derrama copiosamente tus bendiciones sobre la Santa Iglesia,
sobre el Soberano Pontífice y sobre todo el Clero;
da la perseverancia a los justos,
convierte a los pecadores,
ilumina a los infieles y bendice a nuestros parientes, amigos y bienhechores,
asiste a las almas del Purgatorio
y extiende sobre todos los corazones el imperio de tu amor.
Amén.
