31 de mayo de 2010

SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, REINA

Te rogamos, Señor, nos concedas, que al celebrar la solemnidad de la gloriosa Virgen María nuestra Reina y Madre Dulcísima, protegidos por su auxilio, merezcamos conseguir la paz en esta vida y la gloria en la vida venidera. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén