31 de octubre de 2009

Calendario litúrgico del uso extraordinario del Rito Romano


NOVIEMBRE


DOMINGO 1. Fiesta de Todos los Santos. (I clase, blanco). Fiesta de precepto. Gloria y Credo. Prefacio común. Vísperas del oficio del día, conmemoración del domingo.
LUNES 2. Conmemoración de todos los fieles difuntos (I clase, negro). Prefacio de difuntos.
Cada sacerdote puede celebrar tres misas; pero solo puede recibir un estipendio. Oficio de difuntos.
En la misa de difuntos:
1) se omite el salmo Judica me Deus,
2) Se omite el Gloria Patri del Introito,
3)Se omite la bendición antes del Evangelio,
4) Al Agnus Dei se contesta: dona eis réquiem,
5) en vez de Ite missa est se dice Requiescant in pace y se omite la bendición,
6) si hay responso solemne a continuación, se omite el último evangelio;
7) la secuencia ha de decirse en la misa principal, a falta de esta, en la primera misa.
8) si un sacerdote celebra las 3 misas, ha de utilizar para cada una de ella los formularios previstos en el misal.
9) En el altar no debe haber flores y el órgano solo se permite para sotener el canto.
Pueden lucrar INDULGANCIA PLENARIA, aplicable sólo a los difuntos, todos aquellos que con las condiciones acostumbradas (confesión, comunión, oración por el Papa) recen por los difuntos y visiten una iglesia o el cementerio.
Para más detalle ver las rúbricas del misal 390-404.
MARTES 3. Feria (IV clase. verde) Misa del domingo XXII despues de Pentecostés, sin Gloria ni Credo. Prefacio común. Se puede decir misa de difuntos como también cualquier otra votiva. En algunos lugares, San Martín de Porres.
MIERCOLES 4. San Carlos Borromeo, obispo y confesor. (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la Conmemoración de San Vital y San Agrícola.
JUEVES 5. Feria (IV clase, verde) Misa del domingo XXII después de Pentecostés. Sin Gloria ni Credo. Prefacio de común. Se pueden decir misas de réquiem. En algunas diócesis se celebra la Fiesta de las Reliquias de los Santos. Se puede celebrar hoy misa votiva (III clase) de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, donde se realice algún acto por la santificación del Clero. Gloria sin Credo.
VIERNES 6. Feria (IV clase, verde). Misa del domingo XXV después de Pentecostés. Sin Gloria ni Credo. Prefacio común. Se pueden decir misas de réquiem. Primer Viernes de mes. Se puede celebrar hoy misa votiva (III clase) del Sagrado Corazón de Jesús, donde se realice algún acto en su honor. Gloria sin Credo.
En España, Santos Mártires del siglo XX (III clase, rojo) Gloria y Prefacio común. Misa del común de varios mártires.
SABADO 7. Santa María en Sábado (IV clase, blanco) Gloria, Prefacio de la Virgen.
DOMINGO 8. XXIII DOMINGO DESPUES DE PENTECOTÉS (II clase, verde) Gloria, Credo y Prefacio de la Santísima Trinidad.
LUNES 9.Dedicación de la Archibásilica del Salvador. (II clase, blanco) Gloria, Credo y Prefacio común . Conmemoración de San Teodoro, mártir.
MARTES 10. San Andrés Avelino, confesor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la Conmemoración de los santos Trifón, Respicio y Ninfa, mártires. En algunas diócesis, Nuestra Señora de la Almudena.
MIÉRCOLES 11. San Martín, obispo y confesor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la Conmemoración de San Menas.
JUEVES 12. San Martín I, papa y mártir (III clase, rojo) Gloria y Prefacio común.
VIERNES 13. San Diego, confesor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común
SABADO 14. San Josefat, obispo y mártir (III clase,rojo) Gloria y Prefacio común
DOMINGO 15. XXIV domingo después de Pentecostés. (II clase, verde) Gloria y Credo. Prefacio de la Trinidad. Este domino es el VI domingo después de la Epifanía transferido.
DIA DE LA IGLESIA DIOCESANA
LUNES 16. Santa Gertrudis, virgen (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común.
MARTES 17. San Gregorio Taumaturgo, obispo y confesor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común
MIERCOLES 18. Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común.
JUEVES 19. Santa Isabel de Hungría, duquesa y viuda. (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la conmemoración de San Ponciano
VIERNES 20. San Félix de Valois, confesor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común.
SABADO 21. Presentación de la Santísima Virgen (III clase, blanco) Gloria y Prefacio de la Virgen donde se dice “et in Prœsentatióne”
DOMINGO 22. XXV domingo después de Pentecostés. (II clase, verde) Gloria y Credo. Prefacio de la Trinidad. El formulario de la misa es el del último domingo después de Pentecostés.
LUNES 23. San Clemente, papa y mártir (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común.
MARTES 24. San Juan de la Cruz, confesor y doctor (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la Conmemoración de San Crisógono, mártir.
MIERCOLES 25. Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir (III clase, rojo) Gloria y Prefacio común.
JUEVES 26. San Silvestre, abad. (III clase, blanco) Gloria y Prefacio común. 2ª oración de la Conmemoración de San Pedro de Alejandría, mártir.
VIERNES 27. Feria (IV clase, verde) Misa del XXV domingo después de Pentecostés. Prefacio común. Sin Gloria ni Credo. En algunas diócesis y congregaciones, fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Se puede decir misa de difuntos.
SÁBADO 28. Santa María en Sábado. (IV clase, blanco) Gloria y Prefacio de la Virgen "Et in conmemoratione".
TERMINA EL AÑO LITÚRGICO
NUEVO AÑO LITÚRGICO 2009-2010
ADVIENTO
  • Los domingos son de I clase. No se dice Gloria. No se admite Comemoración ni Solemnidad, ni Fiesta. Las Fiestas (I clase) que ocurriesen en domingo son trasladadas al lunes con la conmemoración de la feria.
  • Las ferias del adviento son de III clase y a partir de 17 de diciembre son de II clase. La misa ferial es del domingo sin aleluya. Las ferias de adviento no admiten misas votivas de IV clase.
  • En las Fiestas de III clase se ha de conmemorar la feria de adviento, cuyas oraciones son las del domingo.
  • Prefacio de Adviento. Debe ser usado en todas las misas del tiempo así como aquellas donde no hay propio. Se encuentran como suplementos en la edición de 1962. En su defecto, Prefacio común para las ferias y prefacio de la Trinidad para los domingos.
  • El uso del organo sólo se permite para sostener el canto y no debe haber adorno floral.
DOMINGO 29. I domingo de Adviento. (I clase, morado) Misa sin Gloria, pero sí Credo.

