienta, ha concebido un hijo en su vejez". ¿Qué necesidad había de anunciar a la Virgen la concepción de esta estéril? ¿Por ventura por estar dudosa todavía e incrédula la quiso asegurar el ángel con este prodigio? Nada de eso. Leemos que la incredulidad de Zacarías fue castigada por este mismo ángel, pero no leemos que María fuese reprendida en cosa alguna, antes bien, reconocemos alabada su fe en lo profetizado por Isabel: "Bienaventurada eres por haber creído, porque todo lo que te ha sido dicho de parte del Señor será cumplido en ti." Se participa a la Virgen la concepción de su prima para que añadiéndose un milagro a otro milagro se aumente su gozo con otro gozo. Ciertamente era preciso fuese inflamada anticipadamente con un no pequeño incendio de amor y. alegría, la que había de concebir luego al Hijo del amor paterno en el gozo del Espíritu Santo. Ni podía caber si en un devotísimo y alegrísimo corazón tanta afluencia de dulzura y de gozo.
O tal vez se notifica esto a María porque era razón que un prodigio que se debía divulgar después por todas partes, lo supiera la Virgen por el ángel antes que lo oyese de los hombres, para que no pareciese que la Madre de Dios estaba apartada de los consejos de su Hijo, si permanecía ignorante en las cosas que tanto le interesaban.
O bien para que siendo instruida, así de la venida del Salvador corno de la venida del Precursor, y fijando en la memoria el tiempo y el orden de las cosas, refiera después mejor la verdad a los Escritores y Predicadores del Evangelio, como quien ha sido informada desde el principio por noticias que el cielo le ha comunicado de todos los misterios.
O quizá para que oyendo hablar de una parienta suya anciana y estado avanzado, piense ella que es joven en obsequiarla, y dándose prisa a visitarla, se dé de este modo lugar y ocasión al niño Profeta de ofrecer las primicias de su servicio a su Señor, y fomentándose mutuamente la devoción de ambas madres, excitada por uno y otro infante, se haga más admirable un milagro con otro milagro.

Pero mira cristiano, estas cosas tan magníficas que escuchas anunciadas por el ángel, no las esperes cumplidas por él. Y si preguntas por quién, oye al mismo tiempo que te dice: "para Dios nada es imposible". Como si dijera: Esto que tan firmemente prometo, lo presumo en el poder de quien me envió, no en el mío, "porque para Dios nada es imposible." ¿Qué será imposible para aquel Señor que hizo todas las cosas con el poder de su palabra? Y fíjate que llaman la atención las palabras, el no decir expresamente "porque no será imposible para Dios" todo hecho sino "toda palabra" ["quia non est impossibile apud Deum omne verbum" = "para Dios nada es imposible"]. Tal vez se dijo "toda palabra" porque así como pueden hablar los hombres tan fácilmente lo que quieren, aún aquello que de ningún modo pueden hacer, así también y aún sin comparación con mayor facilidad puede Dios cumplir con la obra todo lo que ellos pueden explicar con las palabras. Lo diré más claramente: si fuera tan fácil a los hombres hacer como decir lo que quieren, tampoco para ellos sería imposible toda palabra. Más porque como dice el proverbio, del dicho al hecho hay un gran trecho, no respecto de Dios sino respecto de los hombres, para solo Dios, en quien es lo mismo hacer que hablar y lo mismo hablar que querer, no será imposible toda palabra.
Pudieron prever y predecir los Profetas que la Virgen o la estéril habían de concebir y alumbrar, ¿pero pudieron hacer por ventura que concibiese y alumbrase? Mas Dios les dio a ellos el poder de predecirlo, con la facilidad con que entonces pudo predecirlo por medio de ellos, pudo ahora, cuando quiso, cumplir por sí mismo lo que había prometido. Porque en Dios ni la palabra se diferencia de la intención porque es Verdad, ni el hecho de la palabra, porque es Poder, ni el modo del hecho, porque es Sabiduría, y por eso no será imposible para Dios toda palabra.
Oísteis, oh Virgen, el hecho, oísteis también el modo. Lo uno y lo otro es cosa maravillosa, lo uno y lo otro es cosa agradable. Gozáos, pues, hija de Sión, alegraos, hija de Jerusalén. Ya que ha dado el Señor a vuestros oídos gozo y alegría, oigamos de vuestra boca la respuesta que deseamos, para que con ella entre la alegría y gozo en nuestros huesos afligidos y humillados. Oísteis, vuelvo a decir, el hecho y lo creísteis: creed lo que oísteis también acerca del modo. Oísteis que concebiréis y daréis a luz un hijo; oísteis que no será por obra de varón sino por obra del Espíritu Santo. Mirad que el ángel aguarda vuestra respuesta, porque ya es tiempo que se vuelva al Señor que lo envió.
Esperamos también nosotros, Señora, esta palabra de misericordia, a los cuales tiene condenado a muerte la divina sentencia, de la que seremos librados por vuestra palabra. Ved que se pone en vuestras manos el precio de nuestra salud, al punto seremos librados si consentís. Por la palabra eterna de Dios fuimos todos creados y con todo eso morimos, pero por vuestra breve respuesta seremos ahora restablecidos para no volver a morir. Os suplica esto, oh piadosa Virgen, el triste Adán desterrado del paraíso con toda su miserable posteridad. Abraham y David con todos los otros Santos Padres, los cuales están detenidos en la región de la sombra de la muerte. Esto mismo os pide el mundo todo postrado a vuestros pies.
*San Bernardo de Claraval

