
Cuando ha llegado al hospital Parini de Aosta el Papa Benedicto XVI ha querido ser tratado como el resto de los pacientes. Ha aguardado su propio turno, tanto en la sección de radiología como en la sala de operaciones antes de la intervención.
La intervención quirúrgica se ha retrasado porque el quirófano estaba siendo ocupado por un paciente con peritonitis aguda.
Los médicos esperan que esta tarde pueda retornar a Les Combes.En todo momento el Santo Padre se ha mostrado sonriente y sereno.