LUNES 30. San Andrés, Apóstol (II clase, rojo) Gloria, Credo y Prefacio de los Apóstoles.
Hoy comienza la novena preparatoria a la Fiesta de la Inmaculada Concepción de María.

30 de octubre de 2009

EL PAPA CANTA LA BELLEZA Y LA SABIDURÍA DEL CREADOR REFLEJADA EN LA CREACIÓN

* Audiencia de hoy viernes a un grupo de astrónomos de todo el mundo que participan en un encuentro organizado por el Observatorio Astronómico Vaticano con ocasión del Año Internacional de la Astronomía.
"Queridos amigos, la cosmología moderna nos ha demostrado que ni nosotros, ni la tierra que pisamos, es el centro de nuestro universo, compuesto por miles de millones de galaxias, cada una de ellas con miríadas de estrellas y planetas. Sin embargo, al tratar de responder al reto de este año -el de levantar los ojos al cielo para redescubrir nuestro lugar en el universo - ¿cómo no podemos quedar atrapados en la maravilla expresada por el salmista hace tanto tiempo? Contemplando el cielo estrellado, exclamó con admiración al Señor: "Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides? " (Salmo 8,4-5). Mi esperanza es que el asombro y exaltación que están destinados a ser los frutos de este Año Internacional de la Astronomía lleve más allá de la contemplación de las maravillas de la creación a la contemplación del Creador, y del amor, que es el motivo subyacente de la creación - el amor que, en las palabras de Dante Alighieri, "mueve el sol y las estrellas" (Paraíso XXXIII, 145). El Apocalipsis nos dice que, en la plenitud de los tiempos, la Palabra por quien todo fue hecho vino a habitar entre nosotros. En Cristo, el nuevo Adán, reconocemos el verdadero centro del universo y de toda la historia, y en él, el Logos encarnado, podemos ver la mayor medida de nuestra grandeza como seres humanos, dotados de razón y llamados a un destino eterno".

29 de octubre de 2009

CARDENAL CAFFARRA: POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA EL HOMBRE HA PROBADO A CONSTRUÍRSE UNA EXISTENCIA PRIVÁNDOLA DE LA PRESENCIA DE DIOS

* De la homilía pronunciada por el Cardenal Caffarra, Arzobispo de Bolonia, con motivo de la Dedicación de la Iglesia Catedral. Dirigiéndose a los sacerdotes:
"Queridos hermanos sacerdotes, la solemne celebración de la Dedicación de nuestra Iglesia Catedral nos ayuda, en este año sacerdotal, a tener una más profunda inteligencia de nuestro ministerio sacerdotal. "Pero, Él hablaba del templo de su cuerpo". Es en Jesús muerto y resucitado, en su cuerpo glorificado, que Dios se hace presente entre nosotros. A la solicitud de Salomón, "¿pero, es cierto que Dios habita en la tierra?" Dios mismo ha dado respuesta, cuando "envió a su Hijo, nacido de mujer", cuando "el Verbo se hizo carne, y vino a habitar entre nosotros". La consecuencia más grandiosa de este hecho es que la relación del hombre con el Misterio, del hombre con Dios, ha cambiado profundamente, como nos revela la segunda lectura.
El cambio consiste todo en esto: "vosotros os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celeste". La Jerusalén celeste es la morada eterna de Dios. Nosotros podemos entrar porque Cristo ha entrado con sus cuerpo glorificado, y nosotros en Él.
Nuestra condición se ha mudado porque, "nuestra patria...está en los cielos"(Fil 3, 20). Desde el momento que "Dios, rico en misericordia, por el gran amor con el cual nos ha amado...nos sentó en los cielos en Cristo Jesús" (Ef 2, 4.6.) La tierra y el cielo no están más inseparablemente separados, porque en el Cuerpo de Jesús, que es la Iglesia, se han encontrado indisolublemente.
Nuestra persona se pone precisamente en el punto de encuentro entra la tierra y el cielo, en cuanto la razón de nuestro ministerio es introducir al hombre en el Misterio de Dios y Dios en el misterio del hombre: hacer presente Dios al hombre y el hombre a Dios.
No tenemos otra razón de ser: la "causa" de Dios ante el hombre y la "causa" del hombre ante Dios.
Es esta la verdadera razón por la cual nuestro ministerio se desenvuelve hoy en unas condiciones de particular dramatismo; podríamos decir de choque decisivo. Por primera vez en su historia, el hombre ha probado y continúa a probar a contruirse una existencia privándola de la presencia de Dios, estimándola superflua cuando no dañina.
Cuando Pablo llega a Atenas, puede decir: "ciudadanos atenienses, veo que en todo sois muy temerosos de los dioses" Hch. 17, 22. En la polis actual, la referencia a Dios se ha suprimido.
Como véis, la extrañeza de nuestra misión para la ciudad de los hombres es hoy completa, en el sentido de que se pone en entredicho el fundamento de esa misión.
Es la "construcción del templo" lo que se rechaza, como simbólicamente y dolorosamente hemos no raramente terminado también nosotros por aceptar, construyendo iglesias privadas de cualquier identidad sacra. Pero nosotros somos los "arquitectos del templo", siempre, también hoy. Pero, ¿cómo?
El Año sacerdotal nos ha sido dado para encontrar la verdadera respuesta a esta solicitud.
"Los discípulos se acordaron de que está escrito: el celo por tu casa me devora. Los discípulos vieron en el comportamiento de Jesús la expresión de su pasión por la gloria del Padre, por la defensa de su honor, por la custodia de los atrios del Señor y la santidad que le es debida. Queridos hermanos, el Espíritu Santo infunda en nuestro corazón el "celo por la casa del Señor", para que seamos incansables constructores del templo de Dios. Habite en nuestro corazón la pasión devoradora por la "causa de Dios" y por la "causa del hombre", conscientes de que nuestro Dios es un Dios que quiere el bien del hombre y que el hombre sin la presencia de Dios está destinado a la ruina".

