10 de marzo de 2009

CARDENAL PREFECTO DEL CULTO DIVINO: LAS NORMAS ACTUALES NO IMPIDEN IMITAR AL SANTO PADRE Y EL MOTU PROPRIO SERÁ UNA AYUDA PARA TODOS

*La Revista 30 Giorni publica una larga entrevista al Cardenal Cañizares LLovera, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino.

Respecto a la reforma litúrgica el Cardenal afirma:
"La primera parte de la Constitución Sacrosanctum Concilium no ha entrado en el corazón del pueblo cristiano. Se ha producido un cambio en las formas, una reforma, pero no una verdadera renovación como pide la Sacrosanctum Concilium.
A veces se ha cambiado por el simple gusto de cambiar respecto a un pasado percibido como totalmente negativo y superado. A veces se ha concebido la reforma como una ruptura y no como un desarrollo orgánico de la Tradición".
La reforma "ha sido aplicada y sobre todo ha sido vivida como un cambio absoluto, como si se debiese crear un abismo entre el pre y el post concilio en un contexto en el que "preconciliar" era usado como un insulto".
Sobre el Motu proprio Summorum Pontificum responde:
"Aunque alguno lo ha acogido con mal humor ha sido un gesto de extraordinario buen sentido eclesial. Con el cual se ha reconocido plenamente válido un rito que ha nutrido espiritualmente la Iglesia latina por más de cuatro siglos.
Creo que este Motu proprio es una gracia que fortalecerá la fe de los grupos tradicionalistas que ya están orgánicamente presentes en la Iglesia y que ayudará al regreso de los llamados lefebrianos... Será una ayuda para todos".
El Cardenal habla también sobre la decisión del Santo Padre respecto a la distribución de la Sagrada Comunión:
"Está claro que la actual disciplina universal de la Iglesia prevé que la comunión sea distribuida en la boca de los fieles. Hubo después un indulto que permite, a petición de los episcopados, la distribución de la comunión también sobre la palma de la mano. Esto es bueno recordarlo. El Papa, pues, para resaltar la debida reverencia con que debemos acercarnos al Cuerpo de Jesús, ha querido que los fieles que reciban la comunión de sus manos lo hagan de rodillas. Me parece una iniciativa bella y edificante del Obispo de Roma. Las normas actuales no obligan a nadie a hacer lo mismo. Pero tampoco lo impiden".