"Cada uno ha de vivir y expresar que es consciente de encontrarse en toda celebración ante la majestad infinita de Dios, que llega a nosotros de manera humilde en los signos sacramentales(...)Recibir la Eucaristía significa adorar al que recibimos.Precisamente así, y sólo así, nos hacemos una sola cosa con Él y, en cierto modo, pregustamos anticipadamente la belleza de la liturgia celestial".
-Sacramentum Caritatis-
En la Santa Misa del Corpus Christi, celebrada en San Juan de Letrán, el Vicario de Cristo distribuyó la Sagrada Comunión a los fieles, quienes la recibieron de manos del Papa arrodillándose en el reclinatorio.
En distintas ocasiones la Sagrada Congregación del Culto divino ha recordado que la práxis de recibir la Sagrada Comunión de rodillas no ha sido abolida por la Iglesia. Los fieles tienen derecho a recibir la Sagrada Comunión arrodillados. Las Conferencias episcopales de los distintos países puden permitir recibir de pie, pero en ningún caso puden prohibir recibir de rodillas. Así lo ha manifestado reiteradamente la Sagrada Congregación. La norma es tan clara que no cabe lugar a equívocos.
En el uso ordinario se puede comulgar tanto de pie como de rodillas y asiste a los fieles el derecho de elegir la forma de hacerlo. En el uso extraordinario se comulga siempre de rodillas, excepto en el caso de impedimento físico, por enfermedad, o por razones de edad, etc.
Sin embargo, en el uso ordinario a menudo no se facilita el que los fieles puedan ejercitar este derecho que les asiste. Siempre que se distribuye la Sagrada Comunión debería hacerse en el comulgatorio, y allí donde no lo hay se debe disponer un reclinatorio para que los fieles que lo deseen no se vean impedidos de poder recibir al Señor estando arrodillados. La negativa a usar esta medida tan sencilla puede ser signo de una actitud despótica y de una carga ideológica negativa y para nada coherente con la misión sacerdotal.
La rapidez no es un argumento válido en cuestiones litúrgicas. ¿Por qué han de verse obligados los fieles a arrodillarse en el suelo en medio de una fila? ¿En nombre de quién se les priva de manifestar su adoración al Señor antes de recibirlo, utilizando un gesto que es coherente con la tradición multisecular de la Iglesia y reconocido como un derecho por la Sede Apostólica?
A los que opinan que no hay que hacerse problema por esto, les sugerimos que efectivamente no hay porque hacerse problema, por lo cual a partir de ahora que se arrodillen todos para recibir la Sagrada Comunión. ¿Hay problema?