domingo 29 de junio de 2008

DÍA DEL PAPA: OREMUS PRO PONTÍFICE NOSTRO BENEDICTO

Con motivo del día del Papa la 'Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina' organizó un acto de homenaje filial a Nuestro Santo Padre Benedicto XVI y de oración por su persona e intenciones.
Comenzó el acto con la Exposición Solemne del Santísimo Sacramento, a continuación se cantó el Oficio de Vísperas, seguido de un tiempo de adoración personal, y antes de la Bendición se entonaron las Preces pro Ecclesia et Pontífice y el canto Tu es Petrus.
Como broche final todos los presentes renovaron la Consagración al Corazón Inmaculado de María.
Una vez terminado el acto de oración se proyectó un documental sobre la vida y el ministerio pastoral del Papa Benedicto XVI. Una frugal merienda puso el punto final a una hermosa tarde en la que el espíritu de catolicidad y romanidad llenó de gozo el corazón de todos los asistentes.







Elevemos nuestras oraciones al cielo para que por intercesión de Santa María, de San José y de los santos ángeles la Iglesia sea defendida de todo mal, sea fiel a la Palabra del Señor y con valentía la anuncie al mundo entero.
Acudamos también a la intercesión de los Santos Pastores que como sucesores de Pedro gobernaron con firmeza el timón de la Iglesia para que las enseñanzas y las recomendaciones del Papa sean recibidas por todos los católicos. Pidamos también para que el Papa guarde, conserve y transmite con fidelidad a la Tradición la fe de la Iglesia recibida por los apóstoles.

Pidamos la ayuda de los santos apóstoles, para que el Papa, sucesor de Pedro en el gobierno de la Iglesia, sea protegido de sus enemigos y reciba el Espíritu Santo en sus decisiones. Que en su oficio de dirigir la Iglesia cuente con el amor filial de todos los católicos
Sancte Petre, tu illum adjuva
Sancte Paule
Sancte Andrea,
Sancte Joannes,
Sancte Jacobe,
Sancte Thoma,
Sancte Philippe,
Sancte Jacobe,
Sancte Bartholomæe,
Sancte Matthæe,
Sancte Simon,
Sancte Thaddæe,
Sancte Matthia

Acudamos también a la intercesión de las santas vírgenes que consagraron su vida a la oración y a la caridad, para que haya cristianos que con generosidad ofrezcan oraciones y sacrificios por el Papa. Pidamos para que los obispos y sacerdotes obedezcan con prontitud los mandatos y recomendaciones del Romano Pontífice.

Oh Dios, que para suceder al apóstol san Pedroelegiste a tu siervo Benedicto XVI como pastor de tu grey,escucha la plegaria de tu puebloy haz que nuestro papa, vicario de Cristo en la tierra,confirme en la fe a todos los hermanos,y que toda la Iglesia se mantenga en comunión con élpor el vínculo de la unidad, del amor y de la paz,para que todos encuentren en ti, Pastor de los hombres,la verdad y la vida eterna.Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.



Totus tuus Maria, totus tuus María,
Mater Christi, Mater Ecclesiae,
totus tuus, María


CAPILLA PAPAL EN LA SANTA MISA DE SAN PEDRO Y SAN PABLO EN EL VATICANO













Su Santidad el Papa Benedicto XVI ha celebrado esta mañana, en la Basílica de San Pedro, la Santa Misa de la Solemnidad de los Bienaventurados Apóstoles San Pedro y San Pablo.
En el marco de dicha celebración ha impuesto el sagrado palio arzobispal a 40 metropolitanos.

sábado 28 de junio de 2008

EL SANTO PADRE INAUGURÓ EL AÑO SANTO PAULINO EN LA BASÍLICA DE SAN PABLO EXTRAMUROS

"' Maestro de las gentes: estas palabras se abren al futuro, hacia todos los pueblos y generaciones. Pablo no es para nosotros una figura del pasado, que recordamos con veneración. Es también nuestro maestro, apóstol y heraldo de Jesucristo también para nosotros".

"En la Carta a los Gálatas", San Pablo "nos ha dado una profesión de fe muy personal, en la que abre su corazón a los lectores de todos los tiempos y revela la más íntima primavera de su vida. 'Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me ha amado y se ha dado a sí mismo por mí'. Todo lo que Pablo hace, parte de este centro. Su fe es la experiencia del ser amado por Jesucristo en modo personal, es la conciencia del hecho que Cristo ha afrontado la muerte no por alguna cosa anónima, sino por amor a él –de Pablo– y que, como Resucitado, lo ama siempre, por lo que se ha donado por él. Su fue está en haber sido remecido por el amor de Jesucristo, un amor que lo lleva hasta lo íntimo y lo transforma".

"A la luz de todas las cartas de San Pablo, vemos como en su camino de maestro de las gentes se ha cumplido la profecía de Ananías en la hora de la llamada: 'Yo le mostraré cuánto deberá sufrir por mi nombre'. Su sufrimiento lo hace creíble como maestro de verdad, que no busca el propio orgullo, la propia gloria, la veneración personal, pero se esfuerza por Quien lo ha amado y se ha dado a sí mismo por todos nosotros".

"No hay amor sin sufrimiento, sin el sufrimiento de la renuncia a sí mismo, de la transformación y purificación del yo para la verdadera libertad. Allí donde no hay nada que valga la pena para sufrir, también la vida misma pierde su valor".

"Pablo era capaz de amar, y toda su obra y sufrimiento se explica solo a partir de este centro. Los conceptos fundantes de su anuncio se comprenden únicamente en base a ello. Tomamos entonces una de sus palabras clave: la libertad. La experiencia de ser amado hasta lo profundo por Cristo le había abierto los ojos a la verdad y la existencia humana, pues esta experiencia abrazaba todo. Pablo era libre como hombre amado por Dios que, en virtud de Dios, estaba en capacidad de amar junto con Él. Este amor es entonces la 'ley' de su vida así como lo es la libertad en su vida. Él habla y actúa movido por la responsabilidad del amor. Libertad y responsabilidad están aquí unidas de modo indivisible. Porque está en la responsabilidad del amor, él que es libre, porque es alguien que ama, él vive totalmente en la responsabilidad de este amor y no toma la libertad como pretexto para ser arbitrario o para el egoísmo".

"En el mismo espíritu San Agustín ha formulado la frase famosa: Dilige et quod vis fac -Ama y haz lo que quieras-. Quien ama a Cristo como lo ha amado Pablo, puede verdaderamente hacer lo que quiere, porque su amor está unido a la voluntad de Cristo y así a la voluntad de Dios, porque su voluntad está anclada en la verdad y porque su voluntad no es más simplemente voluntad suya, arbitrariedad del yo autónomo, sino que está integrada en la libertad de Dios y de ella recibe el camino por recorrer".

viernes 27 de junio de 2008

CARDENAL VALLINI, NUEVO VICARIO DEL PAPA PARA LA DIÓCESIS DE ROMA

El Cardenal AgostinoVallini ha sido nombrado por el Santo Padre Vicario para la dióceis de Roma. Tiene 68 años, experto canonista, era desde 2004 el actual prefecto del Alto Tribunal de la Signatura Apostólica, máximo órgano judicial de la Iglesia católica. Fue ordenado obispo en 1989, siendo auxiliar de Nápoles, y posteriormente, de 1999 a 2004, ejerció como obispo de Albano.

ENTREVISTA A MONSEÑOR GUIDO MARINI EN L´OSSERVATORE ROMANO

*Por Gianluca Biccini para L´Osservatore Romano
Desde el 29 de junio cambia el palio usado por Benedicto XVI para las celebraciones litúrgicas solemnes. El que usará el Papa para la Misa de los Santos Pedro y Pablo será de forma circular cerrada, con dos extremos que cuelgan en mitad del pecho y de la espalda. Su forma resultará más amplia y más larga, mientras que será conservado el color rojo de las cruces que lo adornan.

¿Cuáles son los elementos de continuidad y cuales los de innovación, respecto al pasado?
A la luz de cuidadosos estudios, con relación al desarrollo del palio en el curso de los siglos, parece que se puede afirmar que el palio amplio y cruzado sobre el hombro izquierdo no se ha usado en Occidente desde el siglo IX. De hecho, la pintura que se encuentra en el Sacro Speco de Subiaco, que se remonta aproximadamente al año 1219 y que representa al Papa Inocencio III con este tipo de palio, parece un “arcaísmo” consciente. En este sentido, el uso del nuevo palio intenta satisfacer dos requisitos: sobre todo, enfatizar más fuertemente el continuo desarrollo que esta vestidura litúrgica ha tenido a lo largo de más de doce siglos; en segundo lugar, uno de carácter práctico, en cuanto que el palio usado por Benedicto XVI desde el inicio del pontificado ha comportado diversos y fastidiosos problemas desde este punto de vista.

¿Permanecen las diferencias entre el palio papal y aquel que el Pontífice impone a los arzobispos?
La diferencia se mantiene también en el palio actual. El que será usado por Benedicto XVI a partir de la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo retoma la forma del palio usado hasta Juan Pablo II, si bien con una forma más amplia y más larga, y con el color rojo de las cruces. La forma del palio papal, diferente de la que usan los metropolitanos pone de manifiesto la diversidad de jurisdicción significada.
Desde hace algunos meses ha cambiado también el báculo que usa el Papa en las celebraciones. ¿Cuáles son los motivos de esta elección?
El báculo dorado con forma de cruz griega – perteneciente al Beato Pío IX y que Benedicto XVI usó por primera vez el Domingo de Ramos de este año – es ahora utilizado constantemente por el Pontífice que ha decidido así sustituir aquel de plata que terminaba en crucifijo, introducido por Pablo VI y utilizado también por Juan Pablo I, Juan Pablo II y por él mismo.
Tal elección no significa simplemente un retorno a lo antiguo, sino que testimonia un desarrollo en la continuidad, un enraizamiento en la tradición que permite avanzar ordenadamente en el camino de la historia. Este báculo, denominado férula, responde de hecho en modo más fiel a la forma del báculo papal típico de la tradición romana, que ha sido siempre en forma de cruz y sin el Crucificado, al menos desde que el báculo entró en el uso de los Romanos Pontífices. No hay que olvidar, además, un elemento de practicidad: la férula de Pío IX resulta más ligera y fácil de manejar que el báculo introducido por Pablo VI.

¿Y el báculo confeccionado por Lello Scorzelli para el Papa Montini a mitad de los años sesenta?
Permanece a disposición de la sacristía pontificia, junto a tantos objetos pertenecientes a los predecesores de Benedicto XVI.

¿El mismo discurso es válido para la elección de los ornamentos usados por el Papa en las diversas celebraciones?
También en este caso hay que decir que las vestiduras litúrgicas adoptadas, como incluso algunos detalles del rito, intentan subrayar la continuidad de la celebración litúrgica actual con aquella que ha caracterizado en el pasado la vida de la Iglesia. La hermenéutica de la continuidad es siempre el criterio exacto para leer el camino de la Iglesia en el tiempo. Esto vale también para la liturgia. Así como un Papa cita en sus documentos a los Pontífices que lo han precedido a fin de indicar la continuidad del Magisterio de la Iglesia, así en el ámbito litúrgico un Papa usa también vestiduras litúrgicas y objetos sagrados de los Pontífices que lo han precedido para indicar la misma continuidad también en la lex orandi. Quisiera, no obstante, hacer notar que el Papa no usa siempre vestiduras litúrgicas antiguas. A menudo, usa vestiduras modernas. Lo importante no es tanto la antigüedad o la modernidad, sino la belleza y la dignidad, componentes importantes de toda celebración litúrgica.