24 de marzo de 2010

MIÉRCOLES DE PASIÓN


El introito, tomado del salmo 17, es un himno de acción de gracias por el amparo prestado al justo: "Él me ha libertado de gentes turbulentas, me ha ensalzado sobre los que me acometían y me defiende del furor de mis enemigos" ¿De qué modo correspondió el Padre a tan firme esperanza de su Hijo moribundo? Librándole de los lazos de la muerte, constituyéndole juez, cuya sentencia es inapelable, sobre toda la humanidad, incluso sobre aquellos que poco antes sentados en el lithostrotos o emiciclo del Sanedrín habían clamado: reus est mortis, por último, correspondió sacándole del Sheol para constituirle primogénito de todos los muertos que resucitarán a la vida, constituyéndole principio y manantial de vida perdurable.
Como en adelante ya va declinando hacia su término, rogamos al Señor por que las almas fieles se vean cada vez más iluminadas, toda vez que se ha santificado ya la abstinencia material del alimento, en virtud de la mortificación de todos los otros apetitos desordenados; y pues Él es quien ha puesto en nuestros labios estos deseos, se digne acogerlos benignamente y coronarlos llevándolos a efecto.
* Beato Cardenal Schuster

23 de marzo de 2010

ENCUENTRO SACERDOTAL SUMMORUM PONTIFICUM EN TOLEDO


En la semana de la octava de Pascua, del 6 al 9 de abril, tendrá lugar en Toledo un encuentro para sacerdotes diocesanos y religiosos en el marco del año sacerdotal.
Todos los días habrá celebraciones según la forma extraordinaria en la Iglesia del Salvador de Toledo.
Más información: 619 011 226

MARÍA, MADRE SIEMPRE UNIDA AL REDENTOR

Fotografía del cuadro que ilustra el cartel del L Aniversario de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, obra de Miguel Morillo Gotor. El cuadro muestra en primer plano el rostro de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, que contempla a su Bendito Hijo del Gran Poder en la madrugá de su pueblo de Tocina

“ ... Si María fue asociada por voluntad de Dios a Cristo Jesús, principio de la salud, en la obra de la salvación espiritual, y lo fue de modo semejante a aquel que Eva fue asociada a Adán, principio de la muerte, así se puede afirmar que nuestra Redención se efectuó según cierta recapitulación, por la cual el género humano, sujeto a la muerte por causa de una virgen, se salva también por medio de una Virgen".
(Pío XII, Enc. Ad coeli reginam).

MARTES DE PASIÓN

Martes después de la Dominica de Pasión
Estación en San Ciriaco en las termas de Diocleciano