HA SIDO PRESENTADO AL SANTO PADRE EL COMPENDIO EUCARÍSTICO


En el Sínodo sobre la Eucaristía, celebrado en octubre de 2005, los padres sinodales manifestaron el deseo y la conveniencia de publicar un compendio de teología y espiritualidad eucarística.
El Santo Padre acogió la solicitud de los padres sinodales y dispuso la publicación de "un compendio que recogiese textos del Catecismo de la Iglesia Católica, oraciones, explicaciones de las plegarias eucarísticas del misal y todo cuanto pudiese ser útil para la correcta comprensión, celebración y adoración del Sacramento del altar"(Cf. Sacramentum caritatis nº 93).
El deseo del Papa es que el compendio pueda "ayudar al pueblo cristiano a creer, celebrar y vivir siempre mejor el Misterio eucarístico" y que así "todos los fieles hagan de la propia vida un verdadero culto espiritual" -Se trata del ejercicio auténtico del sacerdocio bautismal-.
El compendio ofrece material para el estudio, la oración y la meditación.

BURDO ATAQUE DE HANS KÜNG AL VICARIO DE CRISTO ¡ESPERAMOS LA INMEDIATA REACCIÓN DE LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES DE ALEMANIA Y SUIZA!

Hans Küng acusa al Santo Padre de hacer "piratería ecuménica" y "pescar a la derecha".
Este burdo ataque a Benedicto XVI lo hace este sacerdote, condenado por muchas de sus tesis teológicas, con motivo del gesto ecuménico realizado por el Santo Padre hacia miles de anglicanos que han solicitado su ingreso en la Iglesia Católica.
Como para Hans Küng, y tristemente también para muchos otros que siguen dentro de la Iglesia sin haber sido amonestados, y gravemente enfermos por el virus de la hermenéutica de la ruptura y de la discontinuidad, tras el Vaticano II. Como para todos estos, la Iglesia Católica no es la única Iglesia verdadera , la única fundada por Cristo, y la única necesaria para la Salvación. Como para toda esta tropa la Santa Iglesia Católica es una comunidad cristiana más y no la única depositaria de la verdad revelada y custodia del depósito de la fe, entonces el Papa debe ser censurado y criticado sin piedad.
Son ya muchos los años aguantando mecha y teniendo que soportar la impunidad de todos estos falsos maestros, sembradores de dudas y de falsas verdades. Profetas de fábulas y dictadores de sus propias teorías e invenciones, a costa de corromper la integridad de la fe católica, aunque viviendo a costa de ella.
Esta salida de tono es una prueba más de lo que esta gente entiende por ecumenismo: para ellos no es otra cosa que la disolución de la verdad revelada, la propagación del indiferentismo religioso, un sincretismo empobrecedor y el rebajamiento mismo de la Iglesia Católica al nivel de las sectas.
Para ellos no hay Iglesia, sino que está por hacer. Será la pretendida iglesia universal conformada por la confluencia de cuanta secta hay y por la misma Iglesia Católica, rebajada al mismo nivel de aquellas.
Para estos no hay verdad plena ni depósito de la fe. La plenitud de la verdad sólo se alcanzará cuando cada comunidad, iglesia y secta contribuya con su parte de "verdad".
Para estos, Cristo predicó el Reino y después de Él salió una Iglesia que se arrogó una autoridad y unas prerrogativas que el Señor no le habría dado.
Para estos no es la Iglesia la que ha de llamar al mundo a la conversión. ¡Es el mundo el que ha de convertir a la Iglesia, no dejando de Ella ni su sombra!
Para estos, la Esposa Mística de Cristo se habría transformado en una pecadora, equivocada y desfasada.
¡No!, no seríamos los hijos de la Iglesia los manchados por el pecado, la eterna pecadora siempre sería Ella y a Ella sería a la que habría que llamar a la conversión cada día. Y de Ella es de la que hay que airear sus pecados, fallos y limitaciones. A Ella, la Madre Iglesia, es a la que hay que culpar de los pecados de sus hijos.
Sería a Ella, Mística y fiel Esposa de Cristo, a la que habría que hacer responsable de todos los males del mundo. ¡Incluso, Ella misma sería la culpable del martirio de sus propios hijos, pues los habrían atormentado por los propios pecados de su Madre!
Las fábulas de esta gente son un verdadero ataque a la línea de flotación misma de la Iglesia, a su institución divina, a su función de Maestra de la verdad, a su misión evangelizadora: "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado se salvará, mas el que no creyere se condenará" ( Mc. 16, 15-16).
Es tal la secularización de la teología impuesta en los últimos decenios y tales los desvaríos que no hay verdad de fe que no haya sido atacada y puesta en cuestión.
Las consecuencias están a la vista: pérdida alarmante de la fe, abandono masivo de la Iglesia, el secularismo que como un cáncer corroe la sociedad civil y no pocas de las instituciones eclesiales, la pérdida del espíritu misionero, el vaciamiento, y en muchos casos la misma muerte, de seminarios, noviciados y casa de formación; la dictadura del relativismo, la pérdida del sentido de lo sagrado, la corrupción de la liturgia, el asentamiento en amplios sectores de la Iglesia de la desobediencia al Papa y una persecución implacable hacia los verdaderos católicos.
¡Por sus frutos los conoceréis!, dice el Señor...
Ante este lamentable ataque al Vicario de Cristo, Benedicto XVI, los católicos tenemos derecho a esperar de las Conferencias episcopales de Alemania y de Suiza, una toma de postura pública, abierta y clara de defensa y comunión efectiva con el Santo Padre y de condena de tales declaraciones.
Lo esperamos más que nunca, dados los escándalos de los últimos meses y dadas las tomas de posición de algunos Señores Obispos, aireadas en los medios de comunicación, y que provocaron gran sufrimiento al Santo Padre, moviéndole a escribir la famosa Carta a los Obispos en el mes de marzo.
¡BASTA YA!
¡BEATÍSIMO PADRE, VOS SOIS PEDRO! ¡LA IGLESIA ORA POR VOS Y ESTÁ CON VOS!
P. Manuel María de Jesús

