8 de diciembre de 2008

CLAUSURA DE LAS JORNADAS DE FORMACIÓN LITÚRGICA PARA SACERDOTES

Algunos de los participantes, entre ellos, Monseñor Celso Rodríguez Hernández, fundador del Movimiento Apostólico Juventud Unida en Marcha (el segundo por la izquierda)



Santa Misa Solemne








D. Manuel Folgar en el sermón
"El Señor, por la voz de su Vicario en la tierra nos ha llamado a emprender la Nueva Evangelización, es decir, a vivir orientados hacia Dios. Y eso no es posible si no buscamos la inspiración, la fuerza, la energía y la gracia allí donde está. ¿Y donde está? En la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Sí, cada vez que acudimos al altar de Dios estamos al pie de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, que es la fuente de todas las benciones.
Y precisamente este rito gregoriano, este uso extraordinario de la Santa Misa, nos entra por todos los sentidos indicándonos la necesidad de vivir orientados hacia Dios: las posturas y gestos del sacerdote celebrante, la música deliciosa y casi angélica, los signos de adoración, el silencio, la belleza de las oraciones... Todas esas cosas que el Espíritu Santo ha ido inspirando a lo largo de los siglos y que son el gran tesoro que la Iglesia conserva. Por todos los sentidos de nuestro cuerpo esta Santa Misa nos está como atrayendo, arrastrándonos como un imán, orientándonos hacia Dios"...
Enamoráos de la Santa Misa, amad la Santa Misa. Sumáos a esta renovación que el Papa Benedicto XVI ha comenzado. No os preocupéis de esas cosas tan superficiales que a menudo se dicen: "Es que voy a la Misa en latín y no entiendo, no comprendo..."
¿No comprendes? ¿Y qué hay que comprender? Que ahí está Dios muriendo por ti. Que se ofrece por ti. Que ahí está Dios renovando su Pasión. Que tú estás ahí uniéndote al sacerdote y uniéndote a los ángeles y a los Santos. Uniéndote a Jesucristo, Sumo Sacerdote, adorando a Dios, alabando, dándole gracias, pidiendo perdón de tus pecados, ofreciendo todos tus trabajos para la expiación de los pecados del mundo.
¿Qué más quieres entender? Si no hay nada más que entender..."
-Extracto de la homilía-


Después de los actos litúgicos de la clausura, los fieles de la parroquia de Briallos invitaron a los sacerdotes participantes a tomar un delicioso chocolate.