Un ejemplo se tiene en los viajes dentro y fuera de Italia, donde los ornamentos papales son predispuestos por las Iglesias locales…
Ciertamente. Basta pensar en el viaje a Estados Unidos, o en los de Italia, primero en Génova y luego en el Salento. En ambos casos, fueron las diócesis las que prepararon las vestiduras litúrgicas del Papa, en acuerdo con la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. En la variedad de los estilos y con atención a elementos característicos locales, el criterio adoptado ha sido el de la belleza y dignidad, dimensiones típicas de la acción sagrada que se realiza en la celebración eucarística.

En este punto, ¿podría anticiparnos algún aspecto litúrgico particular del próximo viaje internacional?
Puedo decir que el tiempo de la preparación ha sido muy fructífero y la colaboración encontrada en Australia muy cordial y disponible. El Papa Benedicto XVI encontrará una vez más a los jóvenes de todo el mundo y todos rezamos para que de nuevo este encuentro pueda ser motivo de gran gracia para todos, una ocasión para conocer con más intensidad el rostro de Jesús y el rostro de la Iglesia, un estímulo para una respuesta pronta y generosa a la llamada del Señor. El deseo es que también las celebraciones litúrgicas, preparadas con cuidado y verdaderamente participadas, en cuanto vividas desde el corazón, sean una ocasión privilegiada para recibir esta gracia.

¿Qué nos puede decir sobre el trono papal, utilizado en ocasiones como el consistorio, y de la cruz repuesta en el centro del altar?
El denominado trono, usado en particulares circunstancias, quiere simplemente resaltar la presidencia litúrgica del Papa, sucesor de Pedro y Vicario de Cristo. En cuanto a la posición de la cruz en el centro del altar, indica la centralidad del crucificado en la celebración eucarística y la orientación exacta que toda la asamblea está llamada a tener durante la liturgia eucarística: no nos miramos a nosotros, sino a Aquel que por nosotros nació, murió y resucitó, el Salvador. Del Señor viene la salvación, Él es el Oriente, el Sol naciente, al que todos debemos dirigir la mirada, del que todos debemos recibir el don de la gracia. La cuestión de la orientación litúrgica en la celebración eucarística, e incluso el modo práctico en que ésta toma forma, tiene una gran importancia porque con ella viene transmitido un dato fundamental, teológico y antropológico, eclesiológico e inherente a la espiritualidad personal.

¿Es éste el criterio para entender la decisión de celebrar en el altar antiguo de la Capilla Sixtina, con ocasión de la fiesta del Bautismo del Señor?
Exactamente. En las circunstancias en las cuales la celebración tiene lugar según esta modalidad, no se trata tanto de volver la espalda a los fieles, sino más bien de orientarse junto a ellos hacia el Señor. Desde ese punto de vista “no se cierra la puerta a la asamblea” sino que “se le abre la puerta”, conduciéndola al Señor. Se pueden verificar circunstancias particulares en las cuales, por las condiciones artísticas del lugar sagrado y de su singular belleza y armonía, sea deseable celebrar en el altar antiguo, donde se conserva la orientación exacta de la celebración litúrgica. No nos deberíamos sorprender: basta ir a San Pedro por la mañana y ver cuántos sacerdotes celebran según el rito ordinario, emanado de la reforma litúrgica, pero sobre altares tradicionales y, por lo tanto, orientados como el de la Sixtina.
En la reciente visita a Santa María de Leuca y Brindisi, el Papa ha distribuido la Comunión a los fieles en la boca y de rodillas. ¿Es una praxis destinada a convertirse en habitual en las celebraciones papales?
Pienso que sí. En este sentido, no debemos olvidar que la distribución de la Comunión sobre la mano permanece todavía, desde el punto de vista jurídico, como un indulto a la ley universal, concedido por la Santa Sede a aquellas conferencias episcopales que así lo hayan pedido. La modalidad adoptada por Benedicto XVI tiende a subrayar la vigencia de la norma válida para toda la Iglesia. Además, podríamos ver también una preferencia por el uso de esta modalidad de distribución que, sin quitar nada a la otra, ilumina mejor la verdad de la Presencia Real en la Eucaristía, ayuda a la devoción de los fieles, e introduce con más facilidad en el sentido del misterio. Aspectos que, en nuestro tiempo, pastoralmente hablando, es urgente acentuar y recuperar.

¿Qué responde el maestro de las celebraciones litúrgicas a quienes acusan a Benedicto XVI de querer imponer así modelos preconciliares?
Antes que nada, me gusta subrayar la adhesión cordial y convencida que se advierte también en relación al magisterio litúrgico del Santo Padre.
En lo que respecta a términos como “preconciliares” y “postconciliares” utilizados por algunos, me parece que pertenecen a un lenguaje ya superado y, si son usados con el intento de indicar una discontinuidad en el camino de la Iglesia, considero que son errados y típicos de visiones ideológicas muy reductivas. Hay “cosas antiguas y cosas nuevas” que pertenecen al tesoro de la Iglesia de siempre y que, como tales, deben ser tenidas en consideración.
El sabio sabe reencontrar en su tesoro los unos y los otros, sin recurrir a otros criterios que no sean los evangélicos y eclesiales. No todo aquello que es nuevo, es verdadero, como tampoco lo es todo aquello que es antiguo. La verdad atraviesa lo antiguo y lo nuevo, y es a ella a la que debemos tender sin prejuicios. La Iglesia vive según la ley de la continuidad, en virtud de la cual conoce un desarrollo enraizado en la Tradición. Lo que más importa es que todo conduzca a que la celebración litúrgica sea verdaderamente la celebración del misterio sagrado, del Señor crucificado y resucitado que se hace presente en su Iglesia reactualizando el misterio de la salvación y llamándonos, en la lógica de una auténtica y activa participación, a compartir hasta las últimas consecuencias su misma vida, que es don de amor al Padre y a los hermanos, vida de santidad.

Aún hoy el motu proprio Summorum Pontificum, sobre el uso de la liturgia romana anterior a la reforma efectuada en 1970, parece dar lugar a interpretaciones contrastantes. ¿Se puede esperar que el Papa presida celebraciones según la forma extraordinaria, es decir, la antigua?
Se trata de una pregunta a la que no sé dar respuesta. En cuanto al motu proprio citado, considerándolo con serena atención y sin visiones ideológicas, junto a la carta dirigida por el Papa a los obispos de todo el mundo para presentarlo, pone de relieve una precisa doble finalidad.
Antes que nada, facilitar el logro de “una reconciliación en el seno de la Iglesia”; y, en este sentido, como ha sido dicho, el motu proprio es un bellísimo acto de amor hacia la unidad de la Iglesia. En segundo lugar – un dato que no debemos olvidar – su finalidad es favorecer un recíproco enriquecimiento entre las dos formas del Rito Romano: en modo tal que, por ejemplo, en la celebración según el misal de Pablo VI (que es la forma ordinaria del Rito Romano) se pueda “manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo”.

LA MISA DE SAN PÍO V ES UNA MISA QUE VA EN BUSCA DE DIOS REALMENTE

Ciudad del Vaticano- Ha servido, con absoluta lealtad, a cinco Papas, de Pío XII a Benedicto XVI. Hablamos del Cardenal Urbano Navarrete Cortés, español de Camarena de la Sierra, Rector de la Pontificia Universidad Gregoriana desde 1980, ilustre sacerdote jesuita, gran experto en Derecho Canónico, elevado a la dignidad cardenalicia en el consistorio del 24 de noviembre de 2007.
* Parte de la entrevista realizada por Bruno Volpe al Cardenal Navarrete:
Benedicto XVI, con el Motu Proprio “Summorum Pontificum”, ha liberado la Santa Misa según los libros litúrgicos de San Pío V. ¿ Lo comparte?
Seguro. El Papa ha cumplido un acto de honestidad intelectual y de sabiduría, así como de libertad y justicia. ¿Por qué, me pregunto y lo pregunto, en nombre de un absurdo modernismo, un rito que había educado a generaciones de fieles debía ser prohibido? Creo que los tradicionalistas tienen todo el derecho de celebrar, en comunión con el Sucesor de Pedro, la Santa Misa según el rito antiguo, aún más siendo que esto no le quita nada al Novus Ordo.

Sinceramente, ¿considera que el rito de San Pío V garantiza mayor solemnidad, espiritualidad y misterio a la Misa?
Aclaro. No tengo nada contra el Misal de Pablo VI, y lo considero válido al igual que el de San Pío V. Pero la Misa de San Pío V, efectivamente, se dirige más a Dios, con la utilización del canon romano en lugar de la fórmula, más expeditiva, de la plegaria segunda. Pienso, además, que la de San Pío V es una Misa que va en busca de Dios realmente y, comparada con la del Novus Ordo, me parece que es también más completa desde el punto de vista de las oraciones.

La Comunión en la mano: ¿cuál es Su opinión?
Creo que es mejor administrar la Eucaristía sobre la lengua para evitar, por ejemplo, el contacto de la forma, o fragmentos de ella, con las manos sucias. Soy de la opinión de que la administración de la Comunión en la mano ha sido, para la época, un poco precipitada: era necesaria una mayor catequesis, además porque la prisa hace nacer los gatitos ciegos (refrán popular que indica que la prisa hace que las cosas no salgan bien).

miércoles 25 de junio de 2008

EL PAPA A LOS JÓVENES:"EN LA EUCARISTÍA REVIVIMOS EL SACRIFICIO DEL SEÑOR EN LA TARDE DE SU VIDA"

"Ante todo, en la Eucaristía revivimos el sacrificio del Señor en la tarde de su vida, con la que salva a todos los hombres. De esta manera, estamos junto a él y recibimos en abundancia las gracias necesarias para nuestra vida cotidiana y nuestra salvación. La Eucaristía es, por excelencia, el gesto de amor de Dios por nosotros. ¿Qué hay más grande que dar la vida por amor? En esto, Jesús es el modelo del don total de sí mismo, camino por el que nosotros debemos caminar siguiéndole.
La Eucaristía es, también, un modelo de vida cristiana, que debe conformar toda nuestra existencia. Cristo nos convoca para reunirnos, para constituir la Iglesia, su Cuerpo en el mundo. Para acceder a las dos mesas, la de la Palabra y la del Pan, tenemos que acoger antes el perdón de Dios, don que nos vuelve a poner de pie en nuestro camino cotidiano, que restablece en nosotros la imagen divina y que nos muestra hasta qué punto somos amados. Después, como en el caso del fariseo Simón, en el Evangelio de Lucas, Jesús nos dirige sin cesar la palabra a través de la Escritura: "tengo algo que decirte" (7, 40).
En efecto, toda palabra de la Escritura es para nosotros una palabra de vida, que debemos escuchar con suma atención. En particular, el Evangelio constituye el corazón del mensaje cristiano, la revelación total de los misterios divinos. En su Hijo, la Palabra hecha carne, Dios nos lo ha dicho todo. En su Hijo, Dios nos ha revelado su rostro de Padre, un rostro de amor, de esperanza. Nos ha mostrado el camino de la felicidad y de la alegría. Durante la consagración, momento particularmente intenso de la Eucaristía, pues en él recordamos el sacrificio de Cristo, estáis llamados a contemplar al Señor Jesús, como santo Tomás: "Señor mío y Dios mío"(...)