PONTIFICAL EN LA FORMA EXTRAORDINARIA

El próximo día 1 de noviembre, Festividad de Todos los Santos, Su Eminencia el Cardenal Cañizares Llovera, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, celebrará la Santa Misa Pontifical conforme al Uso Extraordinario en la iglesia de la SS. Trinitá dei Pellegrini de la ciudad de Roma.

BENEDICTO XVI: LA VERDAD SE DEBE BUSCAR CON HUMILDAD...

*Tomado de la catequesis impartida en la Audiencia General de ayer, miércoles 28 de octubre:
"Queridos hermanos y hermanas, haciendo eco de la invitación de la Primera Carta de Pedro, la teología escolástica nos anima a estar siempre dispuestos a responder a quien pida razones de la esperanza que está en nosotros. Sentir las preguntas como nuestras y ser así capaces también de dar una respuesta. Nos recuerda que entre fe y razón existe una amistad natural, fundada en el mismo orden de la creación. El Siervo de Dios Juan Pablo II, en el incipit de la Encíclica Fides et ratio escribe: "La fe y la razón son como las dos alas, con las que el espíritu humano se alza hacia la contemplación de la verdad”. La fe está abierta al esfuerzo de la comprensión por parte de la razón; la razón, a su vez, reconoce que la fe no la mortifica, al contrario, la empuja hacia horizontes más amplios y elevados. Se inserta aquí la perenne lección de la teología monástica. Fe y razón, en diálogo recíproco, vibran de alegría cuando ambas están animadas por la búsqueda de la íntima unión con Dios. Cuando el amor vivifica la dimensión orante de la teología, el conocimiento, adquirido por la razón, se engrandece. La verdad se debe buscar con humildad, acogida con estupor y gratitud: en una palabra, el conocimiento crece sólo si se ama la verdad. El amor se convierte en inteligencia y la teología auténtica, sabiduría del corazón, que orienta y sostiene la fe y la vida de los creyentes. Oremos por tanto para que el camino del conocimiento y de la profundización de los Misterios de Dios sea siempre iluminado por el amor divino".

CARDENAL CAÑIZARES: UNA DE LAS PREOCUPACIONES PRINCIPALES DEL PAPA ES LA PREOCUPACIÓN POR LA LITURGIA

*Algunos puntos de la entrevista realizada al Cardenal Cañizares, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, realizada por religionenlibertad.com:
- Pronto se cumplirá un año de su nombramiento por parte del Papa como prefecto de la Congregación para el Culto Divino... ¿qué valora­ción hace de su estreno en la Curia vaticana?

- Yo no soy quien tiene que hacer valoración de mi gestión. Lo único que tengo que decir es que es un tiempo muy importante para todos, se está trabajan­do intensamente, se ha atendido una asamblea plenaria de la congregación, se ha llegado a unas propuestas que el Santo Padre aprobó y que constituyen el plan de nuestro trabajo. El gran objetivo es reavivar el espíritu de la liturgia en todo el mundo.

- ¿Cuáles han sido los asuntos más urgentes que ha tenido que atender?
- Asuntos urgentes hay todas las mañanas, referentes a excesos y errores que se cometen en la liturgia, pero so­bre todo, el asunto más urgente, que es apremiante en todo el mundo, es que se recupere de verdad el sentido de la liturgia. No se trata de cambiar rúbricas o introducir nuevas cosas, sino que de lo que se trata, sencillamente, es que se viva la liturgia y esté en el centro de la vida de la Iglesia. La Iglesia no puede ser sin la liturgia, porque la Iglesia es para la liturgia, es decir, para la alabanza, para la acción de gracias, para ofrecer el sacrificio al Señor, para la adoración... Esto es lo fundamental, y sin esto no hay Iglesia. Es más, sin esto no hay humanidad. Por eso es una tarea sumamente urgente y apremiante.

- ¿Cómo se recupera el sentido de la liturgia?
- En estos momentos, trabajamos de una manera muy silenciosa en toda una serie de temas que tienen que ver con proyectos de formación. Es la necesidad prioritaria que se tiene: una buena y verdadera formación litúrgica. El tema de la formación litúrgica es capital por­que realmente no se cuenta con una formación suficiente. La gente cree que la liturgia es una cuestión de formas o de realidades exteriores, y lo que realmente nos hace falta es recuperar el sentido de la adoración, es decir, el sentido de Dios como Dios. Este sentido de Dios sólo se podrá recuperar con la liturgia. Por eso el Papa tiene tantísimo interés en acentuar la prioridad de la liturgia en la vida de la Iglesia. Cuando se vive el espíritu de la liturgia, se entra en el espíritu de la adoración, se entra en el reconocimiento de Dios, se entra en comunión con Él, y esto es lo que transforma al hombre y lo convierte en un hombre nuevo. La liturgia mira siempre a Dios, no a la comunidad; no es la comunidad la que hace la liturgia, sino que es Dios quien la hace. Es Él quien sale a nuestro encuentro y nos ofrece participar en su vida, en su misericordia en su perdón... Cuando se viva la liturgia de verdad y Dios esté verdaderamente en el centro de ella, cambiará todo.

