martes 2 de junio de 2009

Mes del Sagrado Corazón de Jesús (2)

EL CORAZÓN DE JESÚS, DIVINO Y HUMANO. Este amor de Dios tan tierno, indulgente y sufrido en el Antiguo Testamento era el preludio de aquella muy encendida caridad que el Redentor prometido había de mostrar a todos con su amantísimo Corazón y que iba a ser el modelo de nuestro amor y la piedra angular de la Nueva Alianza.
Porque, en verdad sólo Aquel que es el Unigénito del Padre y el Verbo hecho carne lleno de gracia y de verdad, al descender hasta los hombres, oprimidos por innumerables pecados y miserias, podía hacer que de su naturaleza humana, unida hipostáticamente a su Divina Persona, brotara un manantial de agua viva que regaría copiosamente la tierra árida de la humanidad, transformándola en florido jardín lleno de frutos. Obra admirable que había de realizar el amor misericordiosísimo y eterno de Dios, y que ya parece preanunciar en cierto modo el profeta Jeremías con estas palabras: Te he amado con un amor eterno, por eso te he atraído a mí lleno de misericordia... He aquí que vienen días, afirma el Señor, en que pactaré con la casa de Israel y con la casa de Judá una alianza nueva; ... Este será el pacto que yo concertaré con la casa de Israel después de aquellos días, declara el Señor: Pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón; yo les seré su Dios, y ellos serán mi pueblo...; porque les perdonaré su culpa y no me acordaré ya de su pecado.

PIO XII, Haurietis Aquas
PROPÓSITO ESPIRITUAL: Pensar cuáles serían los sentimientos de Jesús en cada cosa que me acontezca hoy.
PROPÓSITO PRÁCTICO: Invitar a amigos y familiares a que hagan un altar en sus casas un altar al Sagrado Corazón.