6 de junio de 2010

VIDA DE UNIÓN CON EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



El alma que sabe hacer de su vida una continua unión con la mía, me glorifica mucho y trabaja útilmente en bien de las almas. Está, por ejemplo, ejecutando una acción que en sí misma no vale mucho, pero la empapa en mi Sangre o la une a aquella acción hecha por Mí durante mi vida mortal; el fruto que logra para las almas es tan grande, o mayor quizá, que si hubiera predicado al universo entero; y esto, sea que estudie o que hable, que escriba, ore, barra, cosa o descanse; con tal que la acción reúna dos condiciones: primero, que esté ordenada por la obediencia o por el deber, no por el capricho; segundo, que se haga en íntima unión conmigo, cubriéndola con mi Sangre y con pureza de intención.

¡Cuánto deseo que las almas comprendan esto: Que no es la acción la que tiene en sí valor, sino la intención y el grado de unión con que se hace! Barriendo y trabajando en el taller de Nazaret, di tanta gloria a mi eterno Padre, como cuando prediqué durante mi vida pública.

* Revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a Sor Josefa Menéndez