- ¿Tan alejados estamos hoy del sentido verdadero del misterio?
- Sí, actualmente hay una secularización y un laicismo muy grandes, se ha perdido el sentido del misterio y de lo sagrado, no se vive con el espíritu verdaderamente de adorar a Dios y de dejar a Dios que sea Dios. Por eso se cree que hay que estar cambiando constantemente cosas en la liturgia, hacer innovaciones y que sea muy creativo todo. No es ésta la necesidad de la liturgia, sino que sea realmente adoración, es decir, reconocimiento de Aquél que nos trasciende y que nos ofrece la salvación. El misterio de Dios, que es misterio insondable de su amor, no es una nebulosa, sino que es Alguien que sale a nuestro encuentro. Hay que recuperar al hombre que adora. Hay que recuperar el sentido del misterio. Hay que recuperar lo que nunca deberíamos haber perdido. El mayor mal que se está haciendo al hombre es querer eliminar de su vida la trascendencia y la dimen­sión del misterio. Las consecuencias las estamos viviendo hoy en todas las esferas de la vida. Son la tendencia a sustituir la verdad por la opinión, la confianza por la inquietud, el fin por los medios... Por eso es tan importante defender al hombre de todas las ideologías que lo debilitan en su triple relación con el mundo, con los demás y con Dios. Nunca antes se había hablado tanto de libertad, y nunca antes ha habido más esclavitudes.

- Después de tantos años de docencia y de ministerio episcopal, ¿cómo ha vivido la llamada a servir en la Curia vaticana como «ministro del Papa»?
- Yo lo asumo con mucho gozo, por­que significa cumplir la voluntad de Dios. Cuando se cumple la voluntad de Dios uno está muy contento, aunque he de confesar que yo no esperaba algo así. Al mismo tiempo, el hecho de trabajar junto al Papa me permite vivir intensamente el misterio de comunión. Me siento muy unido a él, feliz de ayudarle en todo lo que él realmente está pidiendo. Como es sabido, una de sus preocupaciones principales es la preocupación por la liturgia.

- Desde esa atalaya privilegiada que es Roma, ¿cuáles son los principales motivos de esperanza que usted observa en medio de esta Europa cada vez más secularizada y alejada de Dios?
- El gran motivo de esperanza es el mismo Papa y lo que él está constantemente diciendo. Este Papa está llevando a cabo un ministerio de Pedro tal y como Jesús se lo encomendó a Pedro. Su principal misión es confirmar en la fe a los hermanos y lo está haciendo todos los días. Todos los días nos habla de algo que es clave, el fundamento y el futuro de todo, como es la afirmación, el reconocimiento y la adoración de Dios. Si no situamos a Dios en el centro de la vida del hombre, no hay futuro para la humanidad. Es lo que el Papa ha llamado ante los jóvenes, nada menos, «la revolución de Dios». ¡Hagamos la revolución de Dios! Por eso, para mí, el Papa, y todo su magisterio, es un gran signo de esperanza.

25 de octubre de 2009

HOMILÍA DEL P. MANUEL MARÍA DE JESÚS EN LA FIESTA DE CRISTO REY

Queridos Hermanos:

