Páginas

4 de junio de 2009

FIESTA DE JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE

"Tu es sacerdos in aeternum
secundum ordinem Melchisedech"



Hoy celebramos una de las fiestas más importantes de nuestra Fraternidad, la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.

Los orígenes de esta fiesta se remontan a principios del siglo XX, pues en algunos misales de la época encontramos la misa votiva de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Sin embargo, en España adquirió el rango de Fiesta el 22 de agosto de 1973 gracias a los esfuerzos del santo arzobispo de Valencia Don Jose María García Lahiguera. Los primeros pasos de este acontecimiento se remontan a 1950, en que con motivo de un viaje a Roma, él, junto con la Madre Fundadora de las Oblatas de Cristo Sacerdote, Madre María del Carmen Hidalgo de Caviedes y Gómez solicitaron a S. S. el Papa Pio XII la gracia de poder celebrar todos los años, el día 25 de abril, aniversario de la fundación de la Congregación, en todos los monasterios la liturgia propia de la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. La Santa Sede concedió este privilegio a la Congregación en un rescripto de fecha 25 de junio de 1952.
El interés por la fiesta se iba propagando y extendiendo entre muchos sacerdotes. En noviembre de 1954, Don José María García Lahiguera propuso a la Congregación de San Pedro Apóstol de Madrid que se adhiriera para elevar a la Santa Sede la petición de la institución de la fiesta litúrgica y el 31 de mayo de 1956 se envió toda la documentación a la Sagrada Congregación de Ritos. Aunque el asunto parece que entonces se paraliza Don José María no pierde ocasión para insistir en su propósito y al abrirse el Concilio Vaticano II en el que él mismo participó como Padre Conciliar, se dirige por escrito a la Comisión Conciliar de Liturgia e, incluso en la intervención que tuvo en el Aula Conciliar del esquema sobre los sacerdotes el 25 de octubre de
1965 –en la que habló de la responsabilidad de los obispos, de la dirección espiritual de los sacerdotes, de los ejercicios espirituales–, llegó a proponer ‘como monumento litúrgico del Concilio la institución de la Fiesta de Cristo Sacerdote’. Esta propuesta fue rubricada por 194 Padres Conciliares, de los cuales cinco eran Cardenales.
En principio la propuesta no prosperó, pero como la Instrucción para la aplicación de la Constitución Conciliar sobre la Sagrada Liturgia de 24 de junio de 1970 permitía a las congregaciones religiosas solicitar la aprobación de los textos litúrgicos de su Titular, se elaboraron los textos para la Misa y la Liturgia de las Horas de Cristo Sacerdote, que fueron aprobadas por la Sagrada Congregación para el Culto Divino por rescripto de 21 de diciembre de 1971. En abril de 1972, Mons. José María García Lahiguera remitió los textos a todos los obispos españoles proponiéndoles que sea todo el episcopado español el que solicite la inserción de dicha fiesta en el calendario litúrgico nacional. Por fin el 5 de julio de 1973 la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española, después de mucho trabajo, sufrimiento y sobre todo oración suplicante y confiada por parte de Don José María, aprobó la petición a la Santa Sede, que fijó su inserción con fecha 22 de agosto de 1973, fijando su celebración en el jueves siguiente a la solemnidad de Pentecostés.
En su deseo de que llegara a ser fiesta universal interesó a muchos obispos de América latina para que también sus naciones la solicitasen a la Santa Sede y actualmente son varias las naciones que la celebran.


Nuestra felicitación y hermandad espiritual a las comunidades que viven la espiritualidad de Cristo Sacerdote:


-Confraternidad de Cristo Sacerdote (Australia)

-Oasis de Jesús Sacerdote (España)

-Oblatas de Cristo Sacerdote

-Siervas Seglares de Cristo Sacerdote

-Misioneras de Cristo Sacerdote

-Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote

-Familia de la Cruz (México)

-Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote

-Sociedad de Jesucristo Sacerdote