"No olvidéis que la misa dominical es un encuentro de amor con el Señor sin el cual no podemos vivir. Cuando le reconocéis "al partir el pan", como los discípulos de Emaús, os convertís en sus compañeros. Os ayudará a crecer y a dar lo mejor de vosotros mismos. Recordad que en el pan de la Eucaristía Cristo está real, total y substancialmente presente. En el misterio de la Eucaristía, en la misa y durante la adoración silenciosa ante el santísimo Sacramento del altar, podréis encontrarle de una manera privilegiada. Si abrís todo vuestro ser y toda vuestra vida a la mirada de Cristo, no quedaréis oprimidos; por el contrario, descubriréis que sois amados de una manera infinita. Recibiréis el poder que necesitáis para edificar vuestras vidas y tomar las decisiones que se os presentan en la vida diaria. Ante el Señor, en el silencio de vuestros corazones, algunos de vosotros os sentiréis llamados a seguirle de una manera más radical en el sacerdocio o en la vida consagrada. No tengáis miedo de escuchar esta llamada y de responder con alegría. Como dije en la inauguración de mi pontificado, Dios no les quita nada a aquellos que se entregan totalmente a él. Por el contrario, les da todo. Saca lo mejor de cada uno de nosotros, de manera que nuestras vidas puedan florecer verdaderamente".

BENEDICTO XVI PRESENTA LA FIGURA DE SAN MÁXIMO CONFESOR


"En este drama de la agonía de Jesús, en la angustia de la muerte, de la oposición entre la voluntad humana de no morir y la voluntad divina, que se ofrece a la muerte, se realiza todo el drama humano, el drama de nuestra redención. San Máximo nos dice, y sabemos que es verdad: Adán (y Adán somos nosotros) pensaba que el "no" era la cumbre de la libertad. Sólo quien puede decir "no" sería realmente libre; para realizar realmente su libertad el hombre debería decir "no" a Dios; sólo así cree que es él mismo, que ha llegado al culmen de la libertad. La naturaleza humana de Cristo también llevaba en sí esta tendencia, pero la superó pues Jesús comprendió que el "no" no es lo máximo de la libertad humana. Lo máximo de la libertad es el "sí", la conformidad con la voluntad de Dios. Sólo en el "sí" el hombre llega a ser realmente él mismo; sólo en la gran apertura del "sí", en la unificación de su voluntad con la divina, el hombre llega a estar inmensamente abierto, llega a ser "divino". Ser como Dios era el deseo de Adán, es decir, ser completamente libre. Pero no es divino, no es completamente libre el hombre que se encierra en sí mismo; lo es si sale de sí, en el "sí" llega a ser libre; este es el drama de Getsemaní: que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Transfiriendo la voluntad humana en la voluntad divina nace el verdadero hombre, así somos redimidos. En pocas palabras, este era el punto principal que quería comunicar san Máximo y vemos que está en juego todo el ser humano; está en juego toda nuestra vida".

CAMBIO DE PALIO PAPAL


Una nueva forma del palio papal se introducirá a partir de la solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. Se recupera así la forma a la que el palio había llegado en el desarrollo histórico hasta el Papa Juan Pablo II.
El palio que venía siendo usado por Benedicto XVI desde el inicio de su Pontificado presentaba dificultades de carácter práctico que lo hacían sumamente molesto.
Según Monseñor Guido Marini, Prefecto de las ceremonias Pontificias, el nuevo palio ha de cumplir dos requisitos: poner de relieve con más fuerza el desarrollo que se ha dado a lo largo de doce siglos y en segundo lugar su carácter práctico.
El nuevo palio será un poco más largo que el usado por Juan Pablo II y con las cruces de color rojo. Tendrá una forma diferente al utilizado por los Arzobispos Metropolitanos, poniendo de manifiesto la diversidad de competencias entre el Vicario de Cristo y los Arzobispos.

lunes 23 de junio de 2008

"LA EUCARISTÍA NO ES UNA COMIDA ENTRE AMIGOS"


El Santo Padre ha pronunciado, vía satélite, desde el Vaticano la homilía de clausura del 49º Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Québec, Canadá.

Con la claridad y firmeza que le caracteriza ha recordado entre otras cosas que "la Eucaristía no es una comida entre amigos, sino un misterio de alianza".

"La Eucaristía es nuestro tesoro más precioso. Es el sacramento por excelencia; contiene todo el misterio de nuestra salvación; es la fuente y la cumbre de la acción y de la vida de la Iglesia".

"Por tanto, es particularmente importante que los pastores y los fieles profundicen permanentemente en este gran sacramento. Así, cada uno podrá fortalecer su fe y cumplir cada vez mejor su misión en la Iglesia y en el mundo, recordando la fecundidad de la Eucaristía para la vida personal, para la vida de la Iglesia y del mundo".

"La participación en la Eucaristía no nos aleja de nuestros contemporáneos; al contrario, al ser la expresión por excelencia del amor de Dios, nos llama a comprometernos con todos nuestros hermanos para afrontar los desafíos presentes y para hacer que el planeta sea un lugar agradable".

"Para esto, tenemos que luchar sin cesar para que toda persona sea respetada desde su concepción hasta su muerte natural, que nuestras sociedades ricas acojan a los más pobres y les devuelvan toda su dignidad, que toda persona pueda alimentarse y hacer vivir a su familia, que la paz y la justicia brillen en todos los continentes".

domingo 22 de junio de 2008

CARDENAL RUINI: ESTAR AL LADO DEL PAPA, MISIÓN DE TODO OBISPO

Con la celebración de una Santa Misa en la Basílica de San Juan de Letrán a la que asistieron numerosísimos fieles y sacerdotes, el Cardenal Vicario del Papa para la diócesis de Roma celebró sus bodas de plata episcopales y la despedida como Cardenal Vicario.
Su Eminencia tuvo palabras de profundo agradecimiento para el Papa Juan Pablo II y para el Papa Benedicto XVI.
Su Santidad envió también una carta de agradecimiento en la que resaltó las grandes cualidades del Cardenal Camilo Ruini, puestas al servicio del Vicario de Cristo y de la diócesis de Roma.
Benedicto XVI quiso destacar que el Cardenal siempre ha permanecido ejemplarmente fiel a su lema episcopal: "Veritas liberabit nos".
En la emotiva y profunda homilía el Cardenal Ruini subrayó que:
"Estar al lado del Papa en el anuncio y testimonio de la fe, en especial cuando resultan incómodos y requieren valentía, es en realidad la misión de todo obispo"

jueves 19 de junio de 2008

SANTA MISA TRADICIONAL EN NOTRE DAME DE PARIS




El pasado martes 17 de junio se celebró en la Catedral de Notre Dame de París la Santa Misa según el modo Extraordinario del rito romano.
Fueron muy numerosos los católicos de París que participaron en este importante acontecimiento.
La celebración de la Santa Misa Tradicional en esta emblemática Catedral europea es una clara manifestación de que el movimiento litúrgico benedictino, emprendido y liderado por Benedicto XVI es ya imparable. Tristemente, la frialdad de la iglesia española es cada día que pasa más manifiesta y evidente. ¡TODO UN SÍNTOMA!...

miércoles 18 de junio de 2008

LOS JÓVENES EN EL CORAZÓN DEL VICARIO DE CRISTO

"Queridos jóvenes, mientras pienso en vuestros coetáneos que todavía están presentando exámenes, os deseo a los que ya estáis de vacaciones que aprovechéis el verano para vivir útiles experiencias sociales y religiosas".

AUDIENCIA GENERAL: EL PAPA PRESENTA LA FIGURA DE SAN ISIDORO DE SEVILLA

"Creo que esta síntesis de una vida que busca la contemplación y el diálogo con Dios en la oración y la lectura de la Sagrada Escritura y la acción al servicio de la comunidad, del prójimo, es la lección que el gran obispo de Sevilla nos deja a los cristianos de hoy, llamados a dar testimonio de Cristo al inicio de un nuevo milenio"

lunes 16 de junio de 2008

CARDENAL CASTRILLÓN: LA MISA TRIDENTINA DEBERÍA CELEBRARSE EN TODAS LAS PARROQUIAS



El pasado sábado día 14 Su Eminencia el Cardenal Castrillón, Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, celebró la Santa Misa conforme al Uso Extarordinario en la Catedral de Westminster, Londres (Reino Unido). La asistencia de fieles fue masiva.
El diario británico Daily Telegraph reproduce unas declaraciones del Cardenal en las que afirma que el Uso Extraordinario debería celebrarse en todas las parroquias para que los fieles puedan conocerlo. Dice textualmente:
"No en muchas parroquias, en todas las parroquias. El Santo Padre ofrece esto no sólo para algunos grupos que lo requieran, sino para que todo el mundo conozca esta manera de celebrar la Eucaristía".
¡Las palabras del Cardenal asestan un nuevo golpe a la estrategia de aquellos que pretenden enmascarar su desobediencia al Papa pervirtiendo la correcta interpretación del Motu Proprio, presentándolo como una mera concesión a los "tradicionalistas"!

domingo 15 de junio de 2008

"PEDRO" TIENE UN ESPECIAL CARISMA PARA HABLAR AL CORAZÓN, Y LOS FIELES LE ESTÁN ENTENDIENDO, ¡VAYA QUE SI LE ENTIENDEN!

70.000 personas participaron hoy en la Santa Misa celebrada por Benedicto XVI en Brindisi, ciudad que históricamente ha sido punto de encuentro entre Oriente y Occidente.

"La compasión cristiana no tiene nada que ver con la beatería, con el asistencialismo. Más bien, es sinónimo de solidaridad y de compartir y está animada por la esperanza(...) se fundamenta en la venida de Cristo, que en última instancia coincide con su Persona y con su misterio de salvación"(...) "Cristo resucitado es la esperanza del mundo".
"Es útil recordar que los doce apóstoles no eran hombres perfectos, escogidos por su irreprensibilidad moral y religiosa. Eran seguramente creyentes, llenos de entusiasmo y de celo, pero caracterizados por sus límites humanos, en ocasiones incluso graves. Por tanto, Jesús no les llamó porque ya eran santos, sino para que lo fueran. Como nosotros. Como todos los cristianos"

"La Iglesia es la comunidad de pecadores que creen en el amor de Dios y se dejan transformar por Èl, y de este modo llegan a ser santos"

VISITA PASTORAL DEL VICARIO DE CRISTO A SANTA MARÍA DE LEUCA Y BRINDISI: SE REPITE EL GESTO DEL DÍA DE CORPUS


En este fin de semana el Santo Padre ha realizado un viaje Pastoral de dos días dentro de Italia: Santa María de Leuca y Brindisi. Tanto en la Misa de ayer sábado como en la de hoy Domingo se ha vuelto a repetir el gesto del día de Corpus en San Juan de Letrán. Los fieles que han acudido a recibir la Sagrada Comunión de manos del Romano Pontífice lo han hecho de rodillas y en la boca.
Suponemos que este gesto en la Liturgia Papal es algo más que una anécdota sin importancia. De lo que estamos seguros es de que Benedicto XVI no actúa ni a la ligera ni movido por caprichos personales.
Gracias a Dios son millones los fieles católicos que tienen puesta su mirada en el Vicario de Cristo, habrá miles de sacerdotes y queremos pensar que también haya obispos que lleguen a hacerse alguna pregunta acerca de estos gestos.
De ninguna manera nos pasa por la mente el pensar que aquí todos se hayan vuelto ciegos de repente o tengan complejos en mirar a Roma, Madre y Maestra de todas las Iglesias. ¡Es tan sólo que algunos tienen muchos problemas pastorales y de tan atareados no les queda tiempo para mirar! ¡Pero, en algún momento mirarán! Tiempo al tiempo...

viernes 13 de junio de 2008

INTERESANTÍSIMOS ARTÍCULOS SOBRE EL MOTU PROPRIO "SUMMORUM PONTIFICUM" POR MONSEÑOR IGNACIO BARREIRO CARÁMBULA


Los dos artículos que presentamos a continuación han sido traducidos por Una Voce Sevilla de la revista Instaurare y se han publicado como dos partes de un solo artículo, titulado "Summorum pontificum", en el volumen número 13 de los Anales de la Fundación Francisco Elías de Tejada, correspondiente al año 2007, (págs. 17-27).

