7 de diciembre de 2010

MADRE MARÍA ELVIRA Y LA INMACULADA

"En las manos de la Virgen Santísima hemos depositado toda nuestra vida con todos nuestros bienes y todas nuestras acciones... Ella nos conducirá a puerto seguro. Confiemos en tan buena Madre, refugiémonos en su Inmaculado Corazón y nada ni nadie podrá arrebatarnos su amor"

"Yo, en la tierra, seguiré adornando tu altar y el de tu Madre, mi Madre, de rosas que me recuerdan que me estáis esperando en el jardín que Dios me tiene preparado en el cielo. Perdón, Señor, por tanto atrevimiento".

"La fe católica reconoce en María un signo privilegiado del amor de Dios; para comprender el misterio que la envuelve hemos de hacernos como niños".