El introito procede del salmo 26: "Aguarda al Señor y obra con valor; para que tu corazón sea confortado: espera en Dios". No son, ciertamente, iguales todos los tiempos, pero Dios coordina circunstancias muy diversas, y hasta opuestas, haciéndolas servir para la consecución de sus fines: la magnificencia de la divina providencia resplandece principalmente en el partido que sabe sacar para realizar sus planes, valiéndose precisamente de acontecimientos que de suyo parecían obstáculos insuperables. "Hay tiempo para edificar, dice el Espíritu Santo en el Libro de Cohelet, y tiempo para destruir: tiempo para amar y tiempo para odiar, tiempo para llorar y tiempo para reir". Cada cosa tiene su tiempo, por eso conviene estar sobre aviso, para que cuando lleguen los momentos aciagos de la vida permanezcamos firmes esperando siempre en Dios, en quien reside el poder, según frase del Profeta, para llevar hasta las puertas del sheol y para luego sacar de aquel lugar.
El episodio de Daniel en medio de los leones (Dan. XIV, 27-42) se reprodujo mucho en las paredes de las Catacumbas, y por lo tanto debía ser muy familiar a los cristianos de los primeros siglos. Una de esas magníficas reproducciones, perteneciente a la primera mitad del siglo II, se halla en Priscila dentro de la capilla llamada griega. La elección de tal lectura para este día tal vez la hayan sugerido las legendarias tradiciones sobre San Ciriaco, según las cuales habría ejercido primeramente su apostolado, como David, en la corte persa Sapor, después de lo cual le habría inflingido la pena de muerte por la Fe Diocleciano, a quien un pintor del siglo IV comparó con Nabucodonosor, según aparece en la cripta del mártir Crescención, en el mismo cementerio de Priscila.
Daniel en el foso de los leones es figura de la primitiva Iglesia perseguida por la sociedad en pleno de aquellos tiempos, cuya ley tenía por misión el dar cumplimiento a este sanguinario decreto: non licet esse vos. Pero la Iglesia lo mismo que Daniel, alzó los brazos a Dios, y aun más el corazón, por eso no le faltó el divino auxilio, como nunca falta a los que en Dios confían.
Es preciso no obstante imitar la tranquilidad de Daniel en bajar al foso de los leones, siempre que sea del agrado del Señor, y como él esperar confiado a que llegue la hora de la misericordia divina, puesto que no son la stribulaciones las que dañan el alma, sino la inquietud.
* Beato Cardenal Schuster

21 de marzo de 2010

LUNES DESPUÉS DE LA DOMINICA DE PASIÓN

El introito, del salmo 55, representa al Justo quejándose de la opresión que padece por parte del impío, o por mejor decir de los impíos, ya que fueron todos los pecados de la humanidad los que cayeron sobre Él haciéndole reo de la pena suprema.
Dos gracias intentamos alcanzar de Dios por la súplica de la colecta: la de la santificación de nuestro ayuno cuadragesimal, que consiste en que el alma se halle en dispisiciones de aborrecer el vicio, minetras el cuerpo se abstiene de los alimentos, y la de una penitencia acompañada de tal contrición de corazón que por ella merezcamos el perdón de nuestros yerros pasados.
Hoy tenemos como lectura la historia de Jonás (III, 1-10), muy familiar a los cristianos de la antigüedad, como se colige de las innumerable veces que encontramos reproducido su ciclo en los sarcófagos de mármol y en las paredes de los cementerios. Los Ninivitas invitan al pueblo cristiano a seguir su ejemplo de penitencia y ayuno, cuyo resultado fue el de alejar de su ciudad el exterminio con que estaba amenazada. Se sabe que algunos pueblos orientales, como los Armenos, los Abisinios, etc., practican antes de cuaresma un ayuno especial al que llaman ayuno de Nínive, contra el cual han dado mucho los Griegos, pero otras liturgias, entre las cuales la latina, se han complacido en reconocer en él una de las anticipaciones típicas de la abstinencia cristiana.
Es digno de notarse el carácter social que toma la penitencia de Nínive, en donde la promueve Jonás con el asentimiento del rey y de los magnates. No basta que la religión y las prácticas del culto sean ejercitadas individualmente, mas es preciso que en ellas tome parte la sociedad en cuanto tal, ya que la sociedad, la familia, los municipios, las naciones, etc., forman una entidad real, y por lo mismo están obligados a tributar a Dios el culto que le es debido.
Demás de esto, habiendo Dios constituido al hombre miembros de una sociedad, lo mismo en el estado natural que en el sobrenatural. sólo mediante esta doble sociedad podrá llegar el individuo a conseguir la perfección a que está destinado. En consecuencia, se hace indispensable, principalmente tratándose del alma, unirse íntimamente y dar la mayor importancia posible a los actos todos que expresan el culto sobrenatural y perfecto que la Iglesia tributa a Dios. Es preciso santificarse, orar, meditar, ayunar, sentir siempre con la Iglesia, que es el cuerpo del cual fluye a los mimebros la vida, la salud, y la alegría que de ahí dimana.
* Beato Cardenal Schuster

