22 de mayo de 2010

VENI SANCTE SPIRITUS, VENI PER MARIAM

– Eterno Padre, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Virgen María, envía a mi corazón el Espíritu Santo.
Ven, Espíritu Santo, a mi corazón y santifícalo.
Ven, Padre de los pobres, y alíviame.
Ven, Autor de todo bien, y consuélame.
Ven, Luz de las mentes, e ilumíname.
Ven, Consolador de las almas y confórtame.
Ven, eterno Amor, e inflama mi corazón.
Ven, dulce Huésped de los corazones, y no te apartes de mí. Ven, verdadero Refrigerio de mi vida, y renuévame.
(Tres veces “Gloria al Padre ...”)

– Eterno Padre, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Virgen María, envía a mi corazón el Espíritu Santo.
Espíritu Santo, Dios de infinita caridad, dame tu santo amor.
Espíritu Santo, Dios de las virtudes, conviérteme.
Espíritu Santo, Fuente de luces celestes, disipa mi ignorancia.
Espíritu Santo, Dios de infinita pureza, santifica mi alma.
Espíritu Santo, Dios de toda felicidad, comunícate a mi corazón.
Espíritu Santo, que habitas en mi alma, transfórmala y hazla toda tuya.
Espíritu Santo, Amor sustancial del Padre y del Hijo, permanece siempre en mi corazón.
(Tres veces “Gloria al Padre”).

– Eterno Padre, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Virgen María, envía a mi corazón el Espíritu Santo.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de la Sabiduría.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de Entendimiento.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de Consejo.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de Fortaleza.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de Ciencia.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don de Piedad.
Ven, Espíritu Santo, y dame el don del Santo Temor de Dios.
(Tres veces “Gloria al Padre”).

– Eterno Padre, en nombre de Jesucristo y por la intercesión de la Virgen María, envía a mi corazón el Espíritu Santo.
Ven, Espíritu, y concédeme los frutos de caridad, gozo y paz.
Ven, Espíritu, y concédeme los frutos de paciencia, magnanimidad y bondad.
Ven, Espíritu, y concédeme los frutos de benignidad, mansedumbre y fe.
Ven, Espíritu, y concédeme los frutos de modestia, continencia y castidad.
(Tres veces “Gloria al Padre”)