* Durante la alocución del Ángelus de ayer domingo:
En esta Jornada de especial oración por las vocaciones, exhorto en particular a los ministros ordenados, para que, estimulados por el Año Sacerdotal, se sientan comprometidos “con un más intenso e incisivo testimonio evangélico en el mundo de hoy”.
Recuerden que el sacerdote “continúa la obra de la Redención en la tierra”; sepan “acudir con gusto al sagrario”; se entreguen “totalmente a su propia vocación y misión con una ascesis severa”, se hagan disponibles a la escucha y al perdón; formen cristianamente al pueblo confiado a a ellos; cultiven con cuidado la “fraternidad sacerdotal”.
Tomen ejemplo de sabios y diligentes Pastores, como hizo san Gregorio de Nazianzo, quien escribía de esta manera al amigo fraterno y Obispo san Basilio: “Enseña tu amor por las ovejas, tu solicitud y tu capacidad de comprensión, tu vigilancia... la severidad en la dulzura, la serenidad y la mansedumbre en la actividad... las luchas en defensa de la grey, las victorias... conseguidas en Cristo”.