Fue Su Santidad el Papa Pío XI quien en 1925 estableció esta Fiesta litúrgica que hoy celebramos, la Fiesta de Cristo Rey.
Observando el Vicario de Cristo los terribles estragos originados por el laicismo, tanto en la vida individual de las personas, como en la vida social de los pueblos y naciones, quiso como Maestro de la fe recordar esta consoladora y comprometedora verdad revelada por la Sagrada Escritura y enseñada por la Iglesia a lo largo de los siglos: “Cristo tiene que reinar, hasta ponerle el Padre a todos los enemigos debajo de sus pies” (Cf. 1 Cor 15, 25).
Tristemente, en el transcurso del último siglo hasta nuestro días, las olas devastadoras del laicismo y del secularismo, lejos de remitir han crecido en volumen y en fuerza, de tal manera que los males denunciados por el Papa Pío XI en aquellas lejanas fechas, son de penosa actualidad, y sus efectos mortíferos se hacen sentir dramáticamente en la vida de las naciones y también calamitosamente en la vida de muchos bautizados.
También hoy podemos decir con Pío XI que un cúmulo de males ha invadido la tierra, porque la mayoría de los hombres se han alejado de Jesucristo y de su ley santísima, así en su vida y costumbres como en la familia y en la gobernación del Estado (Cf. Quas Primas).
Pudiera haber quien con un atrevimiento falto de rigor y dejándose llevar por un optimismo inconsciente e inútil se atreviese a calificar el diagnóstico de Pío XI y de quienes lo suscribimos como de rabiosa actualidad, como un análisis pesimista, producto de la mente de “profetas de calamidades”. Sin embargo, diremos que “contra hechos no caben argumentos”. Y los hechos tristemente están ahí, a la vista de todos: la mayoría de los hombres se han alejado de Jesucristo y de su ley santísima, así en su vida y costumbres como en la familia.
En este mismo sentido, el Papa Juan Pablo II en la Exhortación Apostólica Ecclesia in Europa, denunciaba que “la cultura europea da la impresión de ser una apostasía silenciosa por parte del hombre autosuficiente que vive como si Dios no existiera” (Ecclesia in Europa 9).
¿A qué responden si no las actuales lacras espirituales? Abandono masivo de la asistencia a la Misa dominical, abandono de los sacramentos, privación del santo bautismo a las criaturas, profanación de las promesas matrimoniales de forma alarmante y masiva, el amor libre, la invasión y corrupción de la pornografía y del erotismo, la propagación abierta y permanente de todo tipo de escándalos, los ataques permanentes a la cultura de la vida mediante la propaganda sistemática de la contracepción con todos los medios habidos y por haber, el crimen abominable del aborto, la trivialización de la sexualidad humana…
¿Y a qué responden si no esas otras lacras sociales como el laicismo beligerante y a menudo agresivo de los Estados contra la Iglesia y contra los católicos? Los intentos de acallar y desprestigiar a la Jerarquía de la Iglesia cuando ejercen su labor de maestros de la verdad evangélica y de la moral, los ataques permanentes a la ley natural, la lucha por privar a los padres del derecho sagrado a elegir la educación cristiana y religiosa de sus hijos, la obsesión enfermiza contra los símbolos religiosos, especialmente con mayor saña contra los signos cristianos…
¡Contra los hechos, no caben argumentos1 Y todas estas formas que toma el Mal están presentes con fuerza evidente en nuestra sociedad.
Lejos de cualquier pesimismo estéril, la Iglesia y los cristianos somos portadores de esperanza. Y nuestra esperanza está en Cristo, Rey y Señor de todo lo creado. Esa esperanza es la que queremos ofrecer a nuestros hermanos y al mundo entero para que en Cristo todo encontremos vida en abundancia y remedio a los males que nos aquejan.
Al tiempo que ofrecemos dicha esperanza que es don, regalo y gracia de Dios, nos volvemos hacia el Señor y le pedimos confiadamente que nosotros mismos en primer lugar, y todos los pueblos de la tierra, alejados de Él por la impiedad, se sometan a su suavísimo imperio.
De alguna forma esta Fiesta litúrgica nos está invitando a que hagamos un sincero y profundo examen de conciencia y con espíritu crítico sopesemos el suave yugo de la ley de Cristo y la pesada carga que supone el mal en todas sus formas.
“Venid a Mí los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré” (Mt 11, 28), nos dice el Señor. Porque la ley de Cristo, la ley evangélica, es la ley del amor, suave y ligera. Sin embargo, la ley del Maligno pronto se manifiesta pesada, esclavizante, aplastante.
Los hijos de la Iglesia hemos de gozarnos en este día y siempre de haber sido liberados de la tinieblas del pecado y transportados al reino de la luz, al reino de Cristo que es un reino de verdad y de vida, de santidad y de gracia, de justicia, de amor y de paz (Prefacio de Jesucristo Rey). Un reino que ya ha comenzado en este mundo y del que podemos gozar si vivimos en la gracia y en la amistad de Dios. Un reino que ya podemos disfrutar ahora si permanecemos en el amor de Cristo (Cf. Jn 15, 9). Un reino que tendrá su consumación y su plenitud en la gloria del Cielo, en la ciudad de nuestro Dios hacia la cual nos dirigimos guiados por la fe, sostenidos por la esperanza y confortados con el amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos ha sido dado (Rom 5, 5).
Hemos de sentirnos comprometidos por nuestra condición de bautizados a extender el reino de Cristo por toda la tierra. Cada uno conforme a su propia vocación y en todos los ámbitos en que se desenvuelve nuestra vida cotidiana hemos de ser testigos y apóstoles del reino de Cristo, con la convicción profunda de que esa es la mayor contribución y obra de caridad que podemos hacer a nuestro prójimo, porque sólo en Jesucristo está la fuente del bien público y privado. Fuera de Él no hay que buscar la salvación en ningún otro; pues no se ha dado a los hombres otro nombre debajo del cielo por el cual debamos salvarnos (Quas Primas 16).
Tal y como nos advierte Nuestro amadísimo Papa Benedicto XVI hemos de estar en guardia contra la dictadura del relativismo que intenta abrirse campo e imponer el error de que no es posible conocer ni alcanzar la verdad, no es posible reconocer al verdadero y único Redentor de los hombres, no es posible conocer la verdad moral, ni es posible reconocer la religión verdadera y revelada, pues todas sería igualmente buenas y válidas.
Por el contrario, nosotros hemos de estar ciertos y seguros de que sólo Jesucristo es quien da la prosperidad y la felicidad verdadera, así a los individuos como a las naciones; porque la felicidad de la nación no procede de distinta fuente que la felicidad de los ciudadanos, pues la nación no es otra cosa que el conjunto concorde de los ciudadanos (Quas Primas 16).
Queridos amigos, en este día y teniendo en cuenta los tiempos en que discurre nuestra vida hagamos nuestro el propósito y consejo del Papa Pío XI:
“Cuanto mayor es el indigno silencio con que se calla el dulce nombre de nuestro Redentor en las conferencias internacionales y en los Parlamentos, tanto más alta debe ser la proclamación de ese nombre por los fieles y la energía en la afirmación y defensa de los derechos de su real dignidad y poder” (Quas Primas).
Que nos estimule el ejemplo recientísimo de nuestros amadísimos mártires de España que entregaron su vida en testimonio de la fe de Cristo y murieron exclamando: ¡Viva Cristo Rey!

P. Manuel María de Jesús

FIESTA DE CRISTO REY EN "EL SALVADOR" (TOLEDO)

Procesión de entrada


Introito, en la imagen Rubén y Daniel nuestros primeros monaguillos toledanos
Oración colecta
Al órgano, el Hno. José Manuel



Evangelio





Te Igitur

Elevación de la Preciosísima Sangre

Ecce Agnus Dei


Acto de Consagración del Género Humano al Sagrado Corazón de Jesús al término de la misa

