Procesión de antorchas en la Plaza de San Pedro del Vaticano con motivo de la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes
Fuegos artificiales en la clausura de la Jornada Mundial del Enfermo"Queridos amigos, como he escrito en la Encíclica Spe salvi, "la medida de la humanidad se determina esencialmente en la relación con el sufrimiento y con el sufriente. Esto vale tanto para el individuo como para la sociedad” (n. 30). Instituyendo un Dicasterio dedicado a la pastoral sanitaria, la Santa Sede ha querido ofrecer su propia contribución también para promover un mundo capaz de acoger y de cuidar a los enfermos como personas. Ha querido, de hecho, ayudarles a vivir la experiencia de la enfermedad de modo humano, sin renegar de ella, sino ofreciéndole un sentido. Quisiera concluir estas reflexiones con un pensamiento del Venerable Papa Juan Pablo II, que él testimonió con su propia vida. En la carta apostólica Salvifici doloris escribió: "Cristo al mismo tiempo ha enseñado al hombre a hacer el bien con el sufrimiento y a hacer el bien a quien sufre. En este doble aspecto él reveló profundamente el sentido del sufrimiento”. Que la Virgen María nos ayude a vivir plenamente esta misión. ¡Amen!"
* Benedicto XVI
