7 de noviembre de 2010

ANTONIO GAUDÍ: EL ARQUITECTO DE DIOS

*Tumba de Antonio Gaudí en la Capilla del Carmen, Cripta de la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.

Gaudi fue un hombre de Dios con quien mantuvo una hermosa sintonía reflejada en su intensa vida espiritual. Oía la Santa Misa y comulgaba diariamente, y todos los días visitaba a Jesucristo sacramentado, y jamás faltaba en las grandes manifestaciones religiosas de la ciudad, o del templo. Las demás horas del día las pasaba en el trabajo y en la oración. Su esperanza en Dios le daba una completa paz y serenidad de espíritu en los momentos de adversidad. "Dios lo quiere así - decía - ; su Divina Providencia sabe lo que hace".
Era devotísimo de la Sagrada Familia, y especialmente de San José. Si alguien le preguntaba cómo sería posible concluir el todavía hoy inacabado templo de la Sagrada Familia, el gran sueño de siempre en su vida ("Tengo sesenta y cuatro años - dijo un día - , y la mitad de ellos los he empleado en este templo, y ahora soy ya su portero…"), en seguida les contestaba: "No se apure: San José es un santo que tiene muchos recursos." Veneraba al Romano Pontífice. No tenía dinero. Una vez pudo ir a Roma, pero prefirió donar lo que el viaje le hubiera costado - y Dios sabe la ilusión con que habría visitado la tumba de Pedro - para que le fuese donado al Santo Padre.
De fe firme y confiada acabó por imponerse a su difícil temperamento y también a todas las ideas demoledoras de su época de juventud; profundización constante, a través de la Liturgia, en el conocimiento de la historia de la Salvación; ejemplar seguimiento del Evangelio; esperanza incesante; amor a Dios y amor sacrificado y generoso a su prójimo; piedad y deseo permanente de perfección en las virtudes cristianas: éstas fueron las páginas magistrales del libro de la vida de este arquitecto genial cuya vida, sin embargo, humanamente, a primera vista, pudo parecer a muchos un fracaso. Lo fue, pues muchas de las obras que proyectó ni llegaron siquiera a iniciarse - por ejemplo, la restauración del monasterio de Poblet -, y algunas quedaron inacabadas; pero no ocurrió así, desde luego, con la propia obra de su interior construcción espiritual.
El llamado a la Casa del Padre el día de su muerte lo había pasado como todos, en su templo: vivía en el taller de la obra, a la que dedicó cuarenta y tres años de su vida; a pie de obra, dirigiendo personalmente hasta el mas mínimo detalle. Salió, como de costumbre, a las cinco de la tarde, hacia el Oratorio de San Felipe Neri. Al cruzar la Gran Vía barcelonesa, a la altura de Bailén, le atropelló el tranvía. Iba calzado con zapatillas de felpa, y con los tobillos envueltos en vendas de lana. Se alimentaba frugalísimamente, pan y fruta las más de las veces.
Su lectura habitual era la Biblia y El año litúrgico, del benedictino Dom Gueranguer. Había estudiado un curso de gregoriano, porque se decía convencido de que el ritmo y la espiritualidad del canto gregoriano le servían de orientación plástica para sus obras. "No vengo aquí a estudiar gregoriano, decía, sino arquitectura."Días antes en que fue atropellado le dice a un sacerdote íntimamente amigo suyo: "Yo soy batallador por temperamento; he luchado siempre, y siempre me he salido con la mía, menos en una cosa: en la lucha contra mi genio. Con éste no logro acabar" (...) En Cataluña surgió la idea de fundar la Asociación para promover la beatificación de Antonio Gaudí, el pueblo cristiano se sumó a la iniciativa de manera realmente entusiasta.
El proceso de beatificación de Antonio Gaudí está en marcha...

Desde abril de 2000 a mayo de 2003 el tribunal diocesano examina las pruebas y escucha los testimonios sobre la posible santidad de Gaudí de personas que conocieron a Gaudí o que oyeron hablar de él a testimonios directos, y a expertos y estudiosos de su vida y obra. El 25 de marzo de 2003 la Junta de la Asociación pro Beatificación de Antoni Gaudí nombra postuladora de la causa ante la Congregación para las Causas de los Santos a la Dra. Silvia Correale, doctora en Derecho Canónico.
El 13 de mayo de 2003 se clausura solemnemente el proceso diocesano de la causa de beatificación de Antoni Gaudí en el Palacio Episcopal de Barcelona, en un acto presidido por el cardenal Ricard M. Carles, y el 28 de mayo la Asociación pro Beatificación entrega las actas del proceso elaborado en Barcelona (1.024 páginas) a la Congregación para las Causas de los Santos, organismo de la Santa Sede encargado de estos asuntos. El 9 de julio se abre oficialmente en el Vaticano el proceso de beatificación de Antoni Gaudí, con la presencia del subsecretario de la Comisión de Estudios, Mons. Michele Di Ruberto, el cardenal arzobispo de Barcelona, Dr. Ricard M. Carles, el presidente de la Asociación pro Beatificación, el arquitecto D. José Manuel Almuzara, y otros miembros de la mencionada Asociación.
El 20 de febrero de 2004 se aprueba el decreto de validez, otorgado por la Congregación para las Causas de los Santos. El 23 de abril de 2004 es nombrado relator de la causa de beatificación de Antoni Gaudí Mons. José Luis Gutiérrez, en el día de la festividad de Sant Jordi, bajo cuya guía se elaborará la positio. Finalmente, en julio de 2006 se inicia la elaboración del sumario.

*Fuente: http://www.papabarcelona2010/