EL 71% DE LOS CATÓLICOS ITALIANOS ENCONTRARÍA NORMAL LA CELEBRACIÓN DE LAS DOS FORMAS DEL RITO ROMANO EN SU PARROQUIA



Según una encuesta encargada por Paix liturgique y messainlatino.it, y realizada por la empresa Doxa, el 71% de los católicos italianos se muestran favorables al Motu Proprio Summorum Pontificum y verían normal la celebración de ambas formas del rito romano en su parroquia.
El 63% de los católicos practicantes estarían dispuestos a acudir una vez al mes a la celebración conforme a la forma extraordinaria.
El 33% de los no practicantes tampoco tendrían inconveniente en asistir una vez al mes al uso extraordinario de la misa.
Los datos de la encuesta han sido publicados por Avvenire, diario de la Conferencia episcopal italiana.
Comentando estos datos, el Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, Monseñor Guido Pozzo ha declarado lo siguiente:
"Estas cifras son verdaderamente notables y alentadoras, especialmente esa mayoría de católicos practicantes que, al menos según la encuesta, consideran la existencia de las dos formas de la Misa en las parroquias como perfectamente normal.
Entiendo que una copia de la encuesta ha llegado también al Santo Padre"

MONSEÑOR POZZO: LA DIFUSIÓN DE LA FORMA EXTRAORDINARIA DE LA MISA, UN TESORO LITÚRGICO QUE PUEDE TRAER MUCHOS BENEFICIOS


Messainlatino.it ha entrevistado a Monseñor Guido Pozzo, Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, destacamos las siguientes palabras de Monseñor Pozzo:


"El Motu proprio está dirigido a todos los fieles católicos que desean la forma extraordinaria de la liturgia romana, no sólo a aquellos que, previo a su promulgación, estaban adheridos a la antigua forma del rito romano. Por cierto, que busca dar cabida a estos últimos y sanar viejas heridas, pero el propósito del documento es también permitir la difusión de la forma extraordinaria, en beneficio de aquellos que aún no la conocen por ser demasiado jóvenes para haber tenido experiencia de ella, o de aquellos que redescubren con gozo la misa de su juventud. Una difusión cada vez mayor de este tesoro litúrgico, patrimonio de la Iglesia, puede traer muchos beneficios, espirituales y vocacionales, también a través del mutuo enriquecimiento entre ambas formas del rito romano".

22 de octubre de 2009

VISITA DEL PADRE MANUEL MARIA DE JESÚS A LA FRATERNIDAD DE PONTEVEDRA

ENCUENTRO CON LOS NIÑOS Y NIÑAS PERTENECIENTES A LOS GRUPOS INFANTILES DE LA FRATERNIDAD, "AMIGOS DE JESÚS" Y AL GRUPO JUVENIL "STELLA MARIS"







EL PADRE MANUEL Mª CELEBRÓ LA SANTA MISA EN EL PRIORATO DE LAS MISIONERAS DE LA FRATERNIDAD. FUE AYUDADO EN EL ALTAR POR MONAGUILLOS DE LOS "AMIGOS DE JESÚS", DAVID BLANCO Y HÉCTOR.













CELEBRACIÓN DE LA SANTA MISA EN LA MAÑANA DEL DOMINGO


EN LA HOMILÍA HIZO UNA SEMBLANZA DEL CARDENAL CIRIACO MARÍA SANCHA, QUE EN ESA MAÑANA ERA BEATIFICADO EN LA CATEDRAL PRIMADA DE TOLEDO, Y SIGUIENDO EL ESPÍRITU DE LA LECTURA DEL SANTO EVANGELIO NOS ANIMÓ A PERSEVERAR EN LA CONFIANZA ABSOLUTA EN JESÚS, A GUARDAR Y FORTALECER EL DON DE LA FE CATÓLICA QUE ES EL TESORO MÁS VALIOSO QUE POSEEMOS POR PURA GRACIA DE DIOS...
ENCUENTRO CON LOS MILITANTES Y COLABORADORES DE LA FRATERNIDAD EN LA TARDE DEL DOMINGO

EL P. MANUEL DIRIGIÓ UNA PLÁTICA SOBRE LOS PUNTOS 26 Y 27 DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA "ECCLESIA IN EUROPA", DEL SIERVO DE DIOS JUAN PABLO II. EN ELLA ABORDÓ LAS CAUSAS DE LA CRISIS ESPIRITUAL QUE SE CIERNE SOBRE EL CONTINENTE EUROPEO Y LOS REMEDIOS QUE TENEMOS A NUESTRO ALCANCE PARA COMBATIRLA CON LA YUDA DE DIOS Y BAJO LA PROTECCIÓN DE LA VIRGEN SANTÍSIMA.
EN LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA EL PAPA ENUMERA CON SENCILLEZ Y CLARIDAD LOS MALES QUE AQUEJAN NUESTRA SOCIEDAD: LA INDIFERENCIA RELIGIOSA, LA PRESENCIA EN EUROPA DE MUCHOS QUE NO CONOCEN NI A CRISTO NI A SU IGLESIA Y QUE NO ESTÁN BAUTIZADOS, EL SECULARISMO EN EL QUE VIVEN MUCHOS CRISTIANOS Y QUE LES LLEVA A PENSAR, DECIDIR Y VIVIR COMO SI CRISTO NO EXISTIERA...
EL ENCUENTRO CONCLUYÓ CON LA ADORACIÓN Y BENDICIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO. FINALMENTE HUBO UNA MERIENDA FESTIVA.

SANTA MISA EN MAR DEL PLATA

El P. Marco Antonio Foschiati, O.P. ofrece el Santo Sacrificio de la Misa. Es Capellán para el Uso Extraordinario en la diócesis de Mar del Plata en la República Argentina.





Homilía en una primera Misa
(Domingo de la Divina Misericordia)


“¡¡Introduje mis manos en las heridas de sus clavos, he palpado su Costado abierto y exclamé: Señor mío y Dios mío!!”

Hoy se nos invita a introducirnos en el Corazón del Redentor, en su Corazón que se ha vaciado totalmente, en su Corazón muerto y petrificado a causa de nuestros pecados pero que vuelve a latir y se transforma en el Corazón del mundo…vuelve a latir con la fuerza renovadora de su Vida Resucitada y se transforma en el Corazón de todos nosotros…, en nuestro Corazón viviente, el Corazón de todos los sacerdotes.

