19 de mayo de 2009

CELEBRACIÓN DE LAS ROGACIONES EN LA FRATERNIDAD




El Obispo San Mamerto, por el año 470, ante las calamidades que devastaban el Delfinado, con el fin de implorar del cielo que cesaran, ordenó ciertas plegarias públicas durante los tres días inmediatos a la Ascensión, a las cuales se debían juntar penitencias y ayunos, y el canto de las Letanías de los Santos.
Estas Letanías se llamaron menores, para distinguirlas de las que se cantan antes de la Misa de San Marcos el 25 de abril, y que se denominaban Letanías Mayores.
Mucho tiempo más tarde, las Letanías menores fueron aprobadas por el Papa Leon III, el cual las extendió a la Iglesia en el año 816. La estación para el lunes se tenía en San María la Mayor; para el martes, en San Juan de Letrán; para el miércoles en San Pedro.



Reportaje Fotográfico

Después de un breve momento de oración de rodillas, todos se ponen de pie durante el canto de la antífona

Una vez iniciado el canto de las letanías comienza la procesión





Durante la procesión se puede interrumpir el canto de las Letanías ante una imagen, cruz o humilladero. En este momento se realiza la bendición de los campos.




Después de la procesión se celebra la Misa de Rogativas que destaca por el carácter impetratorio de las antífonas y oraciones