En un Congreso sobre la Encíclica "Caritas in veritate", el Cardenal Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova y Presidente de la Conferencia episcopal italiana alertó del peligro de reduccionismo a la hora de interpretar el magisterio de Benedicto XVI en la mencionada Encíclica.El Cardenal subrayó que para el Papa " la eugenesia es mucho más preocupante que la pérdida de la biodiversidad en el ecosistema", así como "el aborto y la eutanasia corroen el sentido de las leyes e impiden la acogida de los más débiles, representando una herida a la comunidad humana con enormes consecuencias de degradación".
"Si se pierde la sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida, también otras formas de acogida útiles para la vida social se marchitan".
El purpurado recordó que Benedicto XVI exhorta a todos los hombres de buena voluntad "a defender no sólo la tierra, el agua y el aire como dones de la creación que petenecen a todos, sino también a proteger sobre todo al hombre contra la destrucción de sí mismo".
El purpurado recordó que Benedicto XVI exhorta a todos los hombres de buena voluntad "a defender no sólo la tierra, el agua y el aire como dones de la creación que petenecen a todos, sino también a proteger sobre todo al hombre contra la destrucción de sí mismo".
El Cardenal Bagnasco subrayó que es necesaria una ecología del hombre y que la degradación de la naturaleza está estrechamente conexa con la cultura que modela la convivencia humana. Recuerda que en la Encíclica el Pontífice afirma que "cuando la ecología humana es respetada en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia de ello" "La crisis ecológica no puede ser interpretada como un hecho exclusivamente técnico, sino que se refiere a una crisis más profunda porque los "desiertos exteriores" se corresponden con "los desiertos interiores".