*Monseñor Ignacio Barreiro es Director de la oficina de Vida Humana Internacional en Roma. El 26 de marzo de 2004 fue nombrado Capellán de Su Santidad por Juan Pablo II.

CARTA APOSTÓLICA SUMMORUM PONTIFICUM
por mons. Ignacio Barreiro Carámbula


La Carta Apostólica Summorum Pontificum, promulgada como Motu proprio por Benedicto XVI el 7 de julio, es ciertamente un hito en la historia de la Iglesia; es una norma litúrgica que se ocupa de la preservación activa del tesoro litúrgico de la Iglesia. Confirma además un hecho histórico: que el Misal Romano promulgado por S. Pío V y reeditado en 1962 por el Beato Juan XXIII no ha sido nunca abrogado. Como consecuencia, se reconoce que el uso de este Misal es absolutamente lícito. El Motu proprio establece las condiciones jurídicas para el uso del Misal Romano y del ritual de los Sacramentos contemporáneo a este mismo Misal.
Lo primero que debemos observar es que la Carta Apostólica no es un documento constitutivo, no crea nuevos derechos; al contrario, es de naturaleza declarativa y reconoce la existencia de derechos precedentes. El Santo Padre, de hecho, en la carta de presentación de este documento y refiriéndose al Misal de 1962, hace notar: " quisiera llamar la atención sobre el hecho de que este Misal no ha sido nunca jurídicamente abrogado y, por consiguiente, en principio, ha quedado siempre permitido". Lo que es nueva es la reglamentación de estos derechos; porque en cualquier sociedad bien ordenada, todos los derechos deben ser ejercitados de modo que resulten regulados por la ley. La naturaleza declarativa de este documento nos lleva a dos conclusiones:
1. Nosotros, los fieles, que durante años hemos sostenido la preservación de la litúrgia clásica de la Iglesia, no éramos desobedientes, al contrario, actuábamos en el respeto de la liturgia existente.
2. La naturaleza declarativa del M otu proprio nos lleva a creer que la premisa histórica de base no puede ser cambiada por un futuro pontífice, puesto que la realidad no puede ser cambiada. Al mismo tiempo es evidente que la regulación legislativa del ejercicio de estos derechos sí puede ser cambiada, dependiendo de la prerrogativa del Papa como legislador supremo de la Iglesia.
Dicho esto, es también evidente que la Summorum Pontificum, al reconocer los derechos, crea una nueva situación jurídica de derechos adquiridos, por lo tanto cualquier paso encaminado a negar estos derechos podría ser ofensivo para la Ley Divina y Natural. Debemos por tanto considerar la ratio legis de este documento:
1. Ante todo queda registrada la Hermenéutica de la Continuidad, como ha explicado de modo brillante Benedicto XVI en su discurso a la Curia de 22 de diciembre de 2005. Una demostración de las intenciones del Santo Padre de reafirmar la fe tradicional de la Iglesia puede verse también en el documento publicado por la Congregación para la Doctrina de la Fe el 10 de julio, que muestra como existe plena identidad entre la Iglesia de Cristo y la Iglesia Católica.
2. La segunda es la influencia positiva que el Misal de 1962 puede tener sobre la nueva liturgia, ciertamente afligida por muchas dificultades por el modo en que viene celebrada, como hace notar el Santo Padre en su carta de introducción al Motu proprio .
3. Considerando los problemas que ha encontrado la aplicación de la legislación precedente, ha sido necesario establecer una nueva legislación para asegurar el acceso al Misal de 1962 a aquellos fieles que deseen usarlo.
Analicemos las reglamentaciones establecidas en esta ley fundamental de la Iglesia. La premisa establecida en el art. 1 es que la Iglesia Católica de Rito Latino tiene dos usos litúrgicos: el Misal promulgado por Pablo VI y el Misal Romano promulgado por S. Pío V y reeditado por el Beato Juan XXIII. El primero de ellos, según estas disposiciones, constituye la forma ordinaria; el segundo, la forma extraordinaria. Seguidamente el art. 2 establece el derecho de cada uno de los sacerdotes de rito latino, sea secular o regular, de usar cualquiera de los dos Misales, en Misas celebradas sin pueblo, sin pedir permiso a la Sede Apostólica ni al Ordinario. Este artículo precisa que un sacerdote puede celebrar Misas sin el pueblo cada día, a excepción del Triduo Pascual. Esto debe entenderse en un contexto en el que en ninguno de los dos usos litúrgicos se permiten las Misas sin pueblo durante el Triduo Pascual. De hecho, el Misal del 1962 es muy preciso en sus rúbricas al prohibir la celebración de las Misas del Jueves Santo, excepto la Solemne celebración de la Misa in Cena Domini.
Como se establece en el art. 4, los fieles que lo deseen, pueden participar en estas Misas sin pueblo; este derecho era llamado "indulto universal", pero esta definición resulta claramente inapropiada, porque esta norma establece el derecho de usar el Misal del 1962 por parte de cualquier sacerdote que desee hacerlo como un derecho propio, y por lo tanto no se trata de un indulto, que es por su misma naturaleza una situación excepcional. El derecho de los clérigos a usar el Breviario Romano promulgado por el Beato Juan XXIII, como se garantiza en el art. 9. 3, es la consecuencia lógica y concomitante del uso del Misal. Sería inapropiado desde un punto de vista litúrgico usar este Misal y el Breviario actual, puesto que tienen diferentes calendarios y diferentes estilos de oraciones.
En el art. 3 se reconoce el derecho de los Institutos de vida consagrada y de las Sociedades de vida apostólica de celebrar la Misa según el Misal de 1962 en sus propios oratorios. En el texto de este artículo se establece claramente que estos Institutos pueden decidir el uso permanente de este Misal. Ello significa que pueden decidir usar sólamente el Misal de 1962.
En una parroquia donde haya un grupo estable de fieles que desee participar en la liturgia según el Misal de 1962, como se establece en el art. 5, al párroco viene conferida la facultad para acoger la petición y, a tal fin, es exhortado por el legislador a aceptar esta solicitud. Estas Misas pueden ser celebradas el Domingo, en los días de precepto, o en cualquier otro día de la semana, o por matrimonios, funerales y celebraciones ocasionales, como por ejemplo durante las peregrinaciones, pero es evidente que la Misa del 1962 puede ser celebrada también en cualquier ocasión razonable. La afirmación contenida en este artículo de que "el bien de estos fieles se armonice con la atención pastoral ordinaria de la parroquia", no debería ser interpretada de ningún modo como una disminución de los derechos de esos fieles, sino como una llamada al sentido común a la hora de programar apropiadamente la celebración de la Misa según el Misal del 1962.
Los párrocos quedan autorizados también a conceder a los fieles los sacramentos del Bautismo, del Matrimonio, de la Confesión y de la Extremaunción, según el ritual tradicional (art. 9. 1). Al mismo tiempo los obispos son autorizados a administrar el Sacramento de la Confirmación según este rito.
El art. 6. regula la posibilidad de que las lecturas del Misal de 1962 sean hechas en lengua vernácula. Personalmente creo que la solución mejor es la de hacer lo que se hacía en algunas parroquias ya en los años 40 del siglo pasado, esto es, disponer a un sacerdote que lea en voz alta las lecturas en lengua vernácula desde el púlpito, mientras el celebrante a la vez lee las mismas lecturas sobre el altar en voz baja. Nótese como en Francia es común en muchas Misas rezadas tradicionales que las lecturas sean hechas directamente en la lengua vernácula. Las instrucciones de este artículo no deberían ser interpretadas como si la Santa Sede tuviese intenciones de introducir cambios en las lecturas actuales de la Misa del 1962, como me han asegurado algunas fuentes solventes en Roma.
Para la atención pastoral de los fieles que siguen el Misal de 1962, es más que razonable que sean erigidas parroquias personales, como se indica en el art. 10. De este modo los fieles no se verían limitados a una única Misa dominical, sino que podrían vivir en una comunidad completa que recibe la plenitud de la atención pastoral. La erección de una parroquia personal garantiza el derecho de "seguir un método propio de vida espiritual, que sea siempre conforme a la doctrina de la Iglesia " (cánon 214). Es evidente que estas nuevas normas reconocen la legitimidad plena e integral de una vida espiritual basada en el Misal del 1962, y como consecuencia, a los fieles les debe quedar garantizado el derecho a disponer de todos los medios para vivir esta vida espiritual, y no hay duda de que una parroquia personal daría los medios para vivir en armonía con un estilo de vida que es connatural a la liturgia tradicional de la Iglesia. Además de estas razones teóricas, hay muchos otros motivos prácticos que muestran las ventajas de las parroquias personales. Es difícil para dos grupos compartir el mismo edificio. El necesario reparto de los mismos espacios podría causar fricciones. Además está el problema de poder usar la misma iglesia en momentos principales del año litúrgico: no sería posible celebrar en la misma iglesia dos Misas de Medianoche o dos Triduos pascuales.
Los remedios legales para los problemas que puedan sobrevenir en la aplicación de estas normas son fuertes y están bien articulados. Las disposiciones consideran dos posibilidades: cuando el párroco o el Obispo no quieren aceptar la solicitud de los fieles, y el caso en que el Obispo quiera hacerlo, pero no tenga los medios. En el caso en que el párroco no pudiera o no quisiera atender la petición de un grupo de fieles que reclamasen la celebración de la Misa según el Misal del 1962, estos fieles deberían llevar el caso al obispo del lugar, y en el caso en que el Obispo no esté por satisfacer sus legítimas peticiones, el asunto debería ser diferido a la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei", como se establece en el art. 7. En el caso en que el Obispo quiera satisfacer la petición pero le falten los medios necesarios, puede llevar el caso a la misma Comisión para obtener ayuda y consejo, como establece el art. 8.
Según los principios generales de la ley, nada impide que los fieles que no reciben la debida satisfacción de sus peticiones por un Obispo que declare su voluntad de atender la petición, pero que no busque la intervención de la Comisión, puedan llevar ellos mismos el caso a la atención de este dicasterio. Evidentemente, cuando son negados los otros sacramentos, los fieles deberían tener el derecho de recurrir a la Comisión, como también en el caso en que el Ordinario local refutara la erección de una parroquia personal.
Debemos también tener en cuenta que la Comisión recibe una fuerte autoridad en la aplicación y en la ejecución de las disposiciones, que establecen que ésta "ejercitará la autoridad de la Santa Sede vigilando sobre la observancia y la aplicación" de las disposiciones de esta norma (art. 12). Al mismo tiempo se debe considerar, como se anuncia en el art. 11, que la Comisión recibirá ulteriores poderes del Santo Padre. Muy probablemente el Santo Padre promulgará en un futuro no lejano otro Motu proprio elevando el status de esta Comisión y concediéndole todos los poderes legales necesarios para poder llevar a cabo con la debida autoridad sus nuevos encargos. Es posible, además, que el nombre de la Comisión sea cambiado para evitar recuerdos dolorosos ligados al Motu proprio "Ecclesia Dei" de 2 de julio de 1988.
La afirmación contenida en l a Carta de presentación de Benedicto XVI:" Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo", debe ser debidamente explicada para evitar cualquier confusión en su interpretación. Un sacerdote dedicado a la celebración de la liturgia tradicional de la Iglesia no excluye como principio la celebración según el Misal de Pablo VI, puesto que ello significaría negarle validez. Podría en cambio optar por celebrar sólo la liturgia tradicional por muchas razones. Primero, porque percibe las perfecciones conexas a la Misa tradicional, como un modo en el que la naturaleza sacrificial de la Misa en sí misma es mejor expresada. Segundo, por vocación: podría justamente sentir la llamada de Dios a celebrar sólo la liturgia tradicional de la Iglesia. Deberíamos notar en cualquier caso que estos comentarios del Santo Padre no forman parte del Motu proprio , y por tanto no crean por sí mismos ninguna obligación legal. Se debe considerar que el art. 3 concede a las Comunidades de los Institutos de vida consagrada y a las Sociedades de vida apostólica, el derecho de celebrar de modo permanente la liturgia tradicional de la Iglesia. Deberíamos también recordar que el cánon 902 establece que un sacerdote no puede ser obligado a concelebrar.
Para concluir, estamos profundamente agradecidos a Benedicto XVI por la promulgación de estas disposiciones fundamentales que reconocen el valor permanente de la liturgia tradicional de la Iglesia y garantizan los derechos de los fieles. Deberíamos continuar orando y pidiendo al Señor que estas normas fundamentales de la Iglesia puedan ser debidamente aplicadas.





