Hace unos días el obispo de Basilea, Monseñor Kurt Koch, fue recibido en audiencia por Su Santidad el Papa Benedicto XVI. Algunos vaticanistas lo están considerando como posible sucesor del cardenal Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los cristianos y Presidente de la Comisión para las Relaciones Religiosas con los hebreos.Ofrecemos algunos puntos de reflexión que Monseñor Kurt Koch ha presentado a sus sacerdotes en una reciente carta, y en la que pide a los que se autoerigen en "defensores del Concilio" -y verdaderos intérpretes del mismo- un poco más de honestidad.
Así dice el obispo de Basilea:
- El Concilio no ha abolido el latín en la liturgia. Al contrario, enfatiza que en el rito romano, salvo casos excepcionales, el uso de la lengua latina debe ser mantenido. ¿Quiénes entre los vociferantes defensores del concilio, “aceptan esto sin restricciones?
- El Concilio ha declarado que la Iglesia considera el canto gregoriano como “la música propia del rito romano” y que por ello debe tener “el puesto principal”. ¿En cuántas parroquias se aplica esto “sin restricciones”?
- El Concilio describe la naturaleza fundamental de la liturgia como celebración del misterio pascual y el Sacrificio eucarístico como “la culminación de la obra de nuestra salvación” ¿ cómo puede compaginarse todo esto con mi propia experiencia, tenida en muy diferentes parroquias, de que la comprensión sacrificial de la Misa ha sido completamente eliminada del lenguaje litúrgico y la Misa es ahora comprendida tan solo como una cena o “la fracción del pan”? ¿De qué modo se puede justificar este cambio profundo invocando el Concilio?
* Tomado de Messainlatino