En Roma tenían el 25 de abril la fiesta pagana de las Robigalia, y ésta consistía principalmente en una procesión, que, saliendo de la ciudad por la puerta Flaminia, se encaminaba al puente Milvio, para terminar en un Templo suburbano, sito a la Vía Claudia, y allí se inmolaba una oveja en honor de un dios o de una diosa Robigo. Así que la Letanía Mayor no consistió sino en sustituir con una ceremonia cristiana la anterior pagana. El recorrido de la procesión lo conocecemos por una convocatoria de San Gregorio Magno, siendo casi el mismo que el de la procesión pagana. Todos los fieles cristianos de Roma iban a la Iglesia de San Lorenzo in Lucina, la más próxima a la puerta Flaminia. La procesión salía por esa misma puerta, hacía estación en San Valentín, atravesaba por el puente Milvio, y de allí torcía a la izquierda en dirección al Vaticano. Después de deternerse junto a una cruz, entraba en la Basílica de San Pedro, en donde se celebraban los Divinos Misterios. Estas letanías se rezaban en toda la Iglesia para ahuyentar los malos temporales y atraer las bendiciones de Dios sobre las mieses. "Dígnate, Señor, conservar y dar los frutos de la tierra; te rogamos, Señor que nos oigas" canta la Iglesia al recorrer procesionalmente los campos.
Imágenes de la Celebración
A continuación después del Canto de la antífona "Exsurge Domine" y el verso del salmo 43 "Deus auribus nostris" por los cantores, se comienza el canto de las Letanías de los Santos hasta el "Sancta María; ora pro nobis" tras lo cual se interrumpen las letanías, se organiza la procesión y salen todos hacia fuera.
Sancte Paule, ora pro nobis
Sancte Andrea, ora pro nobis...
Ab omni malo, libera nos, Domine
Ab omni peccato, libera nos, Domine
Ab ira tua, libera nos Domine...
Ut omnibus fidelibus defunctis requiem aeternam donare digneris, Te rogamus audi nos...
Oremus pro Pontífice nostro Benedicto.
Dominus conserbet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra et non tradat eum in animan inimicorum eius.
Oremus pro benefactoribus nostris...
Una vez concluído el canto de las Letanías y las preces y oraciones el sacerdote se reviste en el mismo presbiterio con los ornamentos sagrados para la celebración de la Santa Misa