20 de marzo de 2010

MARÍA REDIMIÓ AL GÉNERO HUMANO JUNTAMENTE CON CRISTO


"De tal modo, juntamente con su Hijo paciente y
muriente, padeció y casi murió; de tal modo, por la
salvación de los hombres, abdicó de los derechos
maternos sobre su Hijo, y se vinculó, en cuanto de Ella
dependía, para aplacar la justicia de Dios, que puede con
razón decirse que Ella redimió al género humano
juntamente con Cristo"
(Benedicto XV, Carta Apostólica Inter soladicia)

COMIENZA EL TIEMPO DE PASIÓN

Dominica de Pasión o "in Mediana"
Estación en San Pedro

La estación Vaticana de este día es como el último recuerdo de la Pannuchis nocturna que se celebraba est anoche en tiempos del Papa Gelasio al lado de la tumba del Príncipe de los Apóstoles, antes de proceder a las sagradas Ordenaciones de los presbíteros y de los diáconos romanos.
Hoy comienza además la quincena de preparación próxima para la solemnidad pascual que en el siglo tercero llevaba consigo doce días de ayuno antes de la aurora de la Pascua. Aun actualmente nos es dado el poder distinguir en la liturgia, y principalmente en el Breviario, un ciclo especial que compone este sagrado tiempo de Pasión. La Iglesia, que durante la cuaresma (de origen algo más reciente), se había preocupado de la instrucción de los catecúmenos y de disponer a los penitentes para la solemne reconciliación que tenía lugar el jueves santo, ahora en la quincena de Pasión deja todo eso a un lado y como en segunda fila. Una sola es la idea que campea en el Misal y el Breviario durante estas dos semanas: el sentimiento del Justo ante la inicua persecución que ve tramarse contra él; no obstante de reconocer que es inocente, el odio de sus adversarios llega hasta hacerle imposible el auxilio de cualquier defensor, y él en cambio se retorna sin cesar hacia el Padre celestial, le pone por testigo de su inocencia y le conjura que no le abandone en el día de la prueba.
El ciclo de Pasión principia celebrándose la misa en el Vaticano, o sea en l amisma colina en donde tiempos atrás había Nerón alzado la cruz del primer Vicario de Cristo, y sobre la cual construyó Sinmaco un oratorio en honor de la Santa Cruz, al que llamó Sancta Hierusalem, como al Sesoriano. De aquél mismo oratorio pasaron a la liturgia estos versos:
Salva nos, Christe Salvator, per virtutem Crucis,
Qui salvasti Petrum in mari, miserere nobis.
En la misa de esta dominica, que es una de las más ricas en sentimientos y de las más bonitas del Antifonario Romano, domina en absoluto el recuerdo del sacrificio del Gólgota. Los antiguos Ordines Romanos prescriben la omisión de la doxología final, así en la salmodia antifónica como en la responsorial durante toda esta quincena en la que de un modo tan dramático la liturgia representa aquel odio creciente del Sanedrín a Jesucristo, pero este uso no es muy antiguo ni tiene especial significado, puesto que las oraciones que actualmente reza el sacerdote al pie del altar antes del introito comenzaron a introducirse hacia el siglo VIII en los países francos. La razón de omitir hoy este salmo, el 42, antes de la confesión, está en que se canta ya en el introito.
En el introito, tomado del susodicho salmo 42, Jesucristo recurre al juicio del Padre para que en el día de su resurrección pida cuenta de la sentencia de muerte que están maquinando contra él sus enemigos, gente prevaricadora y fraudulenta. En ese día se revelará aquella luz y aquella verdad de la cual hoy se ocupa el salmista.
La colecta suplica a Dios se digne mirar por la Iglesia, que es su familia, para que su divina providencia conserve en vigor a los cuerpos, y al propio tiempo la gracia guarde a los corazones. Verdaderamente es espléndida esta síntesis que con tal exactitud tiene en cuenta así el elemento animal como el espiritual de los cuales se compone el hombre. La santidad es algo que reside en el alma, mas esta no podrá ir adornada con tan brillantes atavíos si el cuerpo con todos los sentidos no se acomoda en las obras a los dictámenes del sagrado Evangelio.
Basándose el Apóstol en el carácter definitivo y perfecto del Sacrificio del Calvario, trata de demostrar, en la Epístola a los Hebreos de donde está tomada la lectura de hoy (IX, 11-15), lo mucho que supera el Nuevo Testamento al Antiguo. En la antigua ley era preciso repetir incesantemente unas mismas ofrendas por las transgresiones del pueblo, y así solía el Sumo Pontífice penetrar cada año en el Santo de los Santos para ofrecer la sangre de las víctimas irracionales, mientras que Jesús, rociándose en su propia sangre, expía de una vez para siempre el pecado de toda la descendencia de Adán y penetra definitvamente en el santuario celeste, seguido del inmenso cortejo de la humanidad redimida.
* Beato Cardenal Schuster

19 de marzo de 2010

MARÍA ELVIRA DE LA SANTA CRUZ: UNA VIDA DE AMOR ESPONSAL AL CRUCIFICADO...