INTERPRETACIONES ENGAÑOSAS DEL MOTU PROPRIO
SUMMORUM PONTIFICUM

Por Mons. Ignacio Barreiro Carámbula


En estos últimos tiempos hemos visto crecer los ataques y las interpretaciones engañosas y restrictivas hacia y sobre el Motu proprio Summorum Pontificum . El objetivo de estas críticas es el de impedir o al menos restringir la aplicación de esta ley, para poder después afirmar que los fieles no están interesados en el rito extraordinario de la liturgia. Esta actitud demuestra un espíritu de desobediencia y de rebelión que ha sido denunciado abiertamente por S. E. R. Mons. Albert Malcom Ranjith, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos . Teniendo en cuenta la difusión de estas críticas, creo que es útil analizarlas brevemente.
Algunos han afirmado que el Motu proprio menoscaba la autoridad del Concilio Vaticano II, y han propuesto recuperar su espíritu y no separarse de los textos aprobados . Esto conlleva muchos riesgos que pueden terminar en una grave distorsión de la doctrina de la Iglesia. Al contrario, la interpretación del Concilio debe hacerse siguiendo el criterio de la Hermenéutica de la Continuidad indicada por el Santo Padre . La propuesta lleva a unos y a otros a concluir que sería difícil conciliar el rito extraordinario de la liturgia con la visión eclesiológica del Vaticano II. Pero estos autores no están en situación de demostrar que el Vaticano II haya introducido una nueva eclesiología en la Iglesia. Afirmar que la eclesiología del Vaticano II no es compatible con la precedente teología de la Iglesia significaría caer en una forma de Hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura , que Benedicto XVI denunció como errónea en su discurso a la Curia Romana del 22 de diciembre de 2005. En este discurso se demuestra también que la constitución de la Iglesia no podía ser alterada por el Concilio Vaticano II "porque no puede ser cambiada, ya que la constitución esencial de la Iglesia viene del Señor y nos fue dada para que pudiéramos alcanzar la vida eterna" .
No se puede afirmar que la liturgia promulgada por Pablo VI sea la liturgia querida por los Padres conciliares. Ésta es una aserción de naturaleza histórica que se puede demostrar sin dificultad . Al mismo tiempo esta afirmación no implica la negación de la validez jurídica de estas reformas. Por tanto es legítimo discutir si la reforma paolina fue más allá de cuanto había pedido la constitución conciliar Sacrosanctum Concilium . De ahí que la discusión sobre los problemas de esta reforma no pueda ser considerada un ataque al Concilio en sí. Recientemente el Arzobispo Albert Malcolm Ranjith, revelaba como "... en materia litúrgica, en varias innovaciones introducidas se pueden (...) encontrar diferencias sustanciales entre el texto de la constitución Sacrosactum Concilium y la reforma postconconciliar que después se hizo. Es verdad que el documento dejaba espacios abiertos a la interpretación y a la investigación, pero eso no quiere decir que invitara a una renovación litúrgica entendida como algo hecho ex novo; al contrario, se insertaba plenamente en la tradición de la Iglesia" . Se puede afirmar que la eliminación del latín se ha hecho contra lo establecido por el Concilio ; lo mismo se podría decir por lo que respecta a los sagrados silencios . La constitución Sacrosanctum Concilium establece: " Por último, no se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y sólo después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente a partir de las ya existentes" .
Esta norma abre un amplio campo a la reflexión y a la discusión sobre la mayor o menor prudencia con la que muchos cambios han sido introducidos en la liturgia, como la recepción de la comunión en la mano y el cambio de orientación de los altares ; cambios que fueron introducidos sin ningún mandato del Concilio y sin estar orgánicamente anclados en la liturgia tradicional de la Iglesia. Hay autores que hablan de puntos de "fatiga y límites del llamado ritus antiquior " , pero se podría decir lo mismo e incluso más del Novus Ordo , que por cierto no ha colmado las esperanzas pastorales de sus promotores. Las estadísticas de la Iglesia son una prueba palpable.
Las personas que ponen objeciones al Motu proprio hablan del riesgo de que se vea reducida la unidad ritual de la Iglesia Latina. Como consecuencia de esta nueva ley -dicen- se caminaría hacia la creación de facto de dos iglesias paralelas. Aquí debemos recordar que cuando San Pío V promulgó el Misal Romano con la Bula Quo primum tempore y estableció la obligación de su uso, estableció también, como excepción, que las Iglesias que pudieran demostrar un rito propio ininterrumpidamente usado durante más de doscientos años, lo pudieran conservar . Después del Concilio de Trento, que no obstante manifestó la voluntad de uniformar el rito latino, se mantuvo una pluralidad de ritos. El Cardenal Ratzinger en 2001 afirmaba: "Me parece esencial reconocer que ambos misales son misales de la Iglesia, y pertenecen a la Iglesia que permanece siempre la misma". Más adelante el Cardenal añadía, para subrayar que no hay ruptura esencial, que la continuidad y la identidad de la Iglesia existen: "me parece indispensable mantener la posibilidad de celebrar según el antiguo Misal, como signo de la identidad permanente de la Iglesia" . En verdad se debe afirmar que en nuestros tiempos esta unidad ha sido gravemente atacada por los abusos y las interpretaciones excesivamente reformistas que ha sufrido la liturgia de la Iglesia en el post Concilio. Se puede afirmar también que la unidad ritual de la Iglesia Latina no es reforzada por las formas de celebrar que adopta la forma ordinaria, y que a causa de tantas adaptaciones, intentos de inculturación, y diversos estilos, se presenta como una pluralidad de formas litúrgicas muy diversas entre ellas. Recuerdo que hace algún año, una profesora de Historia, después de haber participado en cuatro misas diferentes en una ciudad de Norteamérica, me decía que tenía la impresión de haber visitado cuatro religiones diferentes. Cuando nosotros apreciamos la forma extraordinaria de la liturgia, hablamos de un legítimo pluralismo; no creo que ayude a un sereno diálogo que un autor nos recuerde que en la época del Concilio de Trento "la Santa Sede quiso privilegiar, mediante el rito romano, una línea de rígida uniformidad" ; eso no es históricamente cierto. Quizá lo que este autor pretende decir es que él, por razones de oposición al Motu proprio, está a favor de una rígida uniformidad en la celebración litúrgica según la forma ordinaria; lo que, en cierto modo, es una contradicción, puesto que la celebración de este rito no es particularmente uniforme.
No se puede afirmar que este Motu proprio sea puramente pastoral, porque tiene como finalidad la protección del tesoro litúrgico de la Iglesia y de la Santa Misa, que es el regalo más grande que la Iglesia ha recibido de Jesucristo. Por esto resulta gravemente reduccionista afirmar que el Motu proprio ha sido promulgado solamente para reintroducir en la unidad de la Iglesia a los miembros de la Sociedad de San Pío X. Debemos anticiparnos a los problemas con la comprobación de la que habla el Santo Padre en la carta que acompaña al documento: si aceptásemos esa visión reductiva y si en tres años los miembros de la Sociedad no volvieran a la unidad canónica, los enemigos de la liturgia tradicional podrían decir que el Motu proprio no ha obtenido los resultados para los cuáles fue promulgado. En cambio, esta nueva ley de la Iglesia tiene claramente un objetivo dogmático y disciplinar, cual es preservar la naturaleza sagrada de la liturgia ante los abusos. El Santo Padre, en su carta de acompañamiento al Motu proprio, llama la atención sobre cómo "en muchos lugares", la infidelidad en la celebración con el Nuevo Misal "llevó a menudo a deformaciones de la Liturgia al límite de lo soportable" . Como señala el Santo Padre en el preámbulo de esta ley, la correcta celebración de la liturgia sirve "no sólo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe, porque la ley de la oración de la Iglesia corresponde a su ley de fe" . Por ello la declaración legal del pleno valor del rito extraordinario sirve como testimonio de la sacralidad de la liturgia y como un medio para limitar los abusos litúrgicos.
Las personas que ponen objeciones a la aplicación de este Motu proprio, argumentan también que el rito extraordinario no favorece la participación de los fieles y que, consecuentemente, va contra lo dispuesto por la constitución Sacrosanctum Concilium: "Por tanto, la Iglesia, con solícito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada,..." . En el rito tradicional de la Iglesia se subraya sobretodo la participación interior o espiritual de los fieles, que es verdaderamente la más importante forma de participación. Para favorecer el recogimiento interior esta Misa tiene muchos momentos de silencio, sobretodo cuando es celebrada de forma no solemne o rezada. La piedad, el culto de Dios, adquiere su sentido místico y lleno de humildad intelectual cuando se fundamente sobre el silencio. Santo Tomás de Aquino nos dice: "Dios es honorado en el silencio". La participación interior se ejercita con la atención del ánimo y del corazón, y se hace más eficaz si se une a la participación externa con gestos y de modo especial, respondiendo con las oraciones y con el canto . Siguiendo estas normas, muchos sacerdotes que celebran según el rito extraordinario busca favorecer la participación de los fieles instruyéndolos, por ejemplo, sobre la actitud a asumir (cuándo deben estar de rodillas, en pie o sentados, exhortándolos a responder a las oraciones o a unir sus voces al celebrante cuando lo requieren o consienten las rúbricas, y exhortándolos a cantar). En conformidad con el artículo 6 del Motu proprio, las lecturas, después de ser proclamadas en latín, son leídas en lengua vernácula. Cuando la forma extraordinaria de la liturgia se generalice, estoy seguro de que muchos sacerdotes buscarán el modo de que la Instrucción de la Sagrada Congregación de Ritos sobre la Música Sacra y la Sagrada Liturgia sea plenamente aplicada.
Hay autores que critican el leccionario del rito extraordinario y lo acusan de ser muy limitado en comparación con el que se utiliza cuando se sigue el Misal de Pablo VI . Aquí debemos hacer sólo una pregunta: ¿ha supuesto el aumento del número de textos bíblicos un mayor conocimiento de la doctrina de la Iglesia para los fieles?
Hay en marcha distintas tentativas para imponer una aplicación restrictiva del Motu proprio. Está quien agita el espantapájaros diciendo que la petición de la Misa tradicional puede "ser determinada por la curiosidad por lo diferente y por la búsqueda de un folclore religioso" . El sentido común demuestra que ningún grupo pide la celebración de esta forma litúrgica en modo permanente por estas razones de naturaleza, cuando menos, superficial.
Hay otro autor que propone una verdadera inquisición para determinar los motivos de aquellos que, no habiendo crecido con este rito, piden ahora su utilización . Esta inquisición no está prevista en el Motu proprio, y por tanto viola claramente los derechos de los fieles. Mucho más grave es otra cosa que sugiere este mismo autor, que la decisión de celebrar la Misa tradicional por un sacerdote joven, sería una indicación de una posible fragilidad, dificultad, cansancio, una necesidad de instrumentos para comprender su propia presencia e identidad, no solamente dentro del mundo, sino también dentro de una Iglesia que está cambiando . En otras palabras, lo que afirma este autor es que estos jóvenes sacerdotes son unos inadaptado. Lo más grave es que también sostiene que los cambios preferidos por él son algo seguro, casi "predeterminados por la historia".
No es verdad lo que se dice en el editorial de La Civiltá Cattolica, esto es, que puesto que en el Motu proprio "nada se dice sobre el sacramento del Orden, se debe deducir que el único ritual para las ordenaciones es sólo el de la reforma litúrgica" . Aquí hay que explicar, primeramente, que el hecho de que este sacramento no sea mencionado por el legislador no significa su interdicción, por la naturaleza misma de esta ley, que no es una norma jurídica que cree derechos, sino que los reconoce. Como he explicado, esta norma no es constitutiva, sino declarativa . Segundo, tanto la Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney como diversas órdenes religiosas, tienen como derecho propio el ritual para la ordenación que existía antes de las reformas post conciliares. Un principio general de interpretación de la ley indica que una norma general no deroga derechos particulares, y esto sería aplicable en el caso que se pretendiese afirmar que el Motu proprio no reconoce la validez del uso del rito del Orden existente antes del Concilio.
Si tanto los que celebran la Santa Liturgia en la forma ordinaria como los que, como nosotros, celebran utilizando la forma extraordinaria, tienen el mismo espíritu de fe y de auténtica caridad, podrán tener la esperanza de que esta diversidad, prevista por el Motu proprio , no menoscabará en absoluto la unidad de la Iglesia Latina, antes bien, enriquecerá y fortificara a la Iglesia. Se todos actúan de buena fe, sin buscar el coartar la legítima libertad de los otros en la elección de liturgias aprobadas por el Supremo Legislador, la unidad de la Iglesia saldrá reforzada. Si esta nueva ley de la Iglesia es aceptada y debidamente acogida, tendremos una vía de salida para la crisis que desde hace tantos años está minando la Iglesia, y encontraremos el dinamismo necesario para retomar el camino evangelizador al cuál nos llama el Señor.