Hoy nos introducimos en esta Herida abierta que es Fuente Viva; Herida abierta de donde brota el manantial de la Misericordia. Esa Herida es un Templo abierto en donde conocemos quién es Dios, quién es Jesucristo: tocamos el Corazón de un hombre y nos encontramos con el Corazón de Dios. ¡Por la fe, en el camino revelador y comunicador de la Santa Humanidad de Jesús, el hombre puede tocar a Dios y ser tocado, purificado y recreado por El! Recibimos del Señor de la Vida el soplo vivificante del Espíritu y su mano herida y glorificada vuelve a plasmar su Divina Imagen en nosotros: “Posuisti super me manum tuam: quam admirabile est scientia tua!!”

El Resucitado no sólo nos muestra su Costado abierto, su Corazón-Fuente que ahora vive para Dios sino que introduciéndonos en lo más hondo del Misterio de su Amor y de su Redención nos envía. Y nos envía con la misma fuerza del Amor, con la misma dignidad con el mismo Padre lo envía a El mismo: “Como el Padre me envió así Yo os envío…” Nos adentramos en el Corazón de la Redención, allí palpamos y recibimos la Vida de Dios para llevarla, para descender, para continuar en el Espíritu Santo el envío del Hijo. Nuestro sacerdocio, participación del único Sacerdocio de Jesús, se enraíza, se encadena nada menos que en el envío del Padre al Hijo. Somos un eslabón en esta cadena de envíos que parte del Corazón del Padre y se centra en el Corazón traspasado y abierto del Resucitado. La Gracia y el Conocimiento de Jesucristo sólo pueden llegar a tantos hermanos a través de nuestro humilde servicio y en la acogida de nuestro ser enviados.

Ahora bien, ¿a dónde somos enviados? A los de corazón roto, a los pobres en el alma y en el cuerpo, a los enfermos, a los que no conocen el sentido de sus vidas…
¿Desde dónde somos enviados? Desde el Corazón de Jesucristo. Un envío que implica la permanencia de amigo en El. Permanencia en el amor y en el cumplimiento de su Voluntad. ¿Para qué somos enviados? Para hacer nuestro Su caminar, Su abajamiento, Su entrega de vida: “No hay amor más grande que dar la vida por los amigos…”
Somos enviados para lavar los pies cansados, abatidos y sucios de nuestros hermanos. La esencia del envío es reconducir los corazones al Padre por el Hijo en el soplo nuevo y vivificante del Espíritu Santo. Llevar a los hombres divididos por el odio, la violencia y el rencor homicida al gozo pleno de la Comunión Trinitaria: “Para que el Amor con que me amaste esté en ellos y Yo también esté en ellos.”
¿Para qué somos enviados? Para dar la Vida, pero no la nuestra sino la de Jesucristo y nuestra pobre y pequeña vida en El: “Por Cristo, con El y en El.” En El, en Cristo…, sumergidos e introducidos en su Costado abierto por amor, palpando a Dios, amando desde El y siendo misericordia que sólo se aprende y se bebe del Corazón abierto del Crucificado y Resucitado. Allí aprendemos lo que es la Misericordia. “Misereor Cor…” No se puede vivir la Misericordia sin tocarla en el Corazón de Cristo; sin permanecer en ella, predicando, santificando, perdonando desde ella.
Nuestras manos deben ser el más precioso cáliz que pueda introducirse en ése Misterio profundo de la Redención, en el Costado abierto, para luego abrirse y derramarse generosamente a todos; aún a costa de quedar nosotros vacíos, heridos y secos. De la fuente seca del Corazón de Cristo brota la Vida, de la fuente seca del sacerdote (que en su amor no se guarda nada para sí) brota la vida de la gracia y el perdón ofrecido:

“¡Oh Dios qué preciosa es tu misericordia, los humanos nos acogemos a la sombra de tus alas, porque en Ti está la fuente de la Vida y tu Luz nos hace ver la luz…!!”
“Sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación…”

Muy querido Padre y Hermano, hoy inicias tu Sacerdocio bajo el signo de la Misericordia, desde el envío del Resucitado. Él mismo, abre sus labios benditos y te dice: ¡Sé Misericordia! En la predicación de mi Palabra, en mi Oblación que presentas al Padre, en tu oración de intersección que también es la mía… ¡Sé Misericordia!!

Inicias tu sacerdocio desde el signo del Corazón de Jesús vivo y resucitado, Corazón abierto, siempre abierto en su darse, siempre abierto en su ser Fuente de la Vida. Haz de este Corazón tu Centro y tu Morada, tu Escuela Sacerdotal: allí palpamos y aprendemos, allí somos tocados por la Misericordia para ser luego instrumentos vivos de ella. Que ese Costado sea el lugar del ejercicio de tu Sacerdocio: tu altar, tu templo, tu oratorio, tu ofrenda y el Regalo; sí el Regalo, que en el generoso gastaste de ti mismo, puedas llevar a tus hermanos. Vive allí, gustando y viviendo la Misericordia, no vivas en la periferia, vive en el centro del misterio de la redención y lleva a tus hermanos a ése Centro, a ése Corazón.

Aunque muchas veces experimentemos la pobreza de nuestras manos y la de nuestro amor, aunque vivamos el vacío de nuestras pobres manos humanas: ¡¡No tengas miedo!! Esas manos pobres de hombre están ungidas, están “cristificadas” para dar a Cristo. ¡Cuantas veces deberemos exclamar con el joven Cura rural de Bernanos:

“Oh milagro de mis manos vacías, oh milagro de éste mi pobre corazón en agonía, que a pesar de todo, puede dar y conceder la Paz!”.
La Paz, don del Resucitado. Y en el Misterio de nuestras manos vacías y de nuestro corazón vaciado cantar nuevamente con el Cura rural de Bernanos: ¡¡Todo es Gracia!!”
¡¡Todo es Misericordia!! Amén


P. Marco Antonio Foschiatti OP
Convento de San Martín de Porres
Mar del Plata (Buenos Aires)
Argentina