* "Que el camino de nuestra entrega sea camino de cruz, de alegría y amor.
De cruz, porque en ella quiso Cristo morir para redimirnos de la cautividad del pecado y del enemigo malo.
De cruz, porque teniendo a Cristo como Cirineo, ¿qué más podemos pedir?
De cruz, porque ha dejado de ser un patíbulo y es el trono desde el que reina Cristo y a su lado su Madre y Madre nuestra.
De alegría, porque Él es la alegría del mundo y si le llevamos con nosotros en esa cruz, esa alegría reinará en nuestra alma y se verá reflejada en todo nuestro ser, en todas nuestras acciones, y aún más en todas nuestras contrariedades con el gozo de sabernos unidos a Cristo.
De amor, porque Dios es amor. Quiso entregarnos ese amor de la forma más hermosa y más tierna que nadie podía haber imaginado jamás. En un pesebre en Belén, nacía un niño que iba a entregarnos todo el amor que Dios nos tiene y que quiere que lo compartamos con los demás. "Como el Padre me amó, yo os he amado. Permaneced en mi amor"
* "Me ha tocado exponer qué ha significado para mí el unirme a la cruz de Cristo. Esta es mi pequeña y pobre reflexión:
- El mayor de los regalos que me ha hecho el Señor. Es una gran muestra de amor y de intimidad que el Señor me ha dado.
- Caer en la cuenta de que Dios me quiere, pero de un modo muy especial. Me quiere abrazada a su cruz".
* "¿A dónde iré lejos de Ti? ¿A dónde escaparé de tu mirada?
Esa mirada dulce con la que un día me crucé en mi camino. Esa mirada que tan sólo era para mí y me dijo: "Ven y sígueme".
Y yo dejándolo todo te seguí a donde quiera que Tú vayas..."
* "Llévame al silencio interior, a la contemplación, a un lugar apartado en el que sólos Tú y yo podamos vernos y así de veras aprenderé, a pesar de la soledad y del sufrimiento, a amarte de verdad y a seguirte, abrazada a la cruz, a donde quiera que Tú vayas".
* "¡Cuánto me gustaría, Señor, ser esa lámpara que al lado de tu sagrario arde siempre y nos avisa que ahí estás Tú esperándonos, amándonos siempre, día y noche!"
* "El Señor ha escondido en mi vida la lámpara de mi vocación, de mi consagración total a Él.
Es la lámpara de su amor por mí. Ha hecho que en mi interior arda siempre el fuego de su divino amor. Y hoy en día, sigue encendiendo en mí su amor para con los demás".
*Tomado de los escritos personales de la Madre María Elvira

"NADIE TIENE AMOR MAYOR QUE ESTE DE DAR UNO LA VIDA"

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IN MEMORIAM
Madre María Elvira de la Santa Cruz
Misionera de la Fraternidad
29-X-65 - 19-III-06

Se cumple hoy el cuarto aniversario de la muerte de nuestra Hermana María Elvira de la Santa Cruz, Misionera de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina.

Falleció a la edad de cuarenta años, después de una fulminante enfermedad que consumió su vida en tan sólo seis semanas.
Las palabras de Jesús, "Nadie tiene amor mayor que este de dar uno la vida por sus amigos" (Jn. 15, 13), son sin duda alguna el mejor resumen de la vida de nuestra Hermana, y de alguna manera son también la luz que ilumina su entrega última y su muerte. Una muerte plenamente aceptada como broche y culminación del ofrecimiento de la propia vida por la santidad de los sacerdotes.
El Señor aceptó la ofrenda de su vida que ella misma depositó años antes con entera libertad y con filial abandono en las manos maternales de Nuestra Reina y Madre Inmaculada.
Sus Hermanos y Hermanas de la Fraternidad estamos plenamente persuadidos de que su muerte acaecida en la tarde del 19 de marzo, Fiesta de Nuestro Padre San José, Patrono de la Fraternidad, y Día del Seminario, es una señal de que su ofrenda generosa fue del agrado del cielo.
En este día en que conmemoramos su aniversario rogamos a todos una oración por su eterno descanso y su recuerdo ante el Altar de Dios.