jueves 12 de junio de 2008

LA ARCHIDIÓCESIS DE MADRID CLAUSURA LA MISIÓN JOVEN EN EL CERRO DE LOS ÁNGELES, RENOVANDO LA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS






Obispo de Getafe:
“Queridos jóvenes, que con tanto entusiasmo habéis participado en la misión, sed todos bienvenidos a este lugar santo. El Corazón de Jesús, que tiene como templo, el Corazón de su Madre la Virgen María, nos acoge a todos y nos abraza con amor; en el Corazón de Cristo encontraréis el fundamento del verdadero amor, calmaréis vuestra sed de vida”
Obispo auxiliar de Getafe:
“Ascendamos a este monte que es hoy la morada de la Misericordia, el lugar del Corazón de Jesús… Jóvenes aquí presentes: subiendo al monte del Señor, podemos recordar a aquella multitud de redimidos, venida de oriente y occidente, de todas las razas y lugares, que recuerda el profeta Isaías. Fueron el fruto de la misión, después que los Magos adorasen a Jesús. Ellos fueron los primeros misioneros a quienes guiaba una estrella. También nosotros nos dejamos guiar por ella, pero nuestra estrella es María. La Virgen María nos invita a recibir la gracia para a ser misioneros del amor de Cristo.”
Obispo de Alcalá:
“Queridos jóvenes, frente a unas ofertas que no os llenan el corazón y os dejan vacíos, acudid a Cristo”.
Cardenal Arzobispo de Madrid:
“Vuestra vida tiene futuro, vuestros problemas solución, el futuro puede ser de gozo y gloria, pase lo que pase”.

SU SANTIDAD PRESENTA LA FIGURA Y EL MENSAJE DE SAN COLUMBANO

"El mensaje de San Columbano se concentra en un firme llamamiento a la conversión y al desapego de las cosas terrenas en vista de la herencia eterna. Con su vida ascética y su comportamiento sin compromisos frente a la corrupción de los poderosos, evoca la figura severa de San Juan Bautista. Su austeridad, sin embargo, solo es el medio para abrirse libremente al amor de Dios y corresponder con todo el ser a los dones recibidos de Él, reconstruyendo en sí la imagen de Dios y al mismo tiempo trabajando la tierra y renovando la sociedad humana"

"Hombre de gran cultura y rico de dones de gracia, sea como incansable constructor de monasterios, que como predicador penitencial intransigente, dedicó todas sus energías a alimentar las raíces cristianas de la Europa que estaba naciendo. Con su energía espiritual, con su fe, con su amor a Dios y al prójimo se convirtió en uno de los padres de Europa, que nos muestra hoy dónde están las raíces de las cuales puede renacer nuestro continente".

miércoles 11 de junio de 2008

EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y LA EUCARISTÍA

"Entre el Sagrado Corazón de Jesús y la Eucaristía existe una relación porque el Sagrado Corazón es el símbolo del amor de Jesús por su Iglesia, amor sin límites. Él se ha entregado voluntariamente por sí mismo: se ha rebajado, se ha vaciado, se ha humillado hasta la muerte en cruz. A Jesús no le ha bastado, morir por nosotros en la Cruz – la Redención – Él ha querido prolongar los efectos de la obra de salvación a través de la Iglesia que Él ha fundado y en aquella Iglesia, se encuentra el misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo, ofrecido a Dios en la Misa, recibido por nosotros en la Eucaristía. El misterio eucarístico es pues signo y don del amor de Cristo a su esposa, la Iglesia. Cristo asciende a los cielos, el día de la Ascensión, pero permanece con nosotros en la Eucaristía. Dios con nosotros, Dios que nos ama, Dios que nos da todo, Cristo Emmanuel. La unión, es verdaderamente íntima, entre el amor de Cristo, simbolizado en el Sagrado Corazón y el Sacramento de la Caridad".
-Cardenal Arinze, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino-

LA MÚSICA, SOPLO DE VIDA

Alfredo Caponnetto, 29 años, joven compositor galardonado en 2007 con el premio Dewar arts.
Interesante entrevista en Zenit.org


"La música nos proporciona momentos de gran iluminación. La experiencia musical nos acerca a los principios estéticos de transcendencia y sublimidad. Nos da la sensibilidad de entender y ver dentro de conceptos tan grandes y misteriosos como el amor y los eleva a lo sublime.
¿Quién de nosotros no ha experimentado la sensación de la suspensión de las coordenadas del espacio‐tiempo ante una obra de arte musical? Es decir, la contemplación intelectual de la eternidad trasciende nuestra naturaleza humana. Esta vivencia, puede ocurrir a través de la simple asimilación sensorial o a través del entendimiento racional de la obra.La transfiguración del mundo a través de la belleza artística nos acerca más al entendimiento de la Unidad. La música es lo más cercano que tenemos a la voz de Dios".

RESPLANDECE EL SOL DE LA TRADICIÓN CATÓLICA EN EL CIELO DE ROMA






Con una numerosa presencia de clero y de fieles, el pasado Domingo tuvo lugar la celebración de la Santa Misa según el uso extraordinario y el inicio de la actividad pastoral en la recién erigida Parroquia personal de la Santísima Trinidad de los peregrinos en Roma.
Erigida mediante Decreto del Cardenal Camillo Ruini, según lo previsto en el artículo 10 del Motu proprio Summorum Pontificum.
A la Santa Misa solemne asistió Monseñor Ernesto Mandara, Obispo Auxiliar de la Urbe para el Sector Centro, quien subrayó que la nueva parroquia goza de la estima y de la confianza del Vicariato y tiene los mismos derechos y deberes que cualquier otra parroquia de la Urbe sin menoscabo de su singularidad y particularidad.

martes 10 de junio de 2008

MIEMBROS DE LA PONTIFICIA ACADEMIA ECLESIÁSTICA

«Sed cada día oyentes dóciles de la Palabra de Dios, vivid en ella y de ella, haciéndola presente en vuestra actividad sacerdotal. Anunciad la Verdad que es Cristo. Que la oración, la meditación y la escucha de la Palabra de Dios sean vuestro pan de cada día. Si crece en vosotros la comunión con Jesús, si vivís de Él y no sólo por Él, irradiaréis su amor y su gozo entorno a vosotros. Junto con la escucha de la Palabra de Dios, que la Celebración de la Eucaristía sea el corazón y centro de vuestra jornada y de todo vuestro ministerio. El sacerdote, como todo bautizado, vive de la comunión eucarística con el Señor. No nos podemos acercar cotidianamente al Señor, pronunciar las tremendas y estupendas palabras ‘Éste es mi Cuerpo, Ésta es mi Sangre’, no se puede tomar entre las manos el Cuerpo y Sangre del Señor, sin dejarse aferrar por él. Sin dejarse conquistar por su fascinación, sin permitir que su amor infinito nos cambie interiormente(...)
Que la Eucaristía sea para vosotros escuela de vida, en la cual, el sacrificio de Jesús en la Cruz os enseñe a hacer de vosotros mismos una entrega total a los hermanos".
Benedicto XVI

sábado 7 de junio de 2008

PRIMERO DE TODO, EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD

" ¡Hijos míos, la palabra de Dios no es ciertamente poca cosa!. Las primeras palabras que Nuestro Señor dirigió a sus Apóstoles fueron: "Id y enseñad...". Esto, para mostrarnos que el conocimiento de la verdad debe ser puesto por encima de todas las cosas.
¿Qué nos ha dado nuestra religión? Las enseñanzas que hemos recibido.
¿Qué nos hace sentir horror al pecado...qué nos hace descubrir la belleza de la virtud... y nacer en nosotros el deseo del cielo? Las enseñanzas.
¿Qué es lo que hace conocer a los padres y a las madres los deberes que tienen hacia sus hijos y a los hijos los deberes que tienen hacia sus padres? Las enseñanzas.
Hijos míos, ¿por qué somos así de ciegos y de ignorantes? Porque no hacemos del todo caso a la palabra de Dios...
Si una persona es instruida, existe siempre la posibilidad de que se corrija. Aunque se pierda en toda clase de malos caminos, se puede siempre esperar que antes o después vuelva al buen Dios, aunque sea en el momento de la muerte. Al contrario, una persona que es ignorante de la propia religión es como un moribundo que ha perdido la conciencia: no conoce ni la gravedad del pecado, ni la belleza de su alma, ni el valor de la virtud; se arrastra de pecado en pecado.
Una persona instruida tiene siempre dos guías que caminan delante de ella: el consejo y la obediencia.
Creo que una persona que no escucha la palabra de Dios como se debe no se podrá salvar: nunca sabrá que necesita hacer para alcanzar la salvación.
Hijos míos, pienso a menudo que la mayor parte de los cristianos que se condenan, se condenan a causa de su ignorancia".

-Santo Cura de Ars-

IMPOSICIÓN DE BECAS EN EL INSTITUTO TEOLÓGICO COMPOSTELANO

Entre el público,algunos miembros de la Fraternidad que acompañaron al Hermano José Manuel

Los nuevos becados posan para la foto con el Director del Instituto Teológico Compostelano, el Ilmo. Sr. D. Segundo Leonardo Pérez López.

El Hermano José Manuel recibe la beca de manos del Director del Instituto Teológico Compostelano
*El pasado jueves día 5 de junio tuvo lugar en el Instituto Teológico Compostelano la entrega de becas para los alumnos que han completado el ciclo de los Estudios Eclesiásticos. Entre los alumnos se encontraba el Hermano José Manuel, de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina. Es el segundo de los Hermanos que han concluído sus Estudios Eclesiásticos.
Algunos miembros de la Fraternidad, junto con su familia, acompañaron al Hermano en este día tan señalado y de tanta alegría para toda la Fraternidad.
El Señor y la Virgen, nuestra Reina y Madre, continuarán acompañando sus pasos en esta andadura al servicio de la Santa Iglesia y del Vicario de Cristo.

NUEVO PRESIDENTE DEL PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA

CARDENAL ENNIO ANTONELLI
Su Santidad el Papa Benedicto XVI ha nombrado al Cardenal Ennio Antonelli, arzobispo de Florencia, como nuevo Presidente del Pontificio Consejo para la Familia.
El Cardenal Antonelli sustituye al Cardenal López Trujillo, fallecido recientemente.
Nacido en Todi, Umbría, el 18 de noviembre de 1936. Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1960.
Preconizado obispo de Gubbio el 25 de mayo 1982 y ordenado el 29 de agosto. Construyó el nuevo seminario, el centro diocesano de pastoral y la casa sacerdotal. El 6 de octubre de 1988 fue designado Arzobispo de Perugia.
El 25 de mayo de 1995 fue elegido Secretaro General de la Conferencia Episcopal italiana y reelegido el 25 de mayo de 2000.
El 21 de marzo de 2001 sucedió al Cardenal Silvano Piovanelli como Arzobispo de Florencia. Creado y proclamado Cardenal por Juan Pablo II en el Consistorio del 21 de octubre de 2003, con el Título de S. Andrea delle Fratte.

jueves 5 de junio de 2008

OBISPOS DE GALICIA: ES LEGÍTIMA LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA A LA ENSEÑANZA DE EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA


Los Obispos de la Iglesia en Galicia, en vistas del próximo curso escolar, queremos recordar a todos la doctrina que la Conferencia Episcopal Española ha emitido en diversos documentos sobre la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC):

1. Existen unos derechos y deberes, enraizados en la naturaleza creada del ser humano, que hacen posible la convivencia en paz y libertad en nuestra sociedad, que se reflejan en el texto de nuestra Constitución y que deben ser respetados.

2. Entre ellos está el derecho de los padres a elegir el tipo de formación moral y religiosa para sus hijos, como reconoce el artículo 27,3 de la Constitución Española: “Los poderes políticos garantizan el derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones morales”.

3. El Estado no puede imponer legítimamente una formación moral de la conciencia de los alumnos al margen de la libre elección de los padres, tal como se pretende en la asignatura EpC y en los Decretos que la desarrollan.

4. De hecho la comprensión y la adhesión de los alumnos a los valores fundamentales no se pueden alcanzar a través de una imposición legal por parte del poder político, que además no consigue con ello asegurar una convivencia en paz.

5. Por otra parte, tal como han sido reglamentados sus contenidos, EpC impone desde instancias políticas una concepción del hombre que contradice el ideario propio de las escuelas católicas, ideario en que encuentra expresión el derecho primordial a la libertad de educación, como ha defendido el Tribunal Constitucional.

6. Esperamos, por tanto, que se paralice la implantación de esta asignatura tal como está programada, para respetar mejor los derechos de todos los padres; y, en su caso, que se haga posible su adaptación en contenidos, objetivos y criterios de evaluación al ideario de los Centros.

7. Para defender el derecho que les asiste de determinar la educación moral de sus hijos, los padres tienen, entre otros medios legítimos, el de la objeción de conciencia a la enseñanza de la asignatura EpC.

8. Las diferentes administraciones educativas, así como todos los centros escolares, deben respetar las decisiones de los padres y no interferir en el ejercicio de sus derechos fundamentales, y deben también asesorar y acompañar convenientemente a todos aquellos que lo soliciten.

Lugo, 1 de Junio de 2.008

+ Julián Barrio Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela.
+ José Diéguez Reboredo, obispo de Tui-Vigo.
+ Luis Quinteiro Fiuza, obispo de Orense
+ Manuel Sánchez Monge, obispo de Mondoñedo-Ferrol
+ Alfonso Carrasco Rouco, obispo de Lugo.

SANTO PADRE: LA PRESENCIA DE CRISTO, CORAZÓN DEL MUNDO


Queridos hermanos y hermanas:
En este domingo, que coincide con el inicio de junio, quiero recordar que este mes está tradicionalmente dedicado al Corazón de Cristo, símbolo de la fe cristiana, particularmente amado tanto por el pueblo como por los místicos y los teólogos, pues expresa de una manera sencilla y auténtica la "buena noticia" del amor, resumiendo en sí el misterio de la encarnación y de la Redención. Y el viernes pasado celebramos la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, tercera y última de las fiestas que han seguido al Tiempo Pascual, tras la Santísima Trinidad y el Corpus Christi. Esta sucesión hace pensar en un movimiento hacia el centro: un movimiento del espíritu guiado por el mismo Dios. Desde el horizonte infinito de su amor, de hecho, Dios ha querido entrar en los límites de la historia y de la condición humana, ha tomado un cuerpo y un corazón, para que podamos contemplar y encontrar el infinito en el finito, el Misterio invisible e inefable en el Corazón humano de Jesús, el Nazareno. En mi primera encíclica sobre el tema del amor, el punto de partida ha sido precisamente la mirada dirigida al costado traspasado de Cristo, del que habla Juan en su Evangelio. Y este centro de la fe es también la fuente de la esperanza en la que hemos sido salvados, esperanza que ha sido el tema de mi segunda encíclica.
Toda persona necesita un "centro" para su propia vida, un manantial de verdad y de bondad al que recurrir ante la sucesión de las diferentes situaciones y en el cansancio de la vida cotidiana. Cada uno de nosotros, cuando se detiene en silencio, necesita sentir no sólo el palpitar de su corazón, sino, de manera más profunda, el palpitar de una presencia confiable, que se puede percibir con los sentidos de la fe y que, sin embargo, es mucho más real: la presencia de Cristo, corazón del mundo. Os invito, por tanto, a cada uno de vosotros a renovar en el mes de junio su propia devoción al Corazón de Cristo, valorando también la tradicional oración de ofrecimiento del día y teniendo presentes las intenciones que propongo a toda la Iglesia.
Junto al Sagrado Corazón de Jesús, la liturgia nos invita a venerar el Corazón Inmaculado de María. Encomendémonos siempre a ella con gran confianza. Quisiera invocar la materna intercesión de la Virgen una vez más por las poblaciones de China y Myanmar, golpeadas por calamidades naturales, y por quienes atraviesan las numerosas situaciones de dolor, enfermedad y miseria material y espiritual que marcan el camino de la humanidad.
*Alocución de Benedicto XVI durante el rezo del ángelus el 1 de junio de 2008

miércoles 4 de junio de 2008

CATEQUESIS DE BENEDICTO XVI SOBRE SAN GREGORIO MAGNO: LA HUMILDAD DEBE SER LA VIRTUD FUNDAMENTAL DE TODO OBISPO

*El Vicario de Cristo en la audiencia de este miércoles ha continuado profundizando en la figura del Papa San Gregorio Magno.
La gravedad del oficio de pastor de la Iglesia...
"Tal vez el texto más orgánico de Gregorio Magno es la Regla pastoral, escrita en los primeros de pontificado. En ella Gregorio se propone trazar la figura del obispo ideal, maestro y guía de su rebaño. A tal fin ilustra la gravedad del oficio de pastor de la Iglesia y los deberes que ello comporta: por lo tanto, aquellos que no han sido llamados a tal tarea, que no lo busquen con superficialidad; aquellos en cambio que lo hayan asumido sin la debida reflexión, que sientan nacer en el alma una necesaria turbación".
"El arte de las artes"...
"El gran pontífice, con todo, insiste en el deber de que el pastor debe reconocer cada día la propia miseria, de manera que el orgullo no haga vano, a los ojos del Juez Supremo, el bien realizado. Por ello el capítulo final de la Regla está dedicado a la humildad: "Cuando se tiene complacencia en haber alcanzado muchas virtudes, es bueno reflexionar sobre las propias insuficiencias y humillarse: en lugar de considerar el bien realizado, hay que considerar el que se ha descuidado". Todas estas indicaciones preciosas demuestran el altísimo concepto que san Gregorio tiene del cuidado de las almas, por él definido "ars artium", el arte de las artes".
La humildad, virtud fundamental de todo obispo...
"Antes de concluir, es necesario hablar de las relaciones que el Papa Gregorio cultivó con los patriarcas de Antioquía, de Alejandría y de la propia Constantinopla. Se preocupó siempre de reconocer y respetar los derechos, guardándose de toda interferencia que limitara la legítima autonomía de aquellos. Si bien san Gregorio, en el contexto de la situación histórica, se opuso al título de "ecuménico" por parte del Patriarca de Constantinopla, no lo hizo por limitar o negar esta legítima autoridad, sino porque estaba preocupado por la unidad fraterna de la Iglesia universal. Lo hizo sobre todo por su profunda convicción de que la humildad debía ser la virtud fundamental de todo obispo, más aún de un Patriarca. Gregorio había seguido siendo un sencillo monje en su corazón y por ello era decididamente contrario a los grandes títulos. Quería ser --es expresión suya-- servus servorum Dei. Esta palabra que acuñó no era en sus labios una piadosa fórmula, sino la verdadera manifestación de su modo de vivir y de actuar. Estaba íntimamente impresionado por la humildad de Dios, que en Cristo se hizo nuestro siervo, nos lavó y nos lava los pies sucios. Por lo tanto estaba convencido de que, sobre todo un obispo, debería imitar esta humildad de Dios y así seguir a Cristo. Su deseo verdaderamente fue el de vivir como monje en permanente coloquio con la Palabra de Dios, pero por amor a Dios supo hacerse servidor de todos en un tiempo lleno de tribulaciones y de sufrimientos, supo hacerse "siervo de los siervos". Precisamente porque lo fue, es grande y nos muestra también a nosotros la medida de su verdadera grandeza".

CORAZÓN DE JESÚS EN QUIEN ESTÁN TODOS LOS TESOROS DE LA SABIDURÍA Y DE LA CIENCIA

MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


Acto de consagración

Rendido a tus pies, oh Jesús mío, considerando las inefables muestras de amor que me has dado

y los sublimes lecciones que me enseñó tu adorabilísimo Corazón te pido humildemente la gracia de conocerte, amarte y servirte como fiel discípulo tuyo para hacerme digno de las mercedes y bendiciones que generoso concedes a los que de veras te conocen, aman y sirven.

Mira que soy muy pobre, dulcísimo Jesús y necesito de Vos como el mendigo de la limosna que el rico le ha de dar. Mira que soy muy rudo, oh soberano maestro y necesito de tus divinas enseñanzas para luz y guía de mi ignorancia. Mira que soy muy débil oh Poderosísimo amparo de los flacos y caigo a cada paso y necesito apoyarme en Vos para no desfallecer.

Sedlo todo para mi, Sagrado Corazón: socorro de mi miseria, lumbre de mis ojos, báculo de mis pasos, remedio de mis males, auxilio en toda necesidad. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentaste y convidaste cuando con tus tiernos acentos dijiste repetidas veces en tu Evangelio: "venid a Mi", "aprended de Mi", "pedid", "llamad", a las puertas de tu Corazón vengo, pues, hoy y llamo, y pido y espero Del mío te hago firme, formal y decidida entrega. Tómalo Vos y dame en cambio lo que sabes me ha de hacer bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.




Las Doce Promesas del Sagrado Corazón



En mayo de 1673, el Corazón de Jesús le dio a Santa Margarita María para aquellas almas devotas a su Corazón las siguientes promesas:



* Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.
* Les daré paz a sus familias.
* Las consolaré en todas sus penas.
* Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte.
* Derramaré abundantes bendiciones en todas sus empresas.
* Los pecadores encontrarán en mi Corazón un océano de misericordia.
* Las almas tibias se volverán fervorosas.
* Las almas fervorosas harán rápidos progresos en la perfección.
* Bendeciré las casas donde mi imagen sea expuesta y venerada.
* Otorgaré a aquellos que se ocupan de la salvación de las almas el don de mover los corazones más endurecidos.
* Grabaré para siempre en mi Corazón los nombres de aquellos que propaguen esta devoción.
* Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.

lunes 2 de junio de 2008

LA IGLESIA NO PUEDE CAMBIAR LA VOLUNTAD DE SU FUNDADOR, JESUCRISTO

Monseñor Angelo Amato, Secretario de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, en una entrevista publicada en L´Osservatore Romano recuerda que la Iglesia no puede "cambiar la voluntad de su Fundador, Jesucristo. Así, en la participación de la vida y la misión de la Iglesia la mujer no puede recibir el sacramento del orden y, por lo tanto, no puede cumplir las funciones propias del sacerdocio ministerial".
Refiriéndose al reciente Decreto General que la Sagrada Congregación emitió sobre la "ordenación" sacra de mujeres, el Arzobispo explica que "esta es una disposición que la Iglesia siempre ha encontrado en la precisa voluntad, totalmente libre y soberana, de Jesucristo que ha llamado sólo a hombres como sus apóstoles. La Iglesia se reconoce entonces vinculada a esta elección hecha por el Señor mismo. Por esta razón la ordenación de mujeres no es posible. La Iglesia y su magisterio no tienen autoridad a partir de sí mismos, sino solo a partir del Señor".

ORDENACIONES SACERDOTALES EN LINCOLN SEGÚN EL RITO TRADICIONAL DE LA IGLESIA




El pasado viernes 30 de mayo, Su Eminencia Reverendísima el Cardenal Darío Castrillón, ha conferido la Sagrada Ordenación sacerdotal a cuatro diáconos de la Fraternidad San Pedro en Lincoln -Nebraska-, conforme al Rito Tradicional.

SECRETARIO DE LA SAGRADA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO CONFIERE EL DIACONADO SEGÚN EL USO EXTRAORDINARIO










Su Excelencia el Arzobispo Albert Malcolm Ranjith, Secretario de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha conferido el Diaconado a ocho candidatos de la Fraternidad de San Pedro en Wigratzbad (Baviera) el sábado pasado.
Las fotografías aparecen publicadas en la página web de la FSSP,

domingo 1 de junio de 2008

SAN AGUSTÍN: "NADIE COMA DE ESTA CARNE SIN ANTES ADORARLA"

"Cada uno ha de vivir y expresar que es consciente de encontrarse en toda celebración ante la majestad infinita de Dios, que llega a nosotros de manera humilde en los signos sacramentales(...)
Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos.Precisamente así, y sólo así, nos hacemos una sola cosa con Él y, en cierto modo, pregustamos anticipadamente la belleza de la liturgia celestial".
-Sacramentum Caritatis-
En la Santa Misa del Corpus Christi, celebrada en San Juan de Letrán, el Vicario de Cristo distribuyó la Sagrada Comunión a los fieles, quienes la recibieron de manos del Papa arrodillándose en el reclinatorio.
En distintas ocasiones la Sagrada Congregación del Culto divino ha recordado que la práxis de recibir la Sagrada Comunión de rodillas no ha sido abolida por la Iglesia. Los fieles tienen derecho a recibir la Sagrada Comunión arrodillados. Las Conferencias episcopales de los distintos países puden permitir recibir de pie, pero en ningún caso puden prohibir recibir de rodillas. Así lo ha manifestado reiteradamente la Sagrada Congregación. La norma es tan clara que no cabe lugar a equívocos.
En el uso ordinario se puede comulgar tanto de pie como de rodillas y asiste a los fieles el derecho de elegir la forma de hacerlo. En el uso extraordinario se comulga siempre de rodillas, excepto en el caso de impedimento físico, por enfermedad, o por razones de edad, etc.
Sin embargo, en el uso ordinario a menudo no se facilita el que los fieles puedan ejercitar este derecho que les asiste. Siempre que se distribuye la Sagrada Comunión debería hacerse en el comulgatorio, y allí donde no lo hay se debe disponer un reclinatorio para que los fieles que lo deseen no se vean impedidos de poder recibir al Señor estando arrodillados. La negativa a usar esta medida tan sencilla puede ser signo de una actitud despótica y de una carga ideológica negativa y para nada coherente con la misión sacerdotal.
La rapidez no es un argumento válido en cuestiones litúrgicas. ¿Por qué han de verse obligados los fieles a arrodillarse en el suelo en medio de una fila? ¿En nombre de quién se les priva de manifestar su adoración al Señor antes de recibirlo, utilizando un gesto que es coherente con la tradición multisecular de la Iglesia y reconocido como un derecho por la Sede Apostólica?
A los que opinan que no hay que hacerse problema por esto, les sugerimos que efectivamente no hay porque hacerse problema, por lo cual a partir de ahora que se arrodillen todos para recibir la Sagrada Comunión. ¿Hay problema?

BENEDICTO XVI CLAUSURA EL MES DE MAYO, MES DE MARÍA


Queridos hermanos y hermanas:
Concluimos el mes de mayo con este sugestivo encuentro de oración mariana. Os saludo con afecto y os doy las gracias por vuestra participación. Saludo, en primer lugar, al señor cardenal Angelo Comastri; con él saludo a los demás Cardenales, Arzobispos, Obispos y sacerdotes que participan en esta celebración vespertina. Extiendo mi saludo a las personas consagradas y a todos vosotros, queridos fieles laicos, que con vuestra presencia habéis querido homenajear a la Virgen Santísima. Celebramos hoy la fiesta de la Visitación de la Beata Virgen y la memoria del Corazón de María. Todo ello por lo tanto nos invita a dirigir la mirada con confianza a María. También a Ella esta tarde, nos hemos dirigido con la antigua y siempre actual práctica piadosa del Rosario. El Rosario, cuando no es mecánica repetición de formas tradicionales, es una meditación bíblica que nos hace recorrer los acontecimientos de la vida del Señor en compañía de la Beata Virgen, conservándolos, como Ella, en nuestro corazón. En tantas comunidades cristianas, durante el mes de mayo, existe la bella costumbre de recitar de manera solemne el santo Rosario en familia y en las parroquias. Ahora, que finaliza el mes, no debe cesar esta buena costumbre, es más debe proseguir todavía con mayor compromiso de manera que, en la escuela de María, la lámpara de la fe brille cada vez más en el corazón de los cristianos y en sus casas.
En la fiesta de hoy de la Visitación la liturgia nos hace volver a escuchar el párrafo del Evangelio de Lucas, que cuenta el viaje de María de Nazaret a la casa de la anciana prima Isabel. Imaginemos el estado de ánimo de la Virgen. Después de la Anunciación, cuando el Ángel desapareció de su presencia. María se encontró con un gran misterio encerrado en el seno; sabía que algo extraordinariamente único había ocurrido; se daba cuenta que había comenzado el último capítulo de la historia de la salvación del mundo. Pero todo, junto a Ella, había permanecido como antes y, para el pueblo de Nazaret, todo lo que le había acontecido Ella, lo desconocía completamente.Antes de preocuparse de ella misma, María piensa en la anciana Isabel, que ha sabido que estaba en cinta de manera avanzada y, empujada por el misterio de amor que apenas ha acogido en si misma, se pone en camino “aprisa” para ir a ofrecer su ayuda. ¡He aquí la grandeza sencilla y sublime de María! Cuando llega a la casa de Isabel, ocurre un hecho que ningún pintor podrá jamás retratar con la belleza y la profundidad de lo ocurrido. La Luz interior del Espíritu Santo envuelve a sus personas. E Isabel, iluminada de lo Alto, exclama: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy so para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, el niño saltó de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor, se cumplirá!Estas palabras podrían parecer desproporcionadas respecto al contexto real. Isabel es una de las muchas ancianas de Israel y María es una desconocida muchacha de un pueblo perdido de Galilea. ¿Qué cosa puede ser y que cosa pueden hacer en un mundo en el que cuentan otras personas y pesan otros poderes? Sin embargo, María una vez más se admira, su corazón es límpido, totalmente abierto a la luz de Dios; su alma es sin pecado, no está cargada por el orgullo y el egoísmo. Las palabras de Isabel encienden en su espíritu un cántico de alabanza, que es una auténtica y profunda lectura “teológica” de la historia: una lectura que nosotros debemos aprender continuamente de Ella cuya fe está libre de sombras e inquebrantable. ”Proclama mi alma la grandeza del Señor”. María reconoce la grandeza de Dios. Este es el primer e indispensable sentimiento de la fe, el sentimiento que da seguridad a la criatura humana y la libera del miedo, incluso en medio de los avatares de la historia.Caminando más allá de la superficie, María “ve” con los ojos de la fe la obra de Dios en la historia. Por esto es beata, porque ha creído: por la fe, en efecto, ha acogido la Palabra del Señor y ha concebido el Verbo encarnado. Su fe le ha hecho ver que los tronos de los poderosos de este mundo son todos provisionales, mientras el trono de Dios es la única roca que no cambia y no cae. Su Magnificat, a distancia de siglos y milenios, permanece la más verdadera y profunda interpretación de la historia, mientras las lecturas hechas por tantos sabios de este mundo han sido desmentidas por los hechos en el curso de los siglos.
¡Queridos hermanos y hermanas! Volvamos a casa con el Magnificat en el corazón. Llevemos con nosotros los mismos sentimientos de alabanza y de acción de gracias de Maria hacia el Señor, su fe y su esperanza. Su dócil abandono en las manos de al Providencia divina. Imitemos su ejemplo de disponibilidad y generosidad sirviendo a los hermanos. En efecto, solamente, acogiendo el amor de Dios y haciendo de nuestra existencia un servicio desinteresado y generoso al prójimo, podremos elevar con alegría un canto de alabanza al Señor. Que la Señora nos obtenga esta gracia, esta noche que nos invita a encontrar refugio en su Corazón Inmaculado. A todos os